{"id":5606,"date":"2022-11-22T08:24:43","date_gmt":"2022-11-22T07:24:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=5606"},"modified":"2022-11-22T08:24:45","modified_gmt":"2022-11-22T07:24:45","slug":"desinflar-el-balon-de-qatar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2022\/11\/22\/desinflar-el-balon-de-qatar\/","title":{"rendered":"Desinflar el bal\u00f3n de Qatar"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2022\/11\/Q1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"932\" height=\"520\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2022\/11\/Q1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5607\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2022\/11\/Q1.jpg 932w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2022\/11\/Q1-580x324.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2022\/11\/Q1-768x428.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 932px) 100vw, 932px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Hasta el 18 de diciembre, entre alambradas y fusiles, se juega al f\u00fatbol en Qatar, donde no existen derechos humanos ni igualdad entre mujeres y hombres, en una tiran\u00eda islamista tan rica en gas natural, como pobre en libertades y que, con su maldito dinero, <strong>unido a la corrupci\u00f3n que rodea el balompi\u00e9 internacional,<\/strong> ha conseguido ser la sede del Campeonato del Mundo, inaugurado ayer bajo el desprecio que merecen los eventos hechos con sangre. <strong>\u00bfEs el mayor espect\u00e1culo de masas? S\u00ed, congrega a m\u00e1s gente que las Olimpiadas,<\/strong> siendo la medida el n\u00famero de telespectadores. Es m\u00e1s, no mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qatar ha invertido millones en el escaparate del f\u00fatbol para blanquear su oprobioso r\u00e9gimen; <\/strong>pero la imponente arquitectura de sus estadios y las maravillas tecnol\u00f3gicas compradas a Occidente no le convertir\u00e1n en un pa\u00eds admirado. <strong>\u00bfBoicotearlo? Si apenas se pudo con China en sus Juegos y con Argentina en 1978 contra su brutal dictadura militar, dudo que ahora resulte eficaz.<\/strong> Y es muy f\u00e1cil, oiga: basta con no ver los partidos en la tele y provocar as\u00ed el fracaso de las audiencias y la ruina de sus emisores, desinflando su bal\u00f3n miserable. Todo quedar\u00e1 en deseo, como siempre, pues <strong>los petrod\u00f3lares son m\u00e1s poderosos que la raz\u00f3n y el ocio popular pesa m\u00e1s que la conciencia \u00e9tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>TVE tiene la exclusiva de su retransmisi\u00f3n en abierto y Movistar+ y otros operadores en la modalidad de pago<strong>. Es un chute de autoestima para la cadena estatal que ha descompuesto con su puja a las insaciables Antena 3 y Telecinco, <\/strong>incapaces de entender que la democracia es un equilibrio entre lo p\u00fablico y lo privado, pues los medios constituyen un sector estrat\u00e9gico y su influencia debe estar contrapesada. <strong>La ausente es la Rusia de Putin que, derrotada por un peque\u00f1o pa\u00eds en la gravedad de la guerra, nadie en el juego la echar\u00e1 en falta.<\/strong> Ni de penalti.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BL\u00c1ZQUEZ<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta el 18 de diciembre, entre alambradas y fusiles, se juega al f\u00fatbol en Qatar, donde no existen derechos humanos ni igualdad entre mujeres y hombres, en una tiran\u00eda islamista tan rica en gas natural, como pobre en libertades y que, con su maldito dinero, unido a la corrupci\u00f3n que rodea el balompi\u00e9 internacional, ha &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2022\/11\/22\/desinflar-el-balon-de-qatar\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Desinflar el bal\u00f3n de Qatar<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5606"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5608,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5606\/revisions\/5608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}