{"id":580,"date":"2012-06-15T09:21:00","date_gmt":"2012-06-15T07:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=580"},"modified":"2012-06-15T09:22:10","modified_gmt":"2012-06-15T07:22:10","slug":"la-sonrojante-historia-de-la-roja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/06\/15\/la-sonrojante-historia-de-la-roja\/","title":{"rendered":"La sonrojante historia de \u00abla Roja\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/06\/roja2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-584\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/06\/roja2.jpg\" alt=\"\" width=\"487\" height=\"487\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/06\/roja2.jpg 323w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/06\/roja2-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/06\/roja2-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/><\/a><\/p>\n<p>NO hay que mezclar deporte con pol\u00edtica\u00bb. Quien te lanza este mensaje, poni\u00e9ndose estupendo con la est\u00e9tica de los principios, apela a una distinci\u00f3n virtuosa que no se ha cumplido casi nunca. Ni en la vieja URSS o la caduca Cuba castrista, urgidas de propaganda para sus reg\u00edmenes, y tampoco en las democracias. Ni mucho menos en la Espa\u00f1a franquista y el actual Estado posborb\u00f3nico.<strong> Deporte y pol\u00edtica, por inter\u00e9s t\u00e1ctico de esta \u00faltima, han estado siempre entreverados y no hay pa\u00eds que renuncie al ba\u00f1o de autoestima colectiva derivado de las haza\u00f1as de sus jugadores y atletas, como anta\u00f1o ocurr\u00eda con los h\u00e9roes militares.<\/strong> \u00bfY por qu\u00e9, si todos los pueblos quieren estar representados en la asamblea universal de la competici\u00f3n l\u00fadica, a Euskadi se le niega el mismo derecho a reivindicar su identidad diferencial por medio de sus selecciones oficiales y competidores de \u00e9lite? Si el bal\u00f3n rueda en el campo de la pol\u00edtica, tambi\u00e9n Euskadi quiere entrar en juego.<\/p>\n<p><strong>Si se obligase a separar deporte y pol\u00edtica, habr\u00eda que decretar la suspensi\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos, al igual que todos los cert\u00e1menes internacionales.<\/strong> En el momento en que dos pa\u00edses rivalizan en una cancha y sus ciudadanos lo perciben seg\u00fan sus respectivas identidades patri\u00f3ticas ya hay un hecho pol\u00edtico: simb\u00f3lico, s\u00ed; pero de innegable sentido pol\u00edtico. Es natural: el planeta es un gran mosaico de naciones. Y no digamos si los pueblos representados en sus selecciones tienen litigios hist\u00f3ricos: Argentina contra Inglaterra, Bosnia frente a Serbia, USA contra Cuba\u2026 Lo que resulta c\u00ednico es que cuando Espa\u00f1a hace pol\u00edtica con el deporte (ahora vamos con<em> la Roja<\/em>) se valore como acto institucional normalizado y cuando lo intenta Euskadi reciba por igual acci\u00f3n el calificativo de identitario. Eso es trampa. Precisamente es a la distinci\u00f3n de las identidades locales a lo que juega el deporte en los foros mundiales, todo ello revestido de convivencia, espect\u00e1culo y gran negocio. Parafraseando a Foucault, <strong>podr\u00eda decirse que el deporte es la continuaci\u00f3n de la guerra por otros medios.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Al rescate de Espa\u00f1a<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En un evento previo a la Eurocopa, el presidente espa\u00f1ol, Mariano Rajoy, pidi\u00f3 a los componentes de la selecci\u00f3n de f\u00fatbol \u00abproporcionar un subid\u00f3n de moral al pa\u00eds en estos tiempos tan dif\u00edciles\u00bb. He aqu\u00ed una declaraci\u00f3n de sentimiento patri\u00f3tico, es decir, una manifestaci\u00f3n pol\u00edtica. M\u00e1s o menos lo mismo que solicit\u00e1bamos a los jugadores del Athletic respecto de Bizkaia y Euskadi en sus \u00faltimas finales, con la diferencia de que nadie replica la politizaci\u00f3n de Rajoy, pero s\u00ed a que los seguidores vascos manifiesten de una u otra forma su afiliaci\u00f3n nacional durante un partido.<\/p>\n<p><strong>Alrededor de <em>la Roja<\/em>, al igual que con otros deportistas de \u00e9lite, tiene organizada Espa\u00f1a una estrategia de afirmaci\u00f3n nacional que no pasa desapercibida<\/strong>. Es perceptible que las autoridades y los grandes grupos de comunicaci\u00f3n usan el prestigio y los triunfos deportivos espa\u00f1oles como instrumento para la idealizaci\u00f3n del orgullo estatal, a falta de valores m\u00e1s sustanciales, como la reputaci\u00f3n de sus intelectuales, escritores, cient\u00edficos y, en primera instancia, su potencia estrat\u00e9gica, econ\u00f3mica y cultural en el mundo. El Estado pretende que la marca Espa\u00f1a, que sigue asociada al jolgorio, los toros y el flamenco, y ahora tambi\u00e9n al despilfarro y el desgobierno, se asimile a los \u00e9xitos de Nadal, Alonso, Gasol y, como digo, <em>la Roja<\/em>. Si la t\u00e1ctica de autoestima del Estado por medio del deporte tuviera como objetivo potenciar la marca Espa\u00f1a en el mercado competitivo, no me parecer\u00eda mal a pesar de ser una opci\u00f3n cutre y desesperada. Pero <strong>si su intenci\u00f3n es vender dentro y fuera una identidad absoluta de Espa\u00f1a e impugnar con ella toda r\u00e9plica a su monol\u00edtica estructura y las din\u00e1micas internas que la contradicen, entonces resulta despreciable al incurrir en sectarismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Estado f\u00eda la reparaci\u00f3n de su maltrecha imagen externa a los triunfos de <em>la Roja<\/em>;<\/strong> pero su prioridad es que la exaltaci\u00f3n deportiva contribuya, por su poder\u00edo emocional, a unificar los territorios y ciudadanos de Espa\u00f1a en un proyecto indiscutible, de manera que lo que no consigue con la fuerza de la raz\u00f3n aspira a obtenerlo con las trampas del coraz\u00f3n. El f\u00fatbol sale al rescate de Espa\u00f1a. Planteado as\u00ed, no ganar la Eurocopa ser\u00e1 una cat\u00e1strofe frustrante y perder\u00eda la batalla simb\u00f3lica en la que se ha empe\u00f1ado contra los disidentes vascos y catalanes. Eso es lo malo de sostenerse en los m\u00e1rgenes del azar y la aventura, en vez de hacerlo sobre valores reales y profundos.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfA qu\u00e9 juega la Federaci\u00f3n?<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n<p><strong>El af\u00e1n pol\u00edtico-deportivo viene de lejos.<\/strong> Ignoro en qu\u00e9 estamento recay\u00f3 al comienzo de la transici\u00f3n la misi\u00f3n de cambiar la percepci\u00f3n de los ciudadanos sobre la bandera rojigualda y desfranquistar Espa\u00f1a, hasta entonces equiparadas a la dictadura. El caso es que ese organismo pens\u00f3 que a trav\u00e9s del f\u00fatbol y la selecci\u00f3n estatal -la \u00fanica dimensi\u00f3n cuantitativa que exist\u00eda en aquella sociedad- podr\u00eda conseguirse la exhibici\u00f3n del flamear masivo de las banderas espa\u00f1olas en actos p\u00fablicos y una popularizaci\u00f3n democr\u00e1tica del himno.<strong> El objetivo era sustituir la imagen de los s\u00edmbolos de las concentraciones fascistas de la Plaza de Oriente por la proyecci\u00f3n festiva de los mismos elementos.<\/strong> Los mismos s\u00edmbolos deber\u00edan contener un significado diferente y todo esto se hizo calculadamente con la Federaci\u00f3n Espa\u00f1ola de F\u00fatbol. Primero con Porta y despu\u00e9s con Villar.<\/p>\n<p>Lograda la democratizaci\u00f3n ic\u00f3nica, hab\u00eda que acceder a una meta superior: prestigiar la unidad del Estado, identificada en la selecci\u00f3n de f\u00fatbol, y batir los nacionalismos rebeldes explotando las contradicciones de sus integrantes vascos y catalanes<strong>. La t\u00e1ctica consist\u00eda en asimilar el sentimiento de \u00ablos nuestros\u00bb (jugadores de Catalu\u00f1a y Euskadi) al deseo de su triunfo con <em>la Roja<\/em> y, consecuentemente, al j\u00fabilo por el \u00e9xito colectivo de Espa\u00f1a,<\/strong> todo un periplo emocional que ha exigido a las autoridades federativas garantizar que siempre hubiera jugadores de \u00ablos nuestros\u00bb en el equipo, a costa incluso de forzar su menor competencia. El colmo fue tener un entrenador vasco del combinado estatal.<\/p>\n<p>En este prop\u00f3sito uniformador se inscribi\u00f3 la iniciativa (?) y posterior fracaso de la Federaci\u00f3n de dotar de letra a la melod\u00eda del himno espa\u00f1ol para que se cantase a coro en los estadios. <strong>\u00bfHay algo m\u00e1s absurdo que un ente deportivo instando a la formulaci\u00f3n de un s\u00edmbolo estatal?<\/strong> De este trasiego malvado de emociones y politizaci\u00f3n fan\u00e1tica surgi\u00f3, por reacci\u00f3n, el deseo extendido en Euskadi y Catalu\u00f1a de la derrota de <em>la Roja<\/em>, sin que por ello se pretendiera el fiasco de \u00ablos nuestros\u00bb, a quienes se quisiera ver ganar en nuestras propias selecciones oficiales y clubes que, eso s\u00ed, juegan en las competiciones de Espa\u00f1a: otra contradicci\u00f3n no resuelta, pero que se sobrelleva a falta de mejor alternativa por ahora.<\/p>\n<p>\u00bfDeporte y pol\u00edtica separados? La Eurocopa estos d\u00edas y los Juegos Ol\u00edmpicos despu\u00e9s son un empacho ic\u00f3nico de las diferentes nacionalidades. Himnos, estandartes y orgullo patrio a raudales. <strong>Ah\u00ed est\u00e1 y estar\u00e1 Espa\u00f1a desarrollando su t\u00e1ctica sonrojante, con el juego sucio de su falsa representaci\u00f3n de Euskadi, a la que hurta el derecho a participar con su nombre, bandera y dignidad en la parafernalia del multinacionalismo universal.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NO hay que mezclar deporte con pol\u00edtica\u00bb. Quien te lanza este mensaje, poni\u00e9ndose estupendo con la est\u00e9tica de los principios, apela a una distinci\u00f3n virtuosa que no se ha cumplido casi nunca. 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