{"id":657,"date":"2012-08-09T10:22:25","date_gmt":"2012-08-09T08:22:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=657"},"modified":"2012-08-09T10:22:25","modified_gmt":"2012-08-09T08:22:25","slug":"cuando-las-barbas-catalanas-veas-pelar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/08\/09\/cuando-las-barbas-catalanas-veas-pelar\/","title":{"rendered":"Cuando las barbas catalanas veas pelar&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/08\/catal\u00e1n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-658\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/08\/catal\u00e1n.jpg\" alt=\"\" width=\"598\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/08\/catal\u00e1n.jpg 1800w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/08\/catal\u00e1n-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/08\/catal\u00e1n-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 598px) 100vw, 598px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A los ciudadanos vascos nos conviene aprender las lecciones catalanas. Por sus propios m\u00e9ritos Catalu\u00f1a camina siempre un paso por delante de Euskadi y le saca un largo trecho al resto de pueblos del Estado espa\u00f1ol en casi todo. Compartimos con aquel admirable pa\u00eds mediterr\u00e1neo la vivencia de la precaria convivencia entre los sectores nacionalistas y unionistas y las contradicciones democr\u00e1ticas que esta disputa genera. Y nos iguala la circunstancia de ser percibidos como enemigos del Estado por nuestros respectivos afanes de autogobierno. <strong>Ahora nos toca compartir las ense\u00f1anzas de la funesta experiencia del tripartito (PSC+ERC+ICV), que dirigi\u00f3 la Generalitat desde 2003 a 2010, para su aplicaci\u00f3n en la CAV en la hora cercana del relevo del bipartito antinacionalista (PSE+PP), \u00faltimo ensayo pol\u00edtico espa\u00f1ol en el laboratorio vasco.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El tripartito fue un proyecto intensamente anti-CiU<\/strong>, disfrazado de pacto de progreso, que se vendi\u00f3 a la sociedad catalana como una alternativa hist\u00f3rica al largo per\u00edodo de liderazgo de Jordi Pujol, que gobern\u00f3 desde 1980 a 2010. \u00bfCansancio del pujolismo? No, aquello fue la historia de la conquista del poder por una izquierda dispar y sin base program\u00e1tica homog\u00e9nea con la esperanza de cambio como excusa. Lo democr\u00e1tico no siempre es lo mejor, m\u00e1xime si las decisiones rompen los equilibrios b\u00e1sicos y alteran agresivamente el orden de las prelaciones colectivas.<strong> Fue una estrategia frentista que dej\u00f3 enormes frustraciones y una ruina econ\u00f3mica sin precedentes que ahora el President Artur Mas tiene que afrontar con un coste pol\u00edtico inmerecido<\/strong>. Aquel arrebatado sue\u00f1o de poder deriv\u00f3 en una pesadilla para todos.<\/p>\n<p><strong><em>La deuda, ese placer socialista<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El endeudamiento p\u00fablico es una herramienta peligrosa en manos de pol\u00edticos cuya ambici\u00f3n supera la responsabilidad y amor al pa\u00eds. Dejar a los socialistas la m\u00e1quina del cr\u00e9dito es tanto como regalar a un pir\u00f3mano un bid\u00f3n de gasolina. Al gustazo de traspasar a las generaciones venideras las compras e inversiones de hoy<strong> se lanz\u00f3 Pascual Maragall y despu\u00e9s Montilla triplicando la financiaci\u00f3n catalana, de los 11.000 millones que les dej\u00f3 Pujol en 2003 a los 35.000 millones a la llegada de Mas, que necesita unos 7.000 millones de euros hasta fin de a\u00f1o.<\/strong> La situaci\u00f3n financiera de Catalu\u00f1a es tr\u00e1gica, tanto que ha recurrido al rescate por el Estado y no puede pagar los servicios sociales, todo ello como consecuencia de la pol\u00edtica de tierra quemada de la disparatada gesti\u00f3n de la izquierda reunida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa bancarrota catalana heredada del tripartito es un anticipo de la quiebra que nos espera en Euskadi despu\u00e9s de L\u00f3pez?<\/strong> Las cifras que conocemos son muy preocupantes. El bipartito constitucionalista ha elevado la deuda vasca de los 642 millones de euros que dej\u00f3 Ibarretxe en abril de 2009 a los 6.798 millones de hoy, m\u00e1s de un 10,2 del PIB. La incertidumbre se acrecienta por la nula transparencia de Lakua y el entretenimiento propagand\u00edstico al que nos somete el lehendakari y su consejero de econom\u00eda, Carlos Aguirre, \u00e9mulos de Zapatero en el arte de sustituir la verdad econ\u00f3mica con los m\u00e1s pretenciosos espejismos.<\/p>\n<p>Como a Catalu\u00f1a tras la desventura del tripartito, el socialismo y su adicci\u00f3n al pr\u00e9stamo traspasar\u00e1n a Euskadi un legado ruinoso que lastrar\u00e1 durante d\u00e9cadas la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y la creaci\u00f3n de empleo. <strong>Liquidar la descomunal factura generada por L\u00f3pez implicar\u00e1, de entrada, que el pr\u00f3ximo Gobierno vasco disponga de 800 millones de euros menos a principios de 2013 por la obligaci\u00f3n de atender las amortizaciones derivadas de su desdichada gesti\u00f3n, con una deuda per c\u00e1pita vasca de m\u00e1s de 3.100 euros, lo que convierte al pacto PSE+PP en la mayor cat\u00e1strofe sufrida en Euskalherria desde las inundaciones del 83.<\/strong> Pero si estas fueron el resultado del infortunio, la quiebra p\u00fablica es consecuencia de un voluntario empe\u00f1o manirroto.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<em>\u00bfPacto de izquierdas?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La cruel lecci\u00f3n catalana es m\u00e1s que la evidencia de la voracidad deudora del socialismo. Es la genuina expresi\u00f3n del desastre del frentismo ideol\u00f3gico. No hay frentismo bueno, porque siempre proviene del fracaso en las urnas e implica una fractura social contraproducente. Catalunya se ha vacunado contra la aventura frentista y pienso que Euskadi, despu\u00e9s del fiasco del bipartito y su punto de ilegitimidad, tambi\u00e9n rechaza la f\u00f3rmula de toda uni\u00f3n excluyente. <strong>El aire fresco en la pol\u00edtica solo puede venir de la transversalidad, el acuerdo realmente plural y abierto, realizado sobre bases constructivas y con madurez democr\u00e1tica.<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la palmaria ense\u00f1anza catalana, hay quien se muestra partidario de un acuerdo de gobierno entre la izquierda abertzale y el PSE, que podr\u00edan conformar una mayor\u00eda alternativa al PNV por mucho que los jeltzales ganasen con holgura los comicios auton\u00f3micos. As\u00ed se ha manifestado en DEIA <strong>Patxi Zabaleta, coordinador general de Aralar: \u00abNo descarto un pacto EH Bildu-PSE\u00bb.<\/strong> En esta misma p\u00e1gina de opini\u00f3n <strong>Jos\u00e9 Luis Uriz<\/strong> escribi\u00f3 hace poco: \u201cQuiz\u00e1s las pr\u00f3ximas elecciones en Euskadi deber\u00edan dar un gobierno transversal en el que las izquierdas, la estatal y la abertzale renuncien a su incomunicaci\u00f3n ancestral y demuestren su altura de miras y su apuesta por la reconciliaci\u00f3n\u201d. Querencias parecidas han expresado I\u00f1aki Gabilondo, Gorka Landaburu y otros tribunos. <strong>Ninguno parece haber aprendido del irresponsable experimento catal\u00e1n que, entre otras calamidades, ha dejado al socialismo roto en mil pedazos y a las arcas p\u00fablicas en suspensi\u00f3n de pagos.<\/strong><\/p>\n<p>Aparte de que el pa\u00eds no est\u00e1 para trincheras ni aventuras y que el pr\u00f3ximo futuro pasa por los acuerdos m\u00faltiples, fruto de la necesidad y la lucidez, la verdadera transversalidad es la que se atreva a acometer cambios estrat\u00e9gicos y no meras concesiones sectoriales. <strong>La transversalidad izquierda-derecha, como la de L\u00f3pez con Basagoiti, es mucho m\u00e1s sencilla y menos valiosa que la transversalidad soberanismo-unionismo, donde el desentendimiento es radical.<\/strong> Dada la superaci\u00f3n t\u00e1cita de la dial\u00e9ctica izquierda-derecha, no es complicado que los partidos se asocien en torno a un mismo programa. Lo fundamental es que puedan pactarse variaciones en el sistema jur\u00eddico-pol\u00edtico que favorezcan la convivencia entre los dispares proyectos nacionales, sometidos hoy al rigor castrense de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola y un Estatuto superado, lo que desemboca en el actual desequilibrio democr\u00e1tico. <strong>La aut\u00e9ntica transversalidad es la que debe proyectar mutaciones en la monol\u00edtica arquitectura del Estado y relativizar el soberanismo a ultranza,<\/strong> \u00e1mbitos en los que cuesta ceder, porque hay ideolog\u00eda, concepto y sentimiento, el n\u00facleo de nuestras tensiones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Alg\u00fan provecho habr\u00e1 que extraer de la experiencia catalana y del aciago periplo del Gobierno L\u00f3pez. Ambos nos dejan ruinas econ\u00f3micas, que menoscabar\u00e1n el bienestar durante muchos a\u00f1os, y muestran los dram\u00e1ticos efectos de la experimentaci\u00f3n con la ciudadan\u00eda. <strong>La pr\u00f3xima vez que alguien proponga un pacto frentista de cualquier signo, por favor, que antes mire a Catalu\u00f1a y Euskadi.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A los ciudadanos vascos nos conviene aprender las lecciones catalanas. Por sus propios m\u00e9ritos Catalu\u00f1a camina siempre un paso por delante de Euskadi y le saca un largo trecho al resto de pueblos del Estado espa\u00f1ol en casi todo. Compartimos con aquel admirable pa\u00eds mediterr\u00e1neo la vivencia de la precaria convivencia entre los sectores nacionalistas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/08\/09\/cuando-las-barbas-catalanas-veas-pelar\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Cuando las barbas catalanas veas pelar&#8230;<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=657"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":659,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/657\/revisions\/659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}