{"id":665,"date":"2012-09-02T20:02:13","date_gmt":"2012-09-02T18:02:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=665"},"modified":"2012-09-04T09:20:57","modified_gmt":"2012-09-04T07:20:57","slug":"la-comunicacion-que-problema-cuatro-casos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/09\/02\/la-comunicacion-que-problema-cuatro-casos\/","title":{"rendered":"La comunicaci\u00f3n, qu\u00e9 problema (cuatro casos)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/09\/pl.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-666\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/09\/pl.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"826\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/09\/pl.jpg 498w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/09\/pl-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/a><\/p>\n<p>EL cine y la literatura han percibido las estructuras de comunicaci\u00f3n asociadas a los gobiernos y partidos como centros de inteligencia para el control de la opini\u00f3n p\u00fablica y nidos de operaciones de las luchas de poder. En esta visi\u00f3n cr\u00edtica los equipos y t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n son presentados como amenazas para la democracia. En realidad, se trata de exageraciones provocadas por el desconocimiento o temores at\u00e1vicos a la informaci\u00f3n de masas. Es una cuesti\u00f3n de escala: si las personas tienen acceso a publicar una carta al director, hablar por radio y televisi\u00f3n o emitir sus mensajes en las redes sociales con su opini\u00f3n particular, las instituciones y organizaciones hacen lo mismo, pero con mayor intensidad y frecuencia, sistem\u00e1ticamente. <strong>Que nadie busque la igualdad comunicativa, porque ni internet permite igualar lo que es, por concepto, desigual.<\/strong><\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n es solo un instrumento y, como cualquier otro ingenio humano, puede ser utilizado con rigor democr\u00e1tico o con vileza. En todo caso, del uso de la comunicaci\u00f3n se deriva una actitud concreta hacia el entorno y escenifica la calidad de la relaci\u00f3n con la ciudadan\u00eda, que puede ser alguna de estas cuatro: abierta, huidiza, sobria y propagand\u00edstica. Pong\u00e1mosle nombre: Obama, Rajoy, Urrutia y L\u00f3pez.<\/p>\n<p><strong><em>Obama, el equilibrio<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La ventaja del presidente americano es que cree en la comunicaci\u00f3n como valor y como riesgo. Como valor le sirve para propagar su gesti\u00f3n y abrir canales de interrelaci\u00f3n con los electores. Y como riesgo asume su disposici\u00f3n a aceptar la reprobaci\u00f3n y la cr\u00edtica, a costa incluso de comprometer su reelecci\u00f3n. El binomio cl\u00e1sico en la direcci\u00f3n comunicativa era difundir las bondades de la acci\u00f3n de gobierno y minimizar los efectos de los errores; pero hay un nuevo paradigma: el eje de comunicaci\u00f3n lo constituye el factor emocional, por la eficacia de su conexi\u00f3n. <strong>El desafecto de los ciudadanos hacia el poder no se resuelve cartesianamente. Los sentimientos son un r\u00edo navegable y a trav\u00e9s de este torrente se puede desembocar en la convicci\u00f3n. Se acab\u00f3 el comunicador-actor que dice y hace lo que determina el gui\u00f3n elaborado por los asesores. Lo que importa es que el l\u00edder crea y sienta cuanto dice y hace y para eso no hay portavoz m\u00e1s persuasivo que el coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La fortaleza de Obama es el equilibrio entre su labor presidencial y la estrategia de comunicaci\u00f3n que le acompa\u00f1a. Es ponderado en forma y fondo y se esfuerza en conectar con la esperanza colectiva. De hecho, esta es su principal baza emocion<\/strong>al. Se muestra veraz en la sencillez y evita ser un t\u00edtere cuyos hilos se mueven desde el ala oeste de la Casa Blanca. No se esconde, es proactivo en su presencia p\u00fablica, procura ser cordial y no le teme a la comunicaci\u00f3n. Es un modelo a seguir.<\/p>\n<p><strong><em>Rajoy, a la defensiva<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La virtud de Mariano Rajoy -actuar tal como es, sin artificios- tiene la desventaja de su vac\u00edo, solo es una buena actitud de partida. <strong>No es un l\u00edder para una crisis, contra la que, adem\u00e1s de franqueza, se requiere capacidad de arrastre para que la sociedad le siga en un proyecto \u00e9pico de resistencia y salvaci\u00f3n.<\/strong> Rajoy es d\u00e9bil para esta empresa. Y as\u00ed lo demuestra con su pol\u00edtica de comunicaci\u00f3n, insegura, tr\u00e9mula y a la defensiva.<\/p>\n<p><strong>El m\u00e1s dif\u00edcil y contradictorio de los problemas p\u00fablicos es gestionar la mentira. Rajoy ha enga\u00f1ado a sus electores: su pol\u00edtica es opuesta a los compromisos program\u00e1ticos.<\/strong> Y ante el fraude responde sin convicci\u00f3n con la insuficiente honra del mensaje \u00abno hay otro remedio\u00bb o apelando al t\u00f3pico de la herencia recibida. Se ha atrincherado en el fatalismo, una resignaci\u00f3n que transmite a los espa\u00f1oles con la inexcusable obligaci\u00f3n del sacrificio. Y adem\u00e1s, es plano emocionalmente, lo que puede interpretarse como frialdad hier\u00e1tica y despiadada ante la pobreza causada. Rajoy ha decidido inmolarse en su infortunio y cumplir su ingrato papel. Por eso, calla y recorta. Y cuanto menos dice, m\u00e1s deshace. Es dif\u00edcil hacerlo peor, porque tambi\u00e9n ha renunciado a administrar con dignidad su fracaso.<\/p>\n<p><strong><em>Urrutia, poquedad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Josu Urrutia es una persona sobria y poco dada al escaparate, todo muy vizcaino. Y es as\u00ed, por car\u00e1cter, en lo bueno y lo malo. Pero resulta que desde hace m\u00e1s de un a\u00f1o es presidente del Athletic, cargo que le obliga a modificar su disposici\u00f3n p\u00fablica para adaptarse a las responsabilidades institucionales en materia informativa. No dudo de su buena voluntad y val\u00eda directiva ni cuestiono a su equipo de prensa; sin embargo, creo que no ha hecho el esfuerzo preciso para establecer un criterio comunicativo acorde con una entidad tan relevante. <strong>Su escasez explicativa, enredada de prudencia, es clamorosa y no encuentro justificaci\u00f3n a su reiterada omisi\u00f3n de liderazgo. Es imposible un l\u00edder silencioso.<\/strong><\/p>\n<p>Es verdad que, al contrario de los presidentes g\u00e1rrulos a los que est\u00e1bamos habituados, Urrutia es austero e incluso opt\u00f3 por quedarse en segundo plano en la celebraci\u00f3n de los \u00e9xitos de la pasada temporada. Siendo plausible esta discreci\u00f3n, no es \u00fatil para los instantes de crisis. Y el Athletic tiene graves males, ante cuya percepci\u00f3n la masa social y los seguidores reclaman respuestas con cierta antelaci\u00f3n a los desastres. <strong>En esa parquedad presidencial se adivina una imperdonable negligencia de gesti\u00f3n. Eludir la sobreexposici\u00f3n p\u00fablica no es igual que ausentarse o prorrogar las comparecencias.<\/strong> La poquedad comunicativa de Urrutia es un problema a\u00f1adido que se resuelve anticip\u00e1ndose a lo inevitable, fijando los mensajes, estableciendo su cadencia y manteniendo abiertos los canales informativos, con los riesgos de desgaste que toda estrategia honesta conlleva frente a la ansiedad medi\u00e1tica. Tanto como a la prensa, hay que respetar a la gente.<\/p>\n<p><strong><em>L\u00f3pez, acomplejado<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Mucho peor que un perfil comunicativo bajo es dotarse de una imagen irreal como remedio del mal gobierno o la incompetencia. El resultado suele ser la caricatura. Este ha sido el recurso de L\u00f3pez; pero su equipo de asesores ignora que una personalidad p\u00fablica artificial se desenmascara enseguida. La propaganda tiene sus limitaciones, nadie hace milagros. Y no es solo que L\u00f3pez fuera un l\u00edder sin formaci\u00f3n b\u00e1sica y carente de experiencia gestora: esto podr\u00eda tener alg\u00fan remedio. Lo insalvable era la tara social y psicol\u00f3gica con la que lleg\u00f3 a la Lehendakaritza, impulsado por partidos y poderes contrarios a la mayor\u00eda social contra la que se alz\u00f3 un agresivo frente antinacionalista. Consecuentemente, <strong>L\u00f3pez ha sido un lehendakari acomplejado por el peso de su ilegitimidad y toda su comunicaci\u00f3n ha consistido en un intento desesperado de autentificarse como regidor de los vascos, prop\u00f3sito fallido.<\/strong><\/p>\n<p>El resto es una costosa historia de propaganda y un dejarse patrocinar por la radiotelevisi\u00f3n p\u00fablica y los grupos medi\u00e1ticos Vocento, Prisa y <em>El Mundo<\/em>. En la pr\u00f3rroga de su mandato, L\u00f3pez se ha investido de oportunista defensor del autogobierno y valedor del <em>modelo Euskadi<\/em>, concepto incoherente con la trayectoria del socialismo y de un lehendakari vergonzantemente elegido con los votos del PP.<strong> En esencia, el problema de comunicaci\u00f3n de la clase dirigente tiene dos caras: una, de nula autenticidad y la otra, de paranoia.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL cine y la literatura han percibido las estructuras de comunicaci\u00f3n asociadas a los gobiernos y partidos como centros de inteligencia para el control de la opini\u00f3n p\u00fablica y nidos de operaciones de las luchas de poder. En esta visi\u00f3n cr\u00edtica los equipos y t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n son presentados como amenazas para la democracia. 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