{"id":702,"date":"2012-09-22T14:35:24","date_gmt":"2012-09-22T12:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=702"},"modified":"2012-09-22T14:35:24","modified_gmt":"2012-09-22T12:35:24","slug":"de-obligado-incumplimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/09\/22\/de-obligado-incumplimiento\/","title":{"rendered":"De obligado incumplimiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/09\/303145_3238076689495_133047900_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-703\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/09\/303145_3238076689495_133047900_n.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/09\/303145_3238076689495_133047900_n.jpg 614w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/09\/303145_3238076689495_133047900_n-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La democracia es un sistema imperfecto, una poliarqu\u00eda abierta sin m\u00e1s alternativa que su reforma continua hacia el ideal de libertad y cuyos <strong>peores enemigos est\u00e1n en el interior de s\u00ed misma: los sumos sacerdotes que la fosilizan en instituciones intocables, la desp\u00f3tica tutela.<\/strong> Un r\u00e9gimen estancado en sus viejas reglas y dominado por el superpoder econ\u00f3mico y el control de la informaci\u00f3n nos conduce a la frustraci\u00f3n del sue\u00f1o de la justicia y la igualdad y de ah\u00ed a la apat\u00eda social y la tentaci\u00f3n totalitaria. La indignaci\u00f3n popular que hoy se manifiesta tiene que ver, m\u00e1s que con la b\u00fasqueda de culpables de la crisis y la miseria resultante, con la demanda de una democracia verdadera, reconstruida sobre las prioridades humanas y fiel a la \u00e9tica y la autenticidad como signos de liderazgo. <strong>La gente quiere mandar y no sabe c\u00f3mo porque la han forzado a odiar la pol\u00edtica y sus estrechos cauces participativos.<\/strong> Estamos ante el impacto de movimientos de ansiedad democr\u00e1tica, tan cargados de raz\u00f3n como de ira. Cuidado.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n m\u00e1s clara del fracaso del modelo democr\u00e1tico es el descuido de las leyes, cuando estas dejan de observarse, tanto por los gobernantes como por los ciudadanos. La calidad pol\u00edtica se mide con arreglo a dos criterios bien sencillos: el grado de respeto a las normas y el nivel de ejemplaridad de los dirigentes p\u00fablicos. Lo uno tiene que ver con lo otro: <strong>no se le pida adhesi\u00f3n al vecino cuando la autoridad se extrav\u00eda en su conducta.<\/strong> Espa\u00f1a y Euskadi son dos ejemplos de sistemas deteriorados en los que, por diferentes motivaciones, se practica el obligado incumplimiento de la ley.<\/p>\n<p>Definamos el concepto en sus dos niveles. <strong>En Espa\u00f1a el incumplimiento se refiere a la negligencia calculada en la aplicaci\u00f3n de las leyes por invocaci\u00f3n de la raz\u00f3n de Estado, de forma que la suspensi\u00f3n del Derecho adquiere el valor de perversa victoria frente a quienes son percibidos como enemigos de la patria.<\/strong> Y en Euskadi es el s\u00edntoma de la insostenibilidad de algunos preceptos respecto de la realidad social y no tanto un arbitrario desacato, con lo que cierta insubordinaci\u00f3n evita m\u00e1s problemas de los que producir\u00eda el estricto respeto de las reglas. Hay una gran diferencia entre violar la esencia \u00e9tica de las leyes y rechazar normas sobrepasadas por una comunidad cabal.<\/p>\n<p><strong><em>Espa\u00f1a no cumple<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>La democracia espa\u00f1ola naci\u00f3 de mala madre, la dictadura autotransformada e impune<\/strong>. Y de este origen ileg\u00edtimo devienen casi todos sus males, algunos corregidos sobre la marcha y otros, los m\u00e1s graves, pendientes de reparaci\u00f3n. La insuficiente autocr\u00edtica del sistema y su autocomplacencia impiden que el relevo generacional lleve a cabo una honrosa renovaci\u00f3n y revoque las incoherencias heredadas. Espa\u00f1a presenta brutales excepciones en el respeto de sus propios principios. Y no me voy a remitir al terrorismo de Estado, visualizado en los GAL, la violencia policial tolerada y los numerosos casos de tortura. Me refiero a\u00a0 la actitud levantisca contra los derechos que amparan al preso Josu Uribetxebarria de la que han hecho gala autoridades y estamentos judiciales. El espect\u00e1culo ha sido bochornoso. Por un lado, <strong>un Gobierno acomplejado y torpe ante un deber inexcusable, frente al que no ha dudado en contraponer la repugnancia por los delitos cometidos por el ex militante de ETA para retrasar la excarcelaci\u00f3n del enfermo.<\/strong> \u00bfDesde cu\u00e1ndo la ley democr\u00e1tica tiene que humillarse a la irracionalidad de las organizaciones de v\u00edctimas y los poderes medi\u00e1ticos que amparan sus arrebatos? Y por otro, una administraci\u00f3n judicial que ha proyectado en sus discordantes decisiones la pugna entre la legalidad y los m\u00e1s innobles sentimientos de venganza y rencor. \u00bfY qui\u00e9n sale vencedor de estas miserias? Naturalmente, el victimismo oportunista de la izquierda abertzale y esa mayor\u00eda espa\u00f1ola en la que a\u00fan no ha penetrado el civismo y la disciplina moral.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir de la inobservancia por el Gobierno central de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo que recusaba la <em>doctrina Parot<\/em>, ferozmente aplicada a la reclusa In\u00e9s del R\u00edo y a varias decenas de presos que siguen privados de libertad?<strong> El ministerio del Interior ha optado por la desobediencia con artima\u00f1as, prolongando esta perversa l\u00ednea jurisprudencial que anula los beneficios penitenciarios inherentes a todo condenado.<\/strong> Se trata de otro indecente episodio del obligado incumplimiento legal, como tambi\u00e9n lo es, y no menos grave, que se niegue a Euskadi la transferencia de la pol\u00edtica de prisiones prevista en el Estatuto de Gernika. De la met\u00f3dica violaci\u00f3n de las leyes se llega a un estado de injusticia e iniquidad que contamina de desesperaci\u00f3n a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Dos retratos m\u00e1s de la impunidad democr\u00e1tica espa\u00f1ola: El macroproyecto Eurovegas, en Madrid, donde se promete un conjunto de exenciones normativas, privilegios fiscales y privaciones de derechos laborales para facilitar su implantaci\u00f3n. Y el hurto en supermercados y la ocupaci\u00f3n de propiedades en Andaluc\u00eda, acciones en las que han \u00a0participado algunas autoridades sin que estas reciban la debida respuesta penal y el correspondiente reproche social. <strong>Espa\u00f1a es una juerga de autodesprecio.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Y Euskadi incumple<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las instituciones vascas tambi\u00e9n participan del destrozo legal, inducidas por las abrumadoras diferencias existentes entre Euskadi y Espa\u00f1a, especialmente en el terreno de los signos, cuesti\u00f3n no menor. El obligado incumplimiento se produce en la llamada <em>ley de banderas<\/em>, una norma que pasa por encima de la realidad pol\u00edtica y no considera el rechazo que provoca una ense\u00f1a heredada de la dictadura, un recuerdo insuperable. La desobediencia vasca, hasta donde es posible mediante astucia, no es otra cosa que <strong>el s\u00edntoma de dos contradicciones: que, m\u00e1s all\u00e1 de las rotundas aspiraciones soberanistas, Euskadi a\u00fan forma parte del Estado y que, por encima de las apariencias, la unidad de Espa\u00f1a es una farsa chusquera.<\/strong> Es penoso ver a las funcionarios rojigualdos realizando el escrutinio, pueblo a pueblo, de los balcones que no tienen colgado el estandarte y reclamando la imposici\u00f3n <em>manu militari<\/em> de la norma.<\/p>\n<p>Como no todo es culpa de los otros, interesa subrayar la situaci\u00f3n surrealista en la que incurren las fuerzas abertzales por simultanear el rechazo a Espa\u00f1a con la continuidad de vivir resignados bajo su dominio. Se percibe cierta indolencia a la rebeld\u00eda democr\u00e1tica y un activismo menor que el que corresponder\u00eda con el anunciado de las aspiraciones soberanistas. <strong>Es preciso que el nacionalismo vasco tenga un mayor atrevimiento para romper con el Estado y dotarse de un marco propio. El nacionalismo no es un amago o promesa de soberan\u00eda, sino una afirmaci\u00f3n de su viabilidad.<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s es que existe entre nosotros una excitante afici\u00f3n al <em>Pase Foral<\/em> (\u00ab<em>se<\/em><em> <\/em>acata, pero no<em> <\/em><em>se<\/em><em> <\/em>cumple<em>\u00ab<\/em>), pero su uso es un contrasentido democr\u00e1tico. Esta pertinaz negligencia es un vivir en un limbo jur\u00eddico, residual y nost\u00e1lgico de antiguas formas de independencia que no tienen encaje en nuestra \u00e9poca. Las leyes est\u00e1n para cumplirse o, en su defecto, ser sustituidas por un modelo alternativo. Es rid\u00edculo firmar contratos que las partes planean vulnerar. Tal proceder conduce al menoscabo del sistema de libertades y nos involucra en una cultura sociopol\u00edtica basada en la trampa y la frivolidad. <strong>Va siendo hora de que Euskadi baje del autob\u00fas donde los espa\u00f1oles cantan tontamente: \u201cvamos a contar mentiras, tralar\u00e1\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La democracia es un sistema imperfecto, una poliarqu\u00eda abierta sin m\u00e1s alternativa que su reforma continua hacia el ideal de libertad y cuyos peores enemigos est\u00e1n en el interior de s\u00ed misma: los sumos sacerdotes que la fosilizan en instituciones intocables, la desp\u00f3tica tutela. 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