{"id":726,"date":"2012-10-26T08:55:57","date_gmt":"2012-10-26T06:55:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=726"},"modified":"2012-10-26T08:57:06","modified_gmt":"2012-10-26T06:57:06","slug":"pactad-partidos-pactad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/10\/26\/pactad-partidos-pactad\/","title":{"rendered":"Pactad, partidos, pactad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/10\/PNV-Inigo-Urkullu.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-727\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/10\/PNV-Inigo-Urkullu.jpg\" alt=\"\" width=\"568\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/10\/PNV-Inigo-Urkullu.jpg 390w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/10\/PNV-Inigo-Urkullu-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 568px) 100vw, 568px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Suena a t\u00f3pico postelectoral, pero es incuestionable que Euskadi ha entrado en un nuevo tiempo tras lo acontecido el 21-O. A lo largo de la campa\u00f1a I\u00f1igo Urkullu anticip\u00f3 reiteradamente esta posibilidad y los cambios que habr\u00edan de derivarse del fortalecimiento del voto abertzale y, en paralelo, del declive electoral constitucionalista. En este proceso de transformaci\u00f3n estamos. <strong>Lo curioso, por no decir absurdo, es que asistimos a la irrupci\u00f3n de la normalidad tras a\u00f1os de ilegalizaciones y mermas de derechos democr\u00e1ticos y del despiadado ejercicio de una doble violencia -de ETA y el Estado- que ha condicionado, y de qu\u00e9 manera, la vida pol\u00edtica vasca.<\/strong> \u00a1Cu\u00e1nto tiempo perdido, cu\u00e1nto conflicto artificial, cu\u00e1nto juego insensato para terminar en el punto de partida, en la pura e ineludible realidad! \u00a1Cu\u00e1nto camino de tranquilidad y progreso podr\u00edamos haber adelantado y cu\u00e1ntos problemas nos habr\u00edamos ahorrado si los dirigentes espa\u00f1oles y la izquierda abertzale no le tuvieran miedo a la libertad.<\/p>\n<p>Supongo que, despu\u00e9s de tres a\u00f1os y medio de ignominias y sectarismo antinacionalista, el cuerpo nos pide responder con dureza a los agravios recibidos y poner en marcha la demolici\u00f3n de la herencia del Gobierno L\u00f3pez. Ser\u00eda un error y a\u00f1adir\u00edamos un da\u00f1o m\u00e1s al desastre que el trienio espa\u00f1olista ha proporcionado al pa\u00eds.<strong> Nos conviene, por responsabilidad, una actitud de serenidad y asumir que el nuevo e ilusionante escenario exige ciertas renuncias y contenci\u00f3n, no replicando a aquella revancha con otra revancha opuesta, lo cual no excluye la higi\u00e9nica clausura de los comederos abiertos por la trama PSE+PP en la administraci\u00f3n vasca y tambi\u00e9n en EITB, sistem\u00e1ticamente comisariada, ni dejar impunes los quebrantos que se detecten en las arcas p\u00fablicas tras la pertinente auditor\u00eda.<\/strong> Es preciso comprender la naturaleza innovadora y positiva del mensaje electoral de Urkullu, los grandes acuerdos, tan dif\u00edciles pero necesarios que requerir\u00e1n cierto olvido y generosidad, m\u00e1s de lo que emocionalmente estamos dispuestos a ofrecer.<\/p>\n<p><strong><em>No imponer, no bloquear<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Creo que una gran parte de la sociedad, incluso m\u00e1s all\u00e1 del electorado propio del PNV, ha entendido la importancia del compromiso de I\u00f1igo Urkullu de emprender grandes acuerdos entre las fuerzas pol\u00edticas vascas. No es un mensaje muy frecuente en pol\u00edtica. Y esta empresa trascendental va a marcar, desde el principio de la legislatura, la hoja de ruta del pr\u00f3ximo lehendakari. Con la amplia pero relativa mayor\u00eda de que dispone el PNV -27 esca\u00f1os- es posible conformar un Gobierno fuerte y seguro para los pr\u00f3ximos a\u00f1os, si bien no le permitir\u00e1 imponer su programa y deber\u00e1 estar permanentemente abierto a negociaciones y pactos en materias clave y actuaciones sectoriales, lo que proporcionar\u00e1 una agitada e interesante actividad al Parlamento.<\/p>\n<p>No cabe otro modelo que el esfuerzo continuo de pactos abiertos y una b\u00fasqueda de puntos de encuentro, sin exclusiones. Esto es lo que desea la sociedad, pero siempre que esta metodolog\u00eda sirva para resolver problemas y acometer las soluciones que precisa nuestra econom\u00eda, la cohesi\u00f3n social y la convivencia pol\u00edtica. Fallecidos por fortuna los liderazgos carism\u00e1ticos, es la hora del liderazgo participativo, m\u00e1s coherente con la democracia moderna y sus complejidades. Este es el tipo de direcci\u00f3n que encarna Urkullu y para lo que se ha preparado durante muchos a\u00f1os, no siempre bien comprendido fuera y dentro del nacionalismo vasco.<\/p>\n<p>No solo se espera que cambie el estilo de regir un pa\u00eds desde el Gobierno; tambi\u00e9n se demanda que haya otra forma de ejercer la oposici\u00f3n con la renuncia previa de toda tentaci\u00f3n de bloqueo sistem\u00e1tico. Lo que se querr\u00eda para los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os es que se cultive la cultura de la corresponsabilidad y que las distancias entre el poder y el contrapoder, tan necesarias, no resulten insalvables para volcarse en el impulso de una econom\u00eda productiva y generadora de oportunidades de empleo e inventar un marco de convivencia razonable entre soberanistas vascos y constitucionalistas espa\u00f1oles, porque no es imposible. Ignoro si los partidos se han percatado de la peculiar situaci\u00f3n que vive este pueblo; pero las cosas han cambiado radicalmente. Ya nada es igual que antes, ni para gobernar ni para opositar. Todo lo que no sea pactar es in\u00fatil, con la diferencia cualitativa de que hoy el acuerdo tiene que producirse sin esperar compensaci\u00f3n en forma de cuotas de poder o reconocimiento social. Hay que entenderse porque s\u00ed, a cambio -casi nada- de recuperar el prestigio de la acci\u00f3n pol\u00edtica en la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p><strong><em>Primero la econom\u00eda; pero\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El virtual lehendakari ha fijado su prioridad en la crisis y el paro, en sinton\u00eda con las preferencias de la mayor\u00eda. No es que el regreso al crecimiento de la riqueza y la creaci\u00f3n de empleo dependa solo de la acci\u00f3n de nuevo Gobierno, pero es indudable que sin el impulso desde Ajuria Enea, con las herramientas del Concierto y la cooperaci\u00f3n de las diputaciones, nada de esto ser\u00e1 realizable. El proyecto colectivo es situar la econom\u00eda vasca en el paradigma de la competitividad global, la innovaci\u00f3n y el conocimiento, como en otras \u00e9pocas lo fue la industrializaci\u00f3n o la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Casi todas las expectativas de la gente se centran en esta monumental empresa, conscientes de los sacrificios que implica y los cambios de mentalidad que la acompa\u00f1an.<\/p>\n<p>Ahora bien, esta primac\u00eda no puede negar o retrasar por mucho tiempo el otro bloque de nuestras necesidades, esto es, la soberan\u00eda vasca y la coexistencia en un pa\u00eds con dos sensibilidades nacionales. Precisamente, el enquistamiento del problema se ha debido a la est\u00fapida cobard\u00eda del Estado a afrontar la reclamaci\u00f3n de una mayor\u00eda nacionalista, parapet\u00e1ndose en \u00a0la inmutabilidad f\u00e1ctica de una legalidad dise\u00f1ada por los herederos del franquismo. El 21-O ha manifestado la enormidad de la suma abertzale (casi dos tercios del Parlamento), diversa pero expresiva del descontento sobre el actual desequilibrio entre la aspiraci\u00f3n independentista y la imposici\u00f3n constitucional. El objetivo democr\u00e1tico de cambiar la relaci\u00f3n de Euskadi con el Estado es tan real y profundo como la crisis econ\u00f3mica, de manera que del trabajo de la legislatura que empieza cabe esperar tambi\u00e9n una salida razonable y valiente en lo pol\u00edtico. Si antes la excusa para el di\u00e1logo entre partidos y la negociaci\u00f3n resolutiva era la violencia, \u00bfvamos ahora a tomar la crisis como el m\u00edsero pretexto para impedir el final de nuestro viejo dilema hist\u00f3rico? A la contundente mayor\u00eda abertzale le compete que este crucial asunto no se retrase ni se impida: es un imperativo emanado de las urnas.<\/p>\n<p>A I\u00f1igo Urkullu se le acumulan las urgencias antes de su nombramiento como lehendakari. Hay que formar Gobierno, crear una nueva cultura de acuerdos en Euskadi, afrontar la brutalidad de la crisis y acomodar la soberan\u00eda a dos bandas en principio incompatibles. Nadie lo tuvo m\u00e1s dif\u00edcil, porque los problemas de hoy no tienen parang\u00f3n con los de otras \u00e9pocas. No sirven los modelos conocidos, hay que reinventarlo casi todo. Tambi\u00e9n la propia figura del lehendakari. El reto hist\u00f3rico de I\u00f1igo Urkullu es pasar de ser mucho para muchos a ser mucho para todos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suena a t\u00f3pico postelectoral, pero es incuestionable que Euskadi ha entrado en un nuevo tiempo tras lo acontecido el 21-O. A lo largo de la campa\u00f1a I\u00f1igo Urkullu anticip\u00f3 reiteradamente esta posibilidad y los cambios que habr\u00edan de derivarse del fortalecimiento del voto abertzale y, en paralelo, del declive electoral constitucionalista. 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