{"id":753,"date":"2012-11-13T10:12:32","date_gmt":"2012-11-13T09:12:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=753"},"modified":"2012-11-13T10:14:08","modified_gmt":"2012-11-13T09:14:08","slug":"desahucios-no-son-noticias-son-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/11\/13\/desahucios-no-son-noticias-son-historias\/","title":{"rendered":"Desahucios: no son noticias, son historias"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"DESAHUCIOS. TESTIMONIO DESGARRADOR\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/RjVdFQzbALE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Las noticias quieren convertirse en historias y demostrar que <strong>la verdad es m\u00e1s verdad si tiene cara y ojos, drama, nudo y desenlace<\/strong>. Buscan ser m\u00e1s cre\u00edbles desactivando la indiferencia que suscita la letan\u00eda del qu\u00e9, qui\u00e9n, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo, su viejo esquema apolillado. Ahora las noticias aspiran a integrarse en la realidad con el prop\u00f3sito de revertirla al ciudadano-espectador en relatos ver\u00eddicos y sensibles. <strong>Nunca hubo informaci\u00f3n neutra.<\/strong> Y la crisis necesita de este nuevo paradigma informativo para que la peor consecuencia de la quiebra, los desahucios, tengan un relato aut\u00e9ntico y su eco derribe la muralla de un modelo econ\u00f3mico que solo reparte pobreza.<\/p>\n<p><strong>Las historias de desahucios -nueve al d\u00eda en Euskadi- est\u00e1n permitiendo a la televisi\u00f3n cumplir una funci\u00f3n agitadora<\/strong>, in\u00e9dita hasta hoy, sin riesgo de servir de espect\u00e1culo o motivo de desbordamiento, y su fuerza es tan poderosa que obligar\u00e1 a la banca y el Estado a detener los desalojos e impugnar la iniquidad hipotecaria. \u00bfQu\u00e9 tienen estas historias que tanto conmueven?<strong> Que son reales y cercanas,<\/strong> en las que todos nos identificarnos. <strong>Que tienen buenos y malos<\/strong>, con perfiles inequ\u00edvocos. <strong>Que encierran verdades y mentiras,<\/strong> como la que nos acusa, en plural, de haber vivido por encima de nuestras posibilidades. <strong>Que tratan de situaciones extremas<\/strong> que permanec\u00edan ocultas bajo apariencias de falso bienestar. <strong>Que nos hacen sentir que si nos quitan la casa nos quitan la vida. Que despiertan la \u00e9pica popular de la rebeli\u00f3n solidaria<\/strong>. Y que su final feliz no es imposible si la corriente de indignaci\u00f3n llega al punto de <strong>amenazar el equilibrio del sistema.<\/strong><\/p>\n<p>Estamos ante un fen\u00f3meno social extraordinario en el que la narrativa es determinante. A trav\u00e9s de la ventana de la tele vemos c\u00f3mo familiares, amigos y vecinos son expulsados de sus hogares por los bancos, apaleados por la polic\u00eda y rendidos por los jueces hasta el suicidio. <strong>Estas historias son ahora la plaza p\u00fablica donde se ha reunido la gente para decir basta<\/strong> y declarar que el desahucio canalla ha terminado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las noticias quieren convertirse en historias y demostrar que la verdad es m\u00e1s verdad si tiene cara y ojos, drama, nudo y desenlace. Buscan ser m\u00e1s cre\u00edbles desactivando la indiferencia que suscita la letan\u00eda del qu\u00e9, qui\u00e9n, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo, su viejo esquema apolillado. 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