{"id":801,"date":"2013-01-01T09:35:53","date_gmt":"2013-01-01T08:35:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=801"},"modified":"2013-01-01T09:36:29","modified_gmt":"2013-01-01T08:36:29","slug":"inaki-de-noche-aventura-en-la-sexta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2013\/01\/01\/inaki-de-noche-aventura-en-la-sexta\/","title":{"rendered":"I\u00f1aki de noche: aventura en La Sexta"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/01\/I\u00f1aki-L\u00f3pez.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-802\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/01\/I\u00f1aki-L\u00f3pez.jpg\" alt=\"\" width=\"578\" height=\"924\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2013\/01\/I\u00f1aki-L\u00f3pez.jpg 375w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2013\/01\/I\u00f1aki-L\u00f3pez-187x300.jpg 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hubo un tiempo en que la tele y la industria del ocio se conjuraron para alterar los h\u00e1bitos de los ciudadanos en la noche de los s\u00e1bados: la peque\u00f1a pantalla induc\u00eda a las familias a llenar restaurantes, cines y espect\u00e1culos mediante la programaci\u00f3n del aburrimiento. Fue un convenio artificial, que hubiera merecido una denuncia ante el Tribunal Europeo de la Competencia; pero era una \u00e9poca de crisis y hab\u00eda que pastorear a la gente hacia los verdes prados del consumo. Hoy el <em>prime-time<\/em> sabatino mantiene t\u00e1citamente ese acuerdo y lo llena con un caos experimental pensado para quienes no pueden salir de casa a solazarse, aunque lo desearan. Para esta mayor\u00eda social, ahora indignada, se hicieron los espacios de debate en fin de semana, a medio camino entre el magazine y la tertulia. <em>La Noria<\/em> y su reemplazo <em>El Gran Debate<\/em>, fueron la soluci\u00f3n de Telecinco para esas horas muertas, en las que La Sexta quiere su parte. Tras un primer intento, la cadena vuelve a la carga con <em>La sexta noche<\/em>, que comenzar\u00e1 en enero con nuestro I\u00f1aki L\u00f3pez como moderador.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 la segunda aventura de I\u00f1aki a escala estatal, despu\u00e9s del fiasco del concurso <em>Justo a tiempo<\/em>, en Cuatro; solo que esta vez se la juega en horas de m\u00e1xima audiencia. El presentador vasco es un todoterreno y su solvencia est\u00e1 sobradamente acreditada por los seis a\u00f1os de <em>P\u00e1salo<\/em> en ETB2, de feliz recuerdo. Su mayor virtud es esa equilibrada aleaci\u00f3n entre simpat\u00eda y rigor cuyo fruto son debates interesantes y a la vez amenos. Tendr\u00e1 que hacer un esfuerzo para contener su alma heterodoxa sin renunciar a ser quien es, un comunicador \u00fanico. Nadie le va a exigir que supere a Jordi Gonz\u00e1lez, pero s\u00ed que le rasque un 10% de <em>share<\/em> en pocas semanas.<\/p>\n<p>La tele en Madrid es cruel e I\u00f1aki lo sabe. La ansiedad por los resultados devora la innovaci\u00f3n y malogra los mejores proyectos. A esa patria despiadada llega para demostrar lo mucho y bueno que aqu\u00ed ya conocemos. Es su gran oportunidad. Perder a uno de los nuestros solo se compensa con su \u00e9xito en escenarios m\u00e1s grandes. Zorte on!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hubo un tiempo en que la tele y la industria del ocio se conjuraron para alterar los h\u00e1bitos de los ciudadanos en la noche de los s\u00e1bados: la peque\u00f1a pantalla induc\u00eda a las familias a llenar restaurantes, cines y espect\u00e1culos mediante la programaci\u00f3n del aburrimiento. 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