{"id":5166,"date":"2018-03-07T00:19:00","date_gmt":"2018-03-06T23:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-espacio-interior\/?p=5166"},"modified":"2018-03-07T15:34:31","modified_gmt":"2018-03-07T14:34:31","slug":"mama-de-louise-bourgeois","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/2018\/03\/07\/mama-de-louise-bourgeois\/","title":{"rendered":"Louise Bourgeois y su escultura \u201cMAM\u00c1\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Pocas personas saben que la impresionante ara\u00f1a, en la parte trasera del museo Guggenheim Bilbao, cuenta una historia real, la de la artista franco-estadounidense, Louise Bourgeois.<\/p>\n<p>En realidad es un homenaje a su madre, que como todas las ara\u00f1as era tejedora. La escultora mantuvo una afectuosa pero complicada relaci\u00f3n con sus padres.<\/p>\n<p>El padre, contradictorio, engre\u00eddo, cruel y autoritario, al caer su mujer enferma, introdujo a su amante en el hogar como institutriz de Bourgeois y sus hermanos. Sobre aquellos lamentables hechos, la artista hablaba as\u00ed \u00abDe ni\u00f1a, me daba mucho miedo cuando en la mesa del comedor mi padre no dejaba de alardear y se jactaba una y otra vez de sus logros. Cuanto m\u00e1s grande quer\u00eda volver su figura, m\u00e1s insignificantes nos sent\u00edamos sus hijos. Mi fantas\u00eda era que le agarr\u00e1bamos entre todos mis hermanos, le pon\u00edamos sobre la mesa, le troce\u00e1bamos y le devor\u00e1bamos&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Para Louise, que adoraba a su madre, fue un episodio traum\u00e1tico que influy\u00f3 en su obra. Su madre aunque era cari\u00f1osa, tambi\u00e9n era posesiva y controladora con su hija, esto se percibe en su escultura \u201cMAM\u00c1\u201d.<\/p>\n<p>La maternidad es el tema central de la obra y pone de manifiesto la duplicidad y ambig\u00fcedad: la madre es protectora y depredadora al mismo tiempo, teje la seda tanto para fabricar el capullo como para defenderse de los depredadores.<br \/>\nLa maternidad puede ser fr\u00e1gil y fuerte al mismo tiempo, sentimientos complicados que presenta la madre hacia sus hijos y los hijos hacia la madre y la protecci\u00f3n que les terminar\u00e1 debilitando para defenderse en la vida.<\/p>\n<p>Las patas arqueadas de la ara\u00f1a simulan una jaula, y tambi\u00e9n la guarida protectora de una bolsa con huevos, que se encuentran adheridos a su vientre de una manera un tanto peligrosa.<br \/>\nLa ara\u00f1a provoca en el espectador miedo y pavor, pero debido a la altura de sus patas y lo fr\u00e1giles que parecen proyecta una conmovedora ternura.<\/p>\n<p>Cuando preguntaban a Louise el significado de su obra est\u00e1 respond\u00eda: \u201cEs una Oda a mi madre, era ella mi mejor amiga\u201d<br \/>\nLa MAM\u00c1 envuelta en sedosas conjeturas, hila, teje, cuida, protege secretos&#8230; y nos inquieta.<br \/>\nLa madre de Louise Bourgeois nunca pudo ver su obra, ella empez\u00f3 a estudiar arte despu\u00e9s de que esta falleciera.<\/p>\n<p>\u201cMis obras son una reconstrucci\u00f3n del pasado. En ellas el pasado se ha vuelto tangible; pero al mismo tiempo est\u00e1n creadas con el fin de olvidar el pasado, para derrotarlo, para revivirlo en la memoria y posibilitar su olvido\u201d<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-5166 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/2018\/03\/07\/mama-de-louise-bourgeois\/08ac1360-e8ca-4df5-8170-3a2a333a1321\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/files\/2018\/03\/08AC1360-E8CA-4DF5-8170-3A2A333A1321-150x150.jpeg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/2018\/03\/07\/mama-de-louise-bourgeois\/c601de47-f769-455d-a5a5-acab4f56a955\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/files\/2018\/03\/C601DE47-F769-455D-A5A5-ACAB4F56A955-150x150.jpeg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas personas saben que la impresionante ara\u00f1a, en la parte trasera del museo Guggenheim Bilbao, cuenta una historia real, la de la artista franco-estadounidense, Louise Bourgeois. En realidad es un homenaje a su madre, que como todas las ara\u00f1as era tejedora. La escultora mantuvo una afectuosa pero complicada relaci\u00f3n con sus padres. El padre, contradictorio, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/2018\/03\/07\/mama-de-louise-bourgeois\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Louise Bourgeois y su escultura \u201cMAM\u00c1\u201d<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":111,"featured_media":5172,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[90365],"tags":[],"class_list":["post-5166","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/users\/111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5166"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5176,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5166\/revisions\/5176"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-espacio-interior\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}