{"id":10876,"date":"2019-05-29T10:57:58","date_gmt":"2019-05-29T08:57:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=10876"},"modified":"2019-05-29T10:57:59","modified_gmt":"2019-05-29T08:57:59","slug":"bicicletas-o-quousque-tandem-abutere-consules-patientia-nostra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/05\/29\/bicicletas-o-quousque-tandem-abutere-consules-patientia-nostra\/","title":{"rendered":"BICICLETAS ( o Quousque tandem abutere, Consules, patientia nostra? )"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/05\/bici-portada-k0ZH-U601437824468iu-624x385@El-Correo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10886\" width=\"376\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/05\/bici-portada-k0ZH-U601437824468iu-624x385@El-Correo.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/05\/bici-portada-k0ZH-U601437824468iu-624x385@El-Correo-580x358.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora que  se est\u00e1n constituyendo los nuevos  ayuntamientos, y en algunos se van a repetir coalicciones consagradas y en otros desastradas, publico de nuevo esta croniquilla que yo escrib\u00ed como irrreductible paseante, pensando en m\u00ed, como ahora pienso&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abHoy, durante mi paseo cotidiano y urbano, una bicicleta ha pasado  roz\u00e1ndome el codo izquierdo a velocidad de crucero.Por supuesto, yo iba  por la acera. Ante mi protesta, firme pero no insolente ( que aconseja  Lao Ts\u00e9), he recibido un cumplido &nbsp;y r\u00e1pido corte de mangas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Antes el problema lo ten\u00eda con los perros. Pues , en efecto,  contraviniendo toda normativa ( todos atados, con una correa de no m\u00e1s  de 2,5 metros &#8211; y por supuesto no extensible &#8211; con bozal los peligrosos),  due\u00f1os y due\u00f1as daban rienda suelta a sus canes, para com\u00fan jolgorio,  algo as\u00ed como padres y madres sueltan a sus lebreles en las plazas sin  importarles un pito los l\u00edos que puedan montar ( \u00bfser\u00e1 por aquello de la  \u00absocializaci\u00f3n del sufrimiento\u00bb ?. En una ocasi\u00f3n \u00a0un  perro corpulento  y ancho que ven\u00eda por delante, se qued\u00f3 parado , comenz\u00f3 a  ladrar y a continuaci\u00f3n \u00a0se tir\u00f3 sobre mi, por lo que no tuve m\u00e1s  remedio que echarlo \u00a0a un lado con un <\/em>gedan-mikasuki-geri<em> ( consultar en  la wikipedia). La due\u00f1a, que por cierto y para m\u00e1s <\/em>inri<em>,  se identific\u00f3 como mun\u00edcipe, me  dijo \u00a0entrecortada que su \u00abcachorro\u00bb s\u00f3lo quer\u00eda jugar y \u00abque ya no  hab\u00eda humanidad\u00bb. Ante esta curiosa frase le indiqu\u00e9 que, por si no se  hab\u00eda dado cuenta, el humano era yo y continu\u00e9 mi camino. Y no es que  \u00a0est\u00e9 en contra de los derechos de los grandes simios o de los  micro-perros que ahora est\u00e1n tan de moda, pero siempre que se reconozcan  los m\u00edos, aunque s\u00f3lo sea como \u00abforma de vida\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero \u00faltimamente, como dec\u00eda, el problema son las bicis. Bicis  grandes, peque\u00f1as, de monte y urbanas,campan a su anchas por las aceras  y las \u00abzonas peatonales\u00bb ( \u00a1 qu\u00e9 iron\u00eda!), ignorando el c\u00f3digo de circulaci\u00f3n y las normativas municipales que  indican claramente que tienen que ir por la calle o por los  carriles-bici. Atontados ( y atontadas, <\/em>of course<em>) por esa moda yanki que confunde la vida con el  deporte y el deporte con la vida, algo tendr\u00e1 que pasar , mas all\u00e1 de la  vigorexia rampante, para que al fin alguien haga algo ( la polic\u00eda municipal,  seg\u00fan tengo comprobado emp\u00edricamente con metodolog\u00eda cuantitativa  estad\u00edstica, pasa ol\u00edmpicamente del tema. Algo como un atropello mortal.  Y entonces se tomar\u00e1n medidas contra los ciclistas energ\u00famenos como se <\/em> <em>tomaron en su momento con los bobos <\/em>animalistas<em>&nbsp; pasados de rosca cuando el primer perro se comi\u00f3 casi todo un ni\u00f1o.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero en fin, entre perros y bicis, yo prefiero &nbsp;los perros. Por lo  menos son mam\u00edferos generalmente m\u00e1s emp\u00e1ticos que algunos hom\u00ednidos que  circulan en bicicleta\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bien, las cosas han cambiado, pero para peor. A  lo anteriomente  mentado se han sumado los famosos  VMP ( Veh\u00edculos de Movilidad Personal) seanse monopatines,  segways, patinetes, y de estos \u00faltimos con motorcillo y todo. \u00a1Ah! y  unas bicis el\u00e9ctricas que hacen las delicias de algunas cuadrillas de adolescencentes  virgueros    en cuanto tienen un rato libre&#8230;As\u00ed que&#8230; Quousque tandem abutere, Consules,  patientia nostra? <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que se est\u00e1n constituyendo los nuevos ayuntamientos, y en algunos se van a repetir coalicciones consagradas y en otros desastradas, publico de nuevo esta croniquilla que yo escrib\u00ed como irrreductible paseante, pensando en m\u00ed, como ahora pienso&#8230; \u00abHoy, durante mi paseo cotidiano y urbano, una bicicleta ha pasado roz\u00e1ndome el codo izquierdo a velocidad &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/05\/29\/bicicletas-o-quousque-tandem-abutere-consules-patientia-nostra\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">BICICLETAS ( o Quousque tandem abutere, Consules, patientia nostra? )<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-10876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10876"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10889,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10876\/revisions\/10889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}