{"id":11611,"date":"2019-07-26T10:01:53","date_gmt":"2019-07-26T08:01:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=11611"},"modified":"2019-07-26T20:24:27","modified_gmt":"2019-07-26T18:24:27","slug":"en-algun-apartado-rincon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/07\/26\/en-algun-apartado-rincon\/","title":{"rendered":"\u00abEn alg\u00fan apartado rinc\u00f3n&#8230;\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/07\/images-tierra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11626\" width=\"336\" height=\"224\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> <br>\u00abEn alg\u00fan   apartado rinc\u00f3n del universo centelleante, desparramado en  innumerables  sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales  inteligentes  inventaron el conocimiento. Fue el minuto m\u00e1s altanero y  falaz de la  \u201cHistoria Universal\u201d: pero, a fin de cuentas, s\u00f3lo un  minuto. Tras  breves respiraciones de la naturaleza, el astro se hel\u00f3 y  los animales  inteligentes hubieron de perecer\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p> He recordado estas apocal\u00edpticas palabras del  libro <em>Sobre verdad y mentira en sentido extramoral<\/em> del siempre apocal\u00edptico Federico  Nietzsche, tras pasar del calor abrasador de estos \u00faltimos d\u00edas a la lluvia cerrada y el viento fr\u00edo que nos envuelve desde hace unas horas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues se han manifestado as\u00ed las fuerzas naturales de este astro en toda su crudeza, dejando a sus animales inteligentes al albur de su capricho, toda vez que , adem\u00e1s, tan s\u00f3lo reaccionan a las heridas que estos le est\u00e1n infringiendo: como dec\u00eda ayer mismo una c\u00e9lebre cient\u00edfica, la destrucci\u00f3n de la Tierra por el cambio clim\u00e1tico es m\u00e1s probable que la debida  al posible choque con un asteroide. <\/p>\n\n\n\n<p>Y entre tanto, los animales inteligentes no se ponen de acuerdo ni en como organizar ese expolio instintivo que, seg\u00fan Max Weber ,quiso racionalizar el capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Torpe y triste destino  de los animales inteligentes, de estos   \u00abseres de un d\u00eda\u00bb que nos llam\u00f3 P\u00edndaro. Y ante tanta estupidez inteligente , s\u00f3lo es posible una reacci\u00f3n de para quienes todav\u00eda<em> debe<\/em> haber futuro, de esos miles de  adolescentes que bajo la  bandera &#8211; \u00a1ah, siempre las banderas!- enarbolada por Greta Thunberg, reclaman de sus mayores una rectificaci\u00f3n antes de que el astro se caliente demasiado y toda forma de vida perezca  en este apartado rinc\u00f3n del universo&#8230; Y nos hayamos convertido en \u00absue\u00f1o de una sombra\u00bb&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEn alg\u00fan apartado rinc\u00f3n del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. 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