{"id":12915,"date":"2019-12-18T08:31:43","date_gmt":"2019-12-18T07:31:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=12915"},"modified":"2019-12-23T07:52:15","modified_gmt":"2019-12-23T06:52:15","slug":"la-navidad-y-el-carpe-diem","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/12\/18\/la-navidad-y-el-carpe-diem\/","title":{"rendered":"LA NAVIDAD ( y  el \u00abCarpe Diem\u00bb)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/12\/round-christmas-ornament-coloring-page.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-12922\" width=\"205\" height=\"265\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De tanto hablar de las miserias  de hoga\u00f1o, no me he percatado de que la Navidad ha venido y nadie sabe c\u00f3mo ha sido.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues viene con reiteraci\u00f3n y alevos\u00eda a romper la recta l\u00ednea de los a\u00f1os con el c\u00edrculo de las estaciones , bajo el buen disfraz de  soltiscio de invierno que le  proporcion\u00f3 esa maravilla sincr\u00e9tica de nomadismo est\u00e1tico que es el cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso , y para prevenirme contra m\u00ed mismo , me consuelo  leyendo  a Montaigne y me hago eco de sus ecos de Horacio, como lo hace en el cap\u00edtulo XI de los <em>Essais<\/em> \u2013 \u201cDe los pron\u00f3sticos \u201c\u2013 :  \u201cIlle potens sui, laetusque deget,cui licet in diem dixisse, vixi,cras vel atra nube polum pater occupato vel sole puro\u201d- o sea: \u201c Es feliz, due\u00f1o de s\u00ed mismo, el que cada d\u00eda puede decir: he vivido. Qu\u00e9 me importa que ma\u00f1ana el cielo se oscurezca o brille el sol\u201d (Odas III&nbsp; XXIX, 40-44)<\/p>\n\n\n\n<p>Pues el paganismo de Horacio, su fijaci\u00f3n en el <em>carpe diem<\/em>, previene, hist\u00f3rica y conceptualmente contra el <em>cronos<\/em>  de la cronolog\u00eda, tiempo b\u00e1sico de base griega del pensamiento judeo-cristiano, para abocarla hacia el <em>kair\u00f3s<\/em>, hacia la ocasi\u00f3n propicia que hasta puede vivirse como <em>ai\u00f3n<\/em>, es decir como eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si me previene , y tan bien, es porque no aparece en este tenor <em>productividad<\/em> alguna, pues para que la haya hay que conjugar el tiempo como <em>cronos:<\/em> esto nos lo sabemos muy bien desde que estudiamos la productividad del capital vinculada a la inversi\u00f3n durante un tiempo determinado. A m\u00e1s de que conjugarlo como <em>cronos<\/em> es espacializarlo, como ya advirti\u00f3 en su momento Henri Bergson, y abrirse al sufrimiento del acabamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, ahora que la Navidad es consumo, que no es sino la forma an\u00e1loga y m\u00e1s  oculta  de la producci\u00f3n, se me ocurre que puedo,  que podr\u00e9  , escaparme de la programaci\u00f3n de estos d\u00edas, o , al menos, de algunos de ellos, bien defendido por este mi escudo horaciano,  y ser  durante algunas horas libre en mi familia, en mi municipio y en mi sindicato &#8230;Carpe Diem!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De tanto hablar de las miserias de hoga\u00f1o, no me he percatado de que la Navidad ha venido y nadie sabe c\u00f3mo ha sido. 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