{"id":12964,"date":"2020-01-16T13:48:30","date_gmt":"2020-01-16T12:48:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=12964"},"modified":"2020-01-16T13:48:32","modified_gmt":"2020-01-16T12:48:32","slug":"invisibilades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2020\/01\/16\/invisibilades\/","title":{"rendered":"INVISIBILAD(es)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/01\/external-content.duckduckgo.com_-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12965\" width=\"226\" height=\"349\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo voy comprobando d\u00eda a d\u00eda: me estoy volviendo invisible. En el \nportal de mi casa nadie me saluda, dedicado el personal mayormente \u2013 y \npor lo que atisbo, con regocijo- al seguimiento de su<em> smartfone<\/em>. Ya en la calle, y aun andando bien derechito por mi acera, las <em>bicis<\/em>\n me obvian aunque en algunos casos me rozan \u2013 para mi sorpresa que no la\n suya. En muchos bares, los camareros ( y las camareras, no quiero \nincurrir en incorreciones sexistas) piden el recado de servir a quien \nest\u00e1 justamente  a mi espalda. Y hoy mismo, en la tienda de lo que antes\n se llamaban <em>coloniales<\/em> y ahora de cercan\u00eda,  ni siquiera \nlevantando el dedo \u2013 costumbre  multiuso inculcada por los Hermanos \nMaristas- me han hecho caso a la voz de \u00ab\u00a1siguiente!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo varias hip\u00f3tesis para explicar esta progresiva invisibilidad. \nLa primera es mi pertenencia  por afecto y por defecto al grupo \u00abVar\u00f3n \nBlanco Heterosexual  Mon\u00f3gamo Moderadamente Sucesivo\u00bb ( VBHMMS, en \nadelante) que, en efecto, est\u00e1 desapareciendo en el concurso de las \nidentidades de g\u00e9nero post-modernas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro s\u00ed, la no afilizaci\u00f3n ni afici\u00f3n a ninguna  agrupaci\u00f3n  deportiva \u2013 que implicar\u00eda portar una refulgente camiseta <em>ad hoc<\/em>\u2013 o, en su defecto, a alg\u00fan agrupamiento religioso o pol\u00edtico, en cuyo testimonio lucir\u00eda alg\u00fan <em>pin<\/em> o marca indeleble.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aun as\u00ed, y sin descartar las concausas anteriores, me inclino a  pensar que mi invisibilidad se debe sobre todo a que , por fin, los  largos a\u00f1os de meditaci\u00f3n sobre el <em>zaf\u00fa<\/em> me han abducido hacia un<em> satori<\/em> que  me va disolviendo corp\u00f3reamente, a pesar de que yo s\u00f3lo quer\u00eda apartar de m\u00ed todo pensamiento \u2013 sobre todo chungo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, me consuelo, pues si el proceso continua, y termino  por desaparecer del todo,  como  le pasaba a voluntad al protagonista  de \u00abEl hombre invisible\u00bb ( 1933, James Whale ), remitir\u00e9 como Persona  F\u00edsica , ya no me ser\u00e1 aplicable el Impuesto sobre la Renta de las  Personas F\u00edsicas ( I.R.P. F., desde adelante) y no ser\u00e9 relajado al  brazo secular por mi imp\u00eda ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(c) IBILTARIA by V. Huici<\/strong><strong>\ufeff<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo voy comprobando d\u00eda a d\u00eda: me estoy volviendo invisible. En el portal de mi casa nadie me saluda, dedicado el personal mayormente \u2013 y por lo que atisbo, con regocijo- al seguimiento de su smartfone. 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