{"id":14487,"date":"2020-08-14T09:48:34","date_gmt":"2020-08-14T07:48:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=14487"},"modified":"2020-08-16T13:56:56","modified_gmt":"2020-08-16T11:56:56","slug":"cronicas-pandemicas-18-cuidar-la-parroquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2020\/08\/14\/cronicas-pandemicas-18-cuidar-la-parroquia\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICAS PAND\u00c9MICAS. 17 bis.\u00a1 Cuidar la parroquia!"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/caf\u00e9-en-bilbao.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14503\" width=\"410\" height=\"157\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/caf\u00e9-en-bilbao.jpg 699w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/caf\u00e9-en-bilbao-580x222.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con el comienzo de la desescalada se fueron ocupando grandes espacios de calles y avenidas para extender las terrazas de bares y tabernas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del problema que estas nuevas instalaciones   han ocasionado al disminuir  notablemente las plazas de aparcamiento,  ha habido un consenso soterrado y afirmativo,  asumiendo que se trataba de dar mayores oportunidades a la hosteler\u00eda, seriamente da\u00f1ada durante el confinamiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo,  poco a poco las nuevas terrazas han sido sometidas a singulares normas,  como su disfrute durante un periodo ( a veces muy) limitado de tiempo y la suspensi\u00f3n de toda actividad de refresco entre las doce de mediodia y las cuatro y a partir de las ocho de la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u00faltima condici\u00f3n ha desvelado el sumo inter\u00e9s de algunos hosteleros ,reconvertidos en restauradores, en atender primordialmente al turista extranjero,  que suele comenzar a comer y a cenar a esa hora.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como por un lado la ola tur\u00edstica ha decrecido,  a pesar del verano, por la pandemia del COVID-19, y por otro, los aut\u00f3ctonos no se han movido tanto como en otras ocasiones , se est\u00e1 dando la singular paradoja  de terrazas vac\u00edas preparadas para el plato, y gentes deambulantes que no acaban de encontrar un sitio para tomar sentados un caf\u00e9  o unas ca\u00f1as. <\/p>\n\n\n\n<p>Se corre as\u00ed el riesgo de que la crisis de la hosteler\u00eda no remonte, pues no pudiendo obtener grandes ingresos de los ajenos,  puede ir perdiendo los de los propios  por el mero hartazgo de la falta de atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Visto lo visto, parece que ,una vez m\u00e1s, se va a continuar practicando la carpetovet\u00f3nica costumbre de hacer <em>la cuenta de la vieja , <\/em>del  \u00abpan para hoy y hambre para ma\u00f1ana\u00bb? Esa tan propia y de tan  escasa   perspectiva, de un lugar que, como afirm\u00f3 Manuel  V\u00e1zquez Montalb\u00e1n (<em> Milenio Carvalho<\/em>, 2004)  no asumi\u00f3 en su momento la revoluci\u00f3n industrial ni las revoluciones que la acompa\u00f1aban&#8230;\u00bf No ser\u00eda mucho mejor atender a la propia parroquia antes de que se pierda? <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el comienzo de la desescalada se fueron ocupando grandes espacios de calles y avenidas para extender las terrazas de bares y tabernas. 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