{"id":14508,"date":"2020-08-16T12:47:48","date_gmt":"2020-08-16T10:47:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=14508"},"modified":"2020-08-16T14:47:46","modified_gmt":"2020-08-16T12:47:46","slug":"cronicas-pandemicas-18-la-zanahoria-y-el-palo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2020\/08\/16\/cronicas-pandemicas-18-la-zanahoria-y-el-palo\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICAS PAND\u00c9MICAS.18. La zanahoria y el palo."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/pueblo-vaciado-940x531.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14518\" width=\"345\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/pueblo-vaciado-940x531.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/pueblo-vaciado-580x328.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/pueblo-vaciado-768x434.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/pueblo-vaciado.jpg 988w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda  Blaise Pascal que  \u00abtoda la desdicha de los hombres se debe a una sola cosa, la de no saber permanecer en reposo en una habitaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser, pero lo cierto es que en el  pur\u00e9  cultural que  ha alimentado Occidente  y sus colonias, la figura del <em>\u00e9xodo <\/em>jud\u00edo, la de un pueblo en perpetuo camino hacia no se sabe donde,  ha podido m\u00e1s que la imagen del <em>\u00e1gora<\/em> griega, la de una ciudan\u00eda reunida tranquilamente para hablar de sus cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si el confinamiento ha detenido la movilidad f\u00edsica de cuajo- que no la electr\u00f3nica- la desescalada,  en un movimiento pendular, la ha acelerado y , a pesar de las limitaciones, muchos y muchas han  viajado a los pueblos vaciados o semivaciados ante la imposibilidad de arribar a territorios ex\u00f3ticos.  Y otros tantos y tantas se han  dejado llevar compulsivamente  a mover el cuerpo o a hacerlo moverse  con diversas pr\u00f3tesis , con el resultado  de lesiones  varias en tobillos, rodillas y caderas, escasamente preparados para tanto trabajo,seg\u00fan  comentan algunos traumat\u00f3logos, <\/p>\n\n\n\n<p>Indudablemente esta movilidad f\u00edsica lo ha sido tambi\u00e9n social, pues somos seres sociales, a no ser que nos creamos dioses o vivamos como bestias- como bien apunt\u00f3 Arist\u00f3teles- pero la incontenible movilidad ha dado ocasi\u00f3n a que el virus del COVID-19 escale con mayor velocidad por las v\u00edas y puentes que le hemos facilitado.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que ahora se nos pide prudencia como se le ense\u00f1a al burro la zanahoria para que vaya por el buen camino, pero se nos avisa del palo por si nos desacarriamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente si en el pur\u00e9 arriba mencionado hubiera habido m\u00e1s <em>\u00e1gora<\/em> y menos<em> \u00e9xodo,<\/em> m\u00e1s ciudadan\u00eda y menos pueblo, m\u00e1s movilidad mental y menos f\u00edsica, lo tendr\u00edamos m\u00e1s f\u00e1cil. <\/p>\n\n\n\n<p>Y sin que fuera necesario coincidir con Pascal, habr\u00edamos descubierto hace tiempo que hay otros mundos pero que est\u00e1n en este, y no necesariamente en Vietnam, ni haciendo barranquismo, ni en una playa del Caribe&#8230;sino en la habitaci\u00f3n en la que nos encontramos &#8230;o en la de al lado. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Blaise Pascal que \u00abtoda la desdicha de los hombres se debe a una sola cosa, la de no saber permanecer en reposo en una habitaci\u00f3n\u00bb. Puede ser, pero lo cierto es que en el pur\u00e9 cultural que ha alimentado Occidente y sus colonias, la figura del \u00e9xodo jud\u00edo, la de un pueblo en perpetuo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2020\/08\/16\/cronicas-pandemicas-18-la-zanahoria-y-el-palo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">CR\u00d3NICAS PAND\u00c9MICAS.18. La zanahoria y el palo.<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-14508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14508"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14525,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14508\/revisions\/14525"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}