{"id":14537,"date":"2020-08-20T12:38:59","date_gmt":"2020-08-20T10:38:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=14537"},"modified":"2020-08-20T14:06:13","modified_gmt":"2020-08-20T12:06:13","slug":"cronicas-pandemicas-20-el-barrio-como-utopia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2020\/08\/20\/cronicas-pandemicas-20-el-barrio-como-utopia\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICAS PAND\u00c9MICAS. 20.El barrio como utop\u00eda."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"384\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/640x480.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14563\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/640x480.jpg 640w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2020\/08\/640x480-580x348.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El confinamiento tuvo como efecto colateral insospechado el renacimiento de la vida de barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio hubo un reconocimiento sumario de rostros de ventana a ventana, sobre todo durante la cita diaria de las ocho de la tarde para aplaudir el esfuerzo de sanitarios y sanitarias. <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n  durante las breves salidas  cotidianas para hacer las compras de primera necesidad,  comenzaron los saludos de muchos reconocidos que pasaron a ser conocidos debido a los inevitables encuentros    en unos itinerarios muy reducidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La desescalada  llen\u00f3 de pronto los bares y las terrazas invadieron el espacio p\u00fablico sin duda para permitir la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica    de este sector tan golpeado por la crisis econ\u00f3mica que se ha sumado a la sanitaria, y , a pesar de muchos peros, las gentes del barrio se fueron reencontrando y los saludos se convirtieron en alg\u00fan  caso en breves charlas. En  algunas de ellas nos enteramos de las peque\u00f1as solidaridades que hab\u00edan ido surgiendo a lo largo de  los d\u00edas de encierro; cuidado de ni\u00f1os ajenos, repartos de comida, compras para quienes no pod\u00edan salir  de casa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>De todo lo dicho se podr\u00eda sacar la conclusi\u00f3n de que durante algunos d\u00edas, y con altibajos,  se fue creando un sentimiento colectivo un tanto novedoso que no respond\u00eda a fines u objetivos de altos vuelos, sino a la mera supervivencia de un grupo en un tiempo y un espacio muy concretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo, en fin, que evocaba a la \u00abcomunidad\u00bb  primigenia de la cual hablaba Ferdinand T\u00f6nnies en su c\u00e9lebre  obra <em>Comunidad y Asociaci\u00f3n <\/em>, una evocaci\u00f3n hacia la utop\u00eda  en medio de la distop\u00eda  que est\u00e1bamos viviendo ( y que continuamos viviendo)&#8230;Y que ser\u00eda muy positivo  que no se perdiera&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El confinamiento tuvo como efecto colateral insospechado el renacimiento de la vida de barrio. 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