{"id":1548,"date":"2016-11-29T05:53:29","date_gmt":"2016-11-29T04:53:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=1548"},"modified":"2016-11-29T05:53:29","modified_gmt":"2016-11-29T04:53:29","slug":"dime-que-me-quieres-aunque-sea-mentira-recordando-a-montserrat-roig","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/11\/29\/dime-que-me-quieres-aunque-sea-mentira-recordando-a-montserrat-roig\/","title":{"rendered":"\u00abDime que me quieres aunque sea mentira\u00bb&#8230;Recordando a Montserrat Roig"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.libreriaberkana.com\/static\/img\/autores\/roig.jpg\" alt=\"Montserrat Roig\" width=\"163\" height=\"222\" \/><\/p>\n<p>Era 1980 y asist\u00eda a la \u00bb II Semana de Estudios Sexol\u00f3gicos de Euskadi \u00bb\u00a0 que se celebraba en Vitoria.La sexolog\u00eda era una disciplina de moda, probablemente para legitimar ideol\u00f3gicamente\u00a0 los profundos cambios\u00a0 en las relaciones interpersonales que se estaban produciendo en\u00a0 las rebabas del franquismo.<\/p>\n<p>Todo sonaba a nuevo y, a veces , resultaba muy provocador. Jes\u00fas Arpal abri\u00f3 el fuego con una ponencia sobre\u00a0 la sexualidad tradicional. Le siguieron\u00a0 gentes como Josep-Vicent Marqu\u00e9s, siempre ingenioso y en permanente &#8211; y cari\u00f1osa- disputa con Lidia Falc\u00f3n. Y tambi\u00e9n Gretel Ammann que hab\u00eda venido a proclamar su alternativa\u00a0 endolesbiana.<\/p>\n<p>En medio de aquellas jornadas, una noche\u00a0 conoc\u00ed a Monserrat Roig porque la suerte hizo que me tocara sentarme junto a ella\u00a0 en una cena multitudinaria. Yo era un veintea\u00f1ero y ella me llevaba casi diez a\u00f1os.\u00a0 No sab\u00eda por aquellos d\u00edas que era una escritora muy reconocida,\u00a0 y una activa feminista.Adem\u00e1s,hasta entonces, en mi esquem\u00e1tica inocencia, siempre hab\u00eda pensado que las artistas y las escritoras, o las pensadoras, ten\u00edan que ser un punto feas o, al menos no muy agradables. Pero Montserrat era justo todo lo contrario: una mujer espl\u00e9ndida , guapa y atractiva y, adem\u00e1s , muy culta y divertida. Me qued\u00e9 anonadado ( y supongo que enamorado) pero la consider\u00e9 innacesible.<\/p>\n<p>El Congreso finaliz\u00f3.\u00a0 A\u00fan as\u00ed, todav\u00eda tuve tiempo de intercambiar las direcciones, y desde aquel momento fu\u00ed leyendo todo lo que publicaba y hab\u00eda publicado, incluido\u00a0 el magn\u00edfico diario que escribi\u00f3 cuando ya sab\u00eda que ten\u00eda un cancer necesariamente mortal: <em>Dime que me quieres aunque sea mentira<\/em> \/<em>Digues que m\u00b4estimes, encara que sigui mentida<\/em><\/p>\n<p>Ahora que se cumplen vieinticinco a\u00f1os de su muerte, me he dado cuenta de que ella fue el primer modelo de ese tipo de mujer guapa-lista que suelo mencionar de vez en cuando en estas\u00a0 lineas marginales.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era 1980 y asist\u00eda a la \u00bb II Semana de Estudios Sexol\u00f3gicos de Euskadi \u00bb\u00a0 que se celebraba en Vitoria.La sexolog\u00eda era una disciplina de moda, probablemente para legitimar ideol\u00f3gicamente\u00a0 los profundos cambios\u00a0 en las relaciones interpersonales que se estaban produciendo en\u00a0 las rebabas del franquismo. 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