{"id":15932,"date":"2021-02-15T14:40:10","date_gmt":"2021-02-15T13:40:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=15932"},"modified":"2021-02-19T21:31:15","modified_gmt":"2021-02-19T20:31:15","slug":"la-pandemia-y-el-corporativismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2021\/02\/15\/la-pandemia-y-el-corporativismo\/","title":{"rendered":"LA PANDEMIA ( y el corporativismo)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"265\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2021\/02\/480px-Birrete_doctoral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15945\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En <em>El orden del discurso<\/em>, la lecci\u00f3n inaugural  pronunciada en 1970 en el College de France, Michel Foucault dej\u00f3 constancia de que m\u00e1s  all\u00e1 de que la palabra sea una atribuci\u00f3n humana, no todas  las palabras tienen el mismo valor, pues depende  de quien las pronuncie.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente , la palabra valorada, siempre asimilada a alg\u00fan  tipo de poder, fue desglos\u00e1ndose de la primitiva aglutinaci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa, distingui\u00e9ndose figuras individuales y colectivas, y entre estas \u00faltimas  las corporaciones  militares, m\u00e9dicas, jur\u00eddicas y acad\u00e9micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el transcurrir de los a\u00f1os, tales corporaciones fueron generando <em>ideosferas<\/em>  ( Roland Barthes) estancas, reforzando sus ritos de acceso, sus  procedimientos y hasta  sus vestimentas con el fin de uniformizar su presencia social.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la situaci\u00f3n general del poder de y sobre la palabra no ha cambiado mucho, habi\u00e9ndose asimilado o intercambiado los t\u00edtulos que otorgan el poder de hablar<em>  ex catedra<\/em>, como ha ocurrido, por ejemplo,  con el de Doctor ( Dr.) que es usado ileg\u00edtimamente en algunos casos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que no es de extra\u00f1ar que en la tensi\u00f3n  social desencadenada por la pandemia del COVID-19, m\u00e1s all\u00e1  del debate sanitario y m\u00e1s ac\u00e1  de las fricciones pol\u00edticas,  hayan surgido enfrentamientos entre las corporaciones antes aludidas, en la creencia, ratificada <em>racionalmente<\/em> por su respectiva  ideosfera,  de que su verdad es una, \u00fanica e indiscutible.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en una sociedad post-industrial y globalizada como la actual, estas actitudes corporativistas, a veces tan hiperb\u00f3licas, no tienen ya mucho  sentido a la hora  de encontrar soluciones complejas a problemas complejos por lo que ser\u00eda m\u00e1s \u00fatil  abordar las cuestiones desde un planteamiento complementario y dialogante, abandonando el autismo endog\u00e1mico residual. <\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s,  ser\u00eda de gran inter\u00e9s  tener en cuenta el punto de vista de quienes no cuentan  con grandes colegios profesionales que les amparen, como,  por ejemplo, los maestros y maestras que tanto est\u00e1n contribuyendo tambi\u00e9n a la lucha contra la pandemia, por no hablar de los cajeros y cajeras de los supermercados o de tantas otras personas que no tienen esp\u00edritu corporativo alguno&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El orden del discurso, la lecci\u00f3n inaugural pronunciada en 1970 en el College de France, Michel Foucault dej\u00f3 constancia de que m\u00e1s all\u00e1 de que la palabra sea una atribuci\u00f3n humana, no todas las palabras tienen el mismo valor, pues depende de quien las pronuncie. Hist\u00f3ricamente , la palabra valorada, siempre asimilada a alg\u00fan &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2021\/02\/15\/la-pandemia-y-el-corporativismo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA PANDEMIA ( y el corporativismo)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-15932","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15932"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15947,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15932\/revisions\/15947"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}