{"id":165,"date":"2016-06-28T09:32:53","date_gmt":"2016-06-28T07:32:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=165"},"modified":"2016-06-28T19:00:36","modified_gmt":"2016-06-28T17:00:36","slug":"en-tierra-baldia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/06\/28\/en-tierra-baldia\/","title":{"rendered":"En tierra bald\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/pamplonaactual.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/talud-media-luna.jpg\" alt=\"\" width=\"395\" height=\"296\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bb He said, Marie, Marie, hold on tigh&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Recuerdo estos versos de <em>The Waste Land<\/em> de T. S. Eliot, mientras camino por el paseo exterior de los Jardines de la Media Luna, contemplando el lento transcurrir del r\u00edo Arga como si lo hiciera en la ronda de guardia de una alta fortaleza. \u00ab\u00c9l dijo, Mar\u00eda, Mar\u00eda, suj\u00e9tate fuerte\u00bb<\/p>\n<p>Y los recuerdo porque acabo de desayunar en el <em>Niza<\/em> con un amiga que me ha contado una historia que pone los pelos de punta. Al parecer, en el colegio ( o ikastola, o escuela, no me he aclarado muy bien) al que lleva \u00a0a su hija peque\u00f1a, varios ni\u00f1os de siete a\u00f1os han sido sancionados por \u00bb jugar \u00a0a ir a pegar a las chicas\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en el que algunos hombres (todav\u00eda no se les llamaba <em>varones<\/em>) llegaron a pensar que podr\u00edan construir un futuro diferente con algunas mujeres. Un futuro en el que el trabajo dom\u00e9stico estar\u00eda\u00a0 bien repartido y mejor acordado, en el\u00a0 que\u00a0 los permisos de maternidad se alternar\u00edan con los de paternidad, en el que que\u00a0 las relaciones sexuales \u00a0 se volver\u00edan un verdadero juego y dejar\u00edan de ser violaciones disfrazadas o bendecidas, en el que las sensibilidades no se diferenciar\u00edan \u00a0sino por las personas. En el que, en fin, junto a la <em>reflexi\u00f3n de g\u00e9nero<\/em>\u00a0 feminista, podr\u00eda\u00a0 haber otra realizada en paralelo por los hombres hasta donde se pudiera llegar&#8230; De entre las mujeres , se conocen \u00a0muchos y grandes nombres, desde Simone de Beauvoir hasta Lidia Falc\u00f3n, pasando por Gretel Ammann , pero de entre los hombres, convertidos ya en <em>varones<\/em>, \u00a0 todo lo m\u00e1s se cita a \u00a0Josep-Vicent\u00a0 Marqu\u00e9s que \u00a0muri\u00f3 hace ya algunos a\u00f1os, dejando unas propuestas tan ins\u00f3litas \u00a0como probablemente intempestivas.<\/p>\n<p>Todo \u00e9sto ocurri\u00f3 no hace mucho tiempo,pero \u00a0 a la mayor parte de los veintea\u00f1eros de hoy,\u00a0 a esos que constituyen el grueso de mis estudiantes, \u00a0les suena -como se dec\u00eda antes-a m\u00fasica celestial. Lo cual no es de extra\u00f1ar a la vista de la an\u00e9cdota tan brutal y sexista que he comentado. \u00bfEstaremos sembrando, acaso, en una tierra bald\u00eda?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; \u00bb He said, Marie, Marie, hold on tigh&#8230;\u00bb Recuerdo estos versos de The Waste Land de T. S. 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