{"id":1664,"date":"2017-06-27T09:59:26","date_gmt":"2017-06-27T07:59:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=1664"},"modified":"2017-06-27T09:59:26","modified_gmt":"2017-06-27T07:59:26","slug":"muertos-muy-vivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/27\/muertos-muy-vivos\/","title":{"rendered":"MUERTOS MUY VIVOS"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/buenosairesconnect.com\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/recoleta%20-%20barrio%202.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de requiescant in pace latin\" width=\"416\" height=\"276\" \/><\/p>\n<p>Al final de cada episodio de la serie <em>Caso Abierto<\/em> , el muerto protagonista &#8211; generalmente asesinado- aparece unos segundos sonriente para desaparecer a continuaci\u00f3n lentamente.<\/p>\n<p>A mi, este tipo de final me parece muy\u00a0 adecuado al recuerdo con que solemos quedarnos cuando alguien desaparece\u00a0 de nuestras vidas. Pues en efecto, por lo general le recordamos en alg\u00fan momento alegre, por mucho que su vida haya sido complicada y hasta cierto punto tr\u00e1gica. Y tambi\u00e9n, como una imagen que aparece y se desvanece, al principio cada dos por tres , luego, de vez en cuando , y, por fin, \u00a0paseando por la calle donde viv\u00eda, con ocasi\u00f3n de una fotograf\u00eda, o al \u00a0comer \u00a0un postre que le gustaba, \u00a0como bien apuntaron Henri Bergson, Maurice Halbwachs o el mismo Marcel Proust.<\/p>\n<p>Otro escritor que ha trabajado siempre entre la memoria y la Historia, Leonardo Sciascia, se\u00f1alaba con su gracejo siciliano, que , a\u00fan as\u00ed, y que a pesar de uno se muera para los dem\u00e1s, precisamente por ello \u00a0se entra en el \u00ab\u00e1mbito de los recuerdos cambiantes, de los sentimientos cambiantes y de los pensamientos cambiantes de quienes quedan con vida\u201d \u00a0y a los que ya no se va a poder responder directamente. Un l\u00edo, vamos.<\/p>\n<p>Por eso, acaso \u00a0lo mejor que se puede hacer con los muertos, despu\u00e9s de llorarlos de verdad, es dejarlos en paz- <em>requiescant in pace<\/em>. Porque sino, como dec\u00eda \u00a0un cl\u00e1sico: \u00abLos muertos que vos mat\u00e1is \u00a0, gozan de muy buena salud\u00bb&#8230;Y no hay nada peor que un muerto muy vivo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al final de cada episodio de la serie Caso Abierto , el muerto protagonista &#8211; generalmente asesinado- aparece unos segundos sonriente para desaparecer a continuaci\u00f3n lentamente. A mi, este tipo de final me parece muy\u00a0 adecuado al recuerdo con que solemos quedarnos cuando alguien desaparece\u00a0 de nuestras vidas. Pues en efecto, por lo general le &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/27\/muertos-muy-vivos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MUERTOS MUY VIVOS<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1664","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1664"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4277,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1664\/revisions\/4277"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}