{"id":18982,"date":"2022-04-18T15:31:12","date_gmt":"2022-04-18T13:31:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=18982"},"modified":"2022-04-24T20:47:05","modified_gmt":"2022-04-24T18:47:05","slug":"volare","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2022\/04\/18\/volare\/","title":{"rendered":"\u00a1VOLARE&#8230;!"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2022\/04\/Modugno_durante_lesibizione_al_Festival_di_sanremo_del_1958.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18984\" width=\"301\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2022\/04\/Modugno_durante_lesibizione_al_Festival_di_sanremo_del_1958.jpg 400w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2022\/04\/Modugno_durante_lesibizione_al_Festival_di_sanremo_del_1958-150x107.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Son las cinco y media de la ma\u00f1ana.Corre una fresca  brisa primaveral y todav\u00eda no ha amanecido. En la parada del autob\u00fas tan s\u00f3lo hay un par de <em>guiris<\/em> delgadurrios&nbsp; y nosotros.<br>Por&nbsp; fin llega el autob\u00fas del aeropuerto. Viene hasta los topes. Subimos. Los <em>guiris <\/em>se quedan rezagados:quieren pagar con tarjeta pero la que tienen no les vale, luego lo intentan en met\u00e1lico pero con billetes de 50 euros que tampoco se aceptan.Comienza entonces una agria discusi\u00f3n.El conductor les conmina firmemente, a gritos,  a&nbsp;&nbsp; que se bajen y el personal comienza&nbsp; a impacientarse.Me adelanto y pago sus billetes .Los recogen sin decir ni <em>m\u00fa<\/em>, como si les asistiera un derecho divino extraterritorial.Tampoco hacen amago alguno de agradecimiento: \u00abHaz el bien y no mires a quien\u00bb-&nbsp; dec\u00edan los Hermanos Maristas en mi infancia.<br>Ya en el aeropuerto,una vez hecho el embarque,&nbsp; el vuelo es r\u00e1pido.Sin embargo,&nbsp; a la llegada,&nbsp; y pretendiendo conectar&nbsp; con un nuevo vuelo, tras varias vueltas, trenecillo incluido, una desgraciada organizaci\u00f3n- confesa por uno de los operarios &#8211; nos hace&nbsp; pasar&nbsp; de nuevo por  el control de seguridad.<br>Llevamos un documento europeo de viaje,pero nadie&nbsp; nos ha comentado&nbsp; si hay que hacer otro similar a la vuelta:  todas oficinas <em>ad hoc<\/em>&nbsp; est\u00e1n&nbsp; cerradas  a cal y canto.<br>Llegados al destino final, salimos a la calle sin que nadie&nbsp; nos reclame el dichoso documento europeo dPLF que , por cierto, nos cost\u00f3 toda una tarde&nbsp; cumplimentarlo.<br>Ya en el hotel, reflexiono sobre todo lo anterior&nbsp; y concluyo que a pesar de la propaganda buenista hay gentes que son m\u00e1s&nbsp; papistas que el Papa,&nbsp; que hay ciudades que no est\u00e1n&nbsp; preparadas para recibir &#8211; ni para despedir- turistas por mucho que se empe\u00f1en, y&nbsp;,por fin  que Europa contin\u00faa siendo una agrupaci\u00f3n&nbsp;de una ineficacia clamorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, no s\u00e9 porqu\u00e9, recuerdo aquello de&nbsp; la familia, el municipio y el sindicato, bases articuladoras de la denominada democracia org\u00e1nica, aquella de la \u00e9poca del <em>\u00bb Volare..<\/em>.<em> \u00ab,&nbsp; <\/em>con el que<em> <\/em>Domenico Modugno gan\u00f3 el Festival de San Remo de 1958&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son las cinco y media de la ma\u00f1ana.Corre una fresca brisa primaveral y todav\u00eda no ha amanecido. 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