{"id":1982,"date":"2017-01-05T07:56:49","date_gmt":"2017-01-05T06:56:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=1982"},"modified":"2017-01-05T07:56:49","modified_gmt":"2017-01-05T06:56:49","slug":"quousque-tandem-abutere-patientia-nostra-o-de-las-impertinencias-bancarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/01\/05\/quousque-tandem-abutere-patientia-nostra-o-de-las-impertinencias-bancarias\/","title":{"rendered":"Quousque tandem abutere patientia nostra? ( o de las impertinencias bancarias)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi iRiWf_lZA0ws-pQOPx8XEepE\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-yhofCldJxzU\/U30rk6ohq0I\/AAAAAAAAF9Q\/T0mv6uy2bC8\/s1600\/imagenes+de+bancos++%282%29.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de ventanilla de un banco\" width=\"436\" height=\"220\" \/><\/p>\n<p>Ya est\u00e1bamos acostumbrados a peregrinar por alguna planta de<em> Esos Grandes Almacenes<\/em> hasta encontrar alg\u00fan empleado o empleada que se dignara a cobrarnos. Pero ahora este r\u00e9gimen de espl\u00e9ndida displicencia parece estar extendi\u00e9ndose\u00a0 a otros sectores\u00a0 como si se tratara de\u00a0 una consigna de obligado cumplimiento.<\/p>\n<p>Para muestra dos botones arrancados de las oficinas del banco en el que ( por ahora) tengo guardados mis ahorros. Primer bot\u00f3n: al otro lado de una mesita supuestamente acogedora me atiende la que se supone que es mi \u00abgestora personal\u00bb que\u00a0 reconoce\u00a0 en primera instancia que no me conoce de nada. Me\u00a0 escucha como si oyera llover ,\u00a0 y me indica que lo que he venido a pedirle que haga, lo podr\u00eda haber hecho yo desde mi ordenador. Sonr\u00edo porque me educaron en los Hermanos Maristas, y me callo que llevo muchos a\u00f1os trabajando con plataformas virtuales y, por supuesto, con la web del banco en cuesti\u00f3n. Pero ella insiste\u00a0 y quiere ense\u00f1arme hasta\u00a0 c\u00f3mo funciona un rat\u00f3n \u00abpara aprovechar la visita\u00bb. Hago , pues, yo mismo la operaci\u00f3n\u00a0 bajo su atenta mirada y ella me felicita con una sonrisa m\u00e1s falsa que un amadeo ( que dir\u00eda M.S-O). A continuaci\u00f3n, \u00abpara aprovechar la visita\u00bb ( repite con voz aflautada) comienza a informarme sobre algunos productos para \u00abclientes exclusivos\u00bb ,como, por ejemplo, un seguro para el coche. En este punto,\u00a0 harto ya\u00a0 de su estupidez de pitagorina y de su incapacidad para saber c\u00f3mo reconocer\u00a0 a un cliente, me levanto, le doy la mano y me voy.<\/p>\n<p>Segundo bot\u00f3n: Voy a hacer un ingreso en met\u00e1lico. Me atiende un chaval\u00edn de corbata que debe de\u00a0 estar en pr\u00e1cticas y lo hace muy correctamente. Pero su compa\u00f1ero de mostrador ( \u00bfsu tutor?), un hombr\u00f3n en niki y sudoroso,me suelta sin que yo le haya dicho nada, que para hacer ese ingreso est\u00e1n los cajeros autom\u00e1ticos, como se indica en un cartel que efectivamente he leido antes de entrar y que , dada su sintaxis retorcida , parece se\u00f1alar todo lo contrario. As\u00ed lo comento en voz alta para que se entere el susodicho que\u00a0 no contesta ni m\u00fa. Ganas me dan de cerrar la cuenta y sacar toda la pasta- que no es mucha-\u00a0 pues no hay cosa que deteste m\u00e1s en este mundo que la impertinencia ilustrada, pero respiro profundamente y dejo que el chaval\u00edn cierre la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todo lo anterior cabe quiz\u00e1 deducir que la progresiva privatizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n est\u00e1 teniendo su correlato en la administrativaci\u00f3n de lo privado y que el viejo \u00abvuelva usted ma\u00f1ana\u00bb \u00a0va siendo aplicable con la reformulaci\u00f3n de \u00bb venga usted a gastar y si no, no moleste\u00bb. Y, desde luego, la imp\u00fadica inmunidad de algunos grandes capitostes que se llevan euros a manos llenas estar\u00e1 ayudando mucho a este nuevo, llam\u00e9moslo,\u00a0 \u00abestilo de trabajo\u00bb.<\/p>\n<p>Bueno, \u00a0hasta que\u00a0 una ma\u00f1ana nos \u00a0cansemos y les digamos aquello de \u00bb Quousque tandem abutere patientia nostra? \u00bb y nos marchemos para no volver&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Ya est\u00e1bamos acostumbrados a peregrinar por alguna planta de Esos Grandes Almacenes hasta encontrar alg\u00fan empleado o empleada que se dignara a cobrarnos. Pero ahora este r\u00e9gimen de espl\u00e9ndida displicencia parece estar extendi\u00e9ndose\u00a0 a otros sectores\u00a0 como si se tratara de\u00a0 una consigna de obligado cumplimiento. Para muestra dos botones arrancados de las oficinas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/01\/05\/quousque-tandem-abutere-patientia-nostra-o-de-las-impertinencias-bancarias\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Quousque tandem abutere patientia nostra? ( o de las impertinencias bancarias)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1982"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2068,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1982\/revisions\/2068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}