{"id":20438,"date":"2023-02-20T11:46:40","date_gmt":"2023-02-20T10:46:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=20438"},"modified":"2023-02-22T09:07:54","modified_gmt":"2023-02-22T08:07:54","slug":"actualidad-de-la-auto-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2023\/02\/20\/actualidad-de-la-auto-ficcion\/","title":{"rendered":"ACTUALIDAD ( de la auto-ficci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2023\/02\/AUTOFICCION-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20444\" width=\"242\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2023\/02\/AUTOFICCION-2.jpg 452w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2023\/02\/AUTOFICCION-2-117x150.jpg 117w\" sizes=\"auto, (max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Quiz\u00e1, todo este barullo solo se deba a  cierta necesidad  de \u00abextimidad\u00bb&nbsp; contempor\u00e1nea  , es decir, a la<em> pasi\u00f3n <\/em>de no guardar o  disfrazar la intimidad, como hasta hace muy poco era de recibo,  sino de mostrarla abiertamente  en&nbsp; la televisi\u00f3n y en las redes sociales. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Actualidad se enhebra en muchas \u00abactualidades\u00bb. Aqu\u00ed y ahora, por ejemplo, entre los avatares confusos de La Guerra de Ucrania y la sorprendente creatividad de la Inteligencia Artificial en su modalidad de Chat GPT, pasando por los retru\u00e9canos previos  a las Elecciones de Mayo o la autocancelaci\u00f3n  goyesca del protagonismo de Telmo Irureta- \u00bf por <em>visibilizarse<\/em> demasiado?<\/p>\n\n\n\n<p>En el Campo Literario -Bourdieu ,P. <em>Las Reglas del Arte. G\u00e9nesis y estructura del campo literario<\/em>&#8211; la actualidad aparece recientemente cosida a lo que se denomina Autoficci\u00f3n, Gran Descubrimiento de P\u00fablico y Cr\u00edtica  y de m\u00e1s de un animal de pluma sin demasiada Cultura General B\u00e1sica, toda vez que ha sido sancionada como g\u00e9nero con el Premio Nobel de Literatura 2022 otorgado a Annie Ernaux.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, como suele ocurrir frecuentemente en  este un tanto inmundo mundo nuestro, la emergencia de La Autoficci\u00f3n no parece sino un nuevo gui\u00f1o comercial  que promueve una moda  (Barthes, R. <em>El sistema de la moda<\/em>) , basada tambi\u00e9n, como casi siempre, en algo que se presenta como lo \u00faltimo de lo \u00faltimo cuando es \u00abm\u00e1s viejo que la pana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra \u00abautoficci\u00f3n\u00bb  es un neologismo creado en 1977  por el cr\u00edtico y escritor Serge Doubrovsky, para sancionar su propia  obra y de paso reclasificar toda una serie de obras, acaso desde <em>El Lazarillo de Tormes<\/em>. Pero, ya se sabe, lo que no tiene nombre no existe, hasta que lo tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed resultan un tanto incomprensibles las  apolog\u00edas babeantes &#8211; a fuer de incultas- que,  eso s\u00ed,  est\u00e1n generando <em>autoficciones<\/em> sin par y volviendo un poco locas  a las gentes teorizantes como Philippe Lejeune (<em>El pacto autobiogr\u00e1fico y otros estudios<\/em> ), ya que el nuevo g\u00e9nero interg\u00e9nero \u00abpropone un pacto novelesco al presentarse como un texto de ficci\u00f3n, y a su vez, un pacto autobiogr\u00e1fico en virtud de la identidad del autor en el narrador textual o el personaje de su obra\u00bb ( sic).<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, quiz\u00e1, todo este barullo solo se deba a  cierta necesidad  de<strong> <\/strong>\u00abextimidad\u00bb&nbsp; contempor\u00e1nea (Sibila, P. M. <em>La intimidad como espect\u00e1culo<\/em> ) , es decir, a la<em> pasi\u00f3n <\/em>de no guardar o  disfrazar la intimidad, como hasta hace muy poco era de recibo,  sino de mostrarla abiertamente  en&nbsp; la televisi\u00f3n y en las redes sociales. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Any way<\/em>, una vez m\u00e1s,  si el resultado es un texto que permite emocionarse o reflexionar&#8230;Hace ya muchos a\u00f1os yo mismo escrib\u00ed est\u00e1 recensi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n del mundo<em>&nbsp;, de Miguel Torga, es un largo relato de tono autobiogr\u00e1fico escrito entre 1937 y 1981. La obra est\u00e1 dividida en seis partes &#8211; correspondientes a los seis d\u00edas de la creaci\u00f3n del mundo- y en ella , aparentemente lejos de cualquier pretensi\u00f3n novelizadora, se van recogiendo diversos y sucesivos episodios de la infancia, la juventud y la madurez de un sosias del mismo Torga.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De que se trata de una obra de ficci\u00f3n y no de una autobiograf\u00eda en sentido estricto, no hay la menor duda. Para ello no tenemos sino que cotejar alg\u00fan episodio relatado en<\/em>&nbsp;La Creaci\u00f3n del mundo<em>&nbsp;con las anotaciones coet\u00e1neas de sus&nbsp;Diarios. Haci\u00e9ndolo nos percataremos enseguida de que Torga ha ficcionado muchas partes de su vida , modificando en el relato aquello que, por la raz\u00f3n que fuera, no encajaba bien en la l\u00ednea narrativa que estaba desarrollando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En cualquier caso, este fen\u00f3meno que tan claramente detectamos en Miguel Torga &#8211; y que podr\u00eda extrapolarse , con la documentaci\u00f3n adecuada, hasta el caso de un maestro de lo fant\u00e1stico como Jorge Luis Borges &#8211; se abre a la observaci\u00f3n porque contamos con un referente de la vida real de Torga que es su&nbsp;<\/em>Diario<em>. Sin dicho&nbsp;<\/em>Diario<em>, en efecto, ser\u00eda imposible evaluar la ficcionalizaci\u00f3n que ha llevado a cabo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero nuestro optimismo se puede venir abajo cuando comprobamos que el mentado Miguel Torga no existe en la vida real, sino que es el pseud\u00f3nimo de un m\u00e9dico portugu\u00e9s llamado Adolfo Correia da Rocha.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces la pregunta que nos podemos hacer es : \u00bfQui\u00e9n ha escrito todo esto? Porque resulta que un tal Adolfo Correia da Rocha ha creado un personaje que es Miguel Torga que escribe un&nbsp;<\/em>Diario<em>&nbsp;que parece servir de referencia a un relato autobiogr\u00e1fico titulado <\/em>La Creaci\u00f3n del mund<em>o&#8230; \u00a1 Ya nos hemos perdido!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La irrelevancia de la pregunta y de la respuesta se muestran en el limitado inter\u00e9s que despiertan salvo para cr\u00edticos o historiadores de la literatura . Porque&#8230; \u00a1 Qu\u00e9 m\u00e1s da qui\u00e9n lo haya escrito ! Quien se acerca a un libro espera de \u00e9l vida, descripci\u00f3n y reflexi\u00f3n, y le da igual qui\u00e9n lo haya escrito mientras el libro vibre entre sus manos y haga vibrar alguna parte de su cerebro y de su coraz\u00f3n&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pues eso, que dir\u00eda Umbral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(c) by\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vicentehuici.com\/\">Vicente Huici Urmeneta<\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1, todo este barullo solo se deba a cierta necesidad de \u00abextimidad\u00bb&nbsp; contempor\u00e1nea , es decir, a la pasi\u00f3n de no guardar o disfrazar la intimidad, como hasta hace muy poco era de recibo, sino de mostrarla abiertamente en&nbsp; la televisi\u00f3n y en las redes sociales. 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