{"id":2326,"date":"2017-01-25T09:14:28","date_gmt":"2017-01-25T08:14:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=2326"},"modified":"2017-01-25T20:17:18","modified_gmt":"2017-01-25T19:17:18","slug":"art-icarra-goicetan-meditaciones-matutinas-bajo-la-luz-de-venus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/01\/25\/art-icarra-goicetan-meditaciones-matutinas-bajo-la-luz-de-venus\/","title":{"rendered":"Art-I\u00e7arra goicetan&#8230;( meditaciones matutinas bajo la luz de Venus)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/interstellarstargazer.com\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Vega800x530.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de artizarra\" width=\"339\" height=\"224\" \/><\/p>\n<p>El paseo de hoy me ha llevado por \u00a0el Campo Volant\u00edn al amanecer. En lo alto brillaba con su fulgor invernal Venus , la estrella de la ma\u00f1ana o , por aqu\u00ed, tambi\u00e9n, <em>Artizarra<\/em>. Ha sido un paseo silencioso , atento tan s\u00f3lo al fluir lento de la r\u00eda.<\/p>\n<p>Ya en casa he abierto el dietario \u00a0de Josep Pla titulado <em>Notas para Silvia<\/em> y me he encontrado con un apunte del \u00a025 de abril de 1957, sobre el paso de un cometa: \u00abLluis Medir ha dicho: Este, ya no lo volveremos a ver jam\u00e1s. Estas palabras nos han sumido en un mutismo abrumadoramente triste.No existe la menor duda: este no lo volveremos a ver jam\u00e1s&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n John dos Passos hace \u00a0una menci\u00f3n semejante en la primera parte de su autobiograf\u00eda &#8211;<em>D\u00edas inolvidables<\/em>&#8211; , aludiendo a la contemplaci\u00f3n \u00a0 del Cometa Halley en 1910.<\/p>\n<p>Yo tuve ocasi\u00f3n de ver \u00a0dicho cometa en 1986 y, en efecto, estando previsto su retorno para \u00a0el a\u00f1o 2062, tampoco tendr\u00e9 ocasi\u00f3n de verlo. S\u00ed, para ese a\u00f1o&#8230; Todos criando malvas, como se dec\u00eda antes.<\/p>\n<p>Pero la historia es de los vivos. Y el sentimiento de caducidad que genera es especular: somos caducos cuando nos ubicamos en el tiempo cronol\u00f3gico, no en el tiempo de la <em>duraci\u00f3n<\/em> o en el de la ocasi\u00f3n ( <em>kair\u00f3s<\/em>. Y, en realidad, morimos para los dem\u00e1s. A nosotros, talmente, la muerte ni nos va ni nos viene salvo que se crea en una vida <em>post mortem<\/em>, lo cual , a\u00fan cuando leg\u00edtimo, no deja de ser una creencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, mientras estamos vivos, la caducidad, ese\u00a0 <em>ser-para-la-muerte<\/em> heideggeriano, nos hace reflexionar sobre lo que dejaremos \u00a0m\u00e1s all\u00e1 del recuerdo en unos pocos, que suele ser voluble y, en ocasiones, interesado. Lo que dejamos\u00a0 es lo que dejamos materialmente. Son nuestras obras. Y entre esas obras est\u00e1n nuestros descendientes, y los productos de nuestro cerebro y de nuestras manos: la silla o la biblioteca que hicimos, el cuadro pintado y la escultura, aquella fotograf\u00eda, lo escrito y quiz\u00e1 publicado- \u00a1estas mismas l\u00edneas!<\/p>\n<p>Pero la obra material precisa de un reconocimiento. Reconocimiento de una mirada o de una mano. No muchas necesariamente, basta una. Y entonces se produce el paso del sentimiento de caducidad al sentimiento del <em>aprovechamiento<\/em>. Aprovechamiento del tiempo restante, o mejor, del que puede restar. La pregunta, entonces, es\u00a0 \u00bfqu\u00e9 quiero dejar? O mejor: \u00bfqu\u00e9 puedo dejar?<\/p>\n<p>Si la pregunta se formula de manera culposa- \u00a1<em>algo<\/em> hay que dejar!- la culpa busca\u00a0 su catarsis en forma de disciplina, como bien lo explico Dodds en su libro <em>Los griegos y lo irracional<\/em>. Disciplinarse es modelar la vida en funci\u00f3n de unos fines, e insistir por encima de los avatares del resto de la vida caducable. Pero, \u00bfacaso podr\u00eda formularse esta pregunta de manera\u00a0 no culposa? \u00bfNo es ya el sometimiento a lo cronol\u00f3gico una aceptaci\u00f3n de la culpa? As\u00ed es, en efecto. Y entonces aparece \u00a0de nuevo la dimensi\u00f3n c\u00f3smica de nuestra vida de <em>seres de un d\u00eda<\/em> que \u00a0\u00bb es de una tristeza aterradora, inmensa\u00bb ,como terminaba el p\u00e1rrafo Josep Pla.<\/p>\n<p>Quedan ciertamente, la <em>duraci\u00f3n<\/em> y la<em> ocasi\u00f3n<\/em>, pero no suelen ser \u00abproductivas\u00bb. Simplemente est\u00e1n ah\u00ed, como Venus en el cielo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paseo de hoy me ha llevado por \u00a0el Campo Volant\u00edn al amanecer. En lo alto brillaba con su fulgor invernal Venus , la estrella de la ma\u00f1ana o , por aqu\u00ed, tambi\u00e9n, Artizarra. Ha sido un paseo silencioso , atento tan s\u00f3lo al fluir lento de la r\u00eda. 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