{"id":24485,"date":"2025-08-01T12:23:32","date_gmt":"2025-08-01T10:23:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=24485"},"modified":"2025-08-02T09:56:51","modified_gmt":"2025-08-02T07:56:51","slug":"sicilia-nel-cuore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2025\/08\/01\/sicilia-nel-cuore\/","title":{"rendered":"SICILIA (nel cuore)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"816\" height=\"526\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2025\/08\/triclania.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24494\" style=\"width:352px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2025\/08\/triclania.jpg 816w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2025\/08\/triclania-580x374.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2025\/08\/triclania-150x97.jpg 150w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2025\/08\/triclania-768x495.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sicilia ha sido durante los \u00faltimos a\u00f1os un destino  viajero del que me han quedado  muchos y muy gratos recuerdos de sus  paisajes y paisanajes &#8211; que dir\u00eda Josep Pla.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que me s\u00e9 representado en esta afici\u00f3n por mi hija, no puedo dejar de reproducir esta variopinta cr\u00f3nica que escrib\u00ed tras el \u00faltimo periplo:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>GRAMSCI Y LA \u00abUNIDAD ITALIANA\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn estos cincuenta a\u00f1os de vida unitaria, nuestros pol\u00edticos se han dedicado en gran parte a crear la apariencia de una uniformidad&nbsp;<em>italiana<\/em>: las regiones habr\u00edan desaparecido en la naci\u00f3n y los dialectos en la lengua literaria. Pues bien, Sicilia es la regi\u00f3n que ha resistido m\u00e1s&nbsp;<em>activamente<\/em>&nbsp;a esta manumisi\u00f3n de la historia y de la libertad, y ha demostrado en numerosas ocasiones que vive una vida de caracteres m\u00e1s propiamente nacionales que regionales.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre atento al matiz, siempre manteniendo una distancia cr\u00edtica respecto de cualquier dogmatismo, me han sorprendido estas palabras de Antonio Gramsci escritas en 1918, hace ya m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y vista la situaci\u00f3n que hoy todav\u00eda tenemos en la piel de toro, no s\u00e9 si no convendr\u00eda reflexionar sobre ellas, precisamente retrotray\u00e9ndonos a 1918 y a los problemas territoriales que ya por entonces se manifestaron, que se exaltaron crudamente durante la II Rep\u00fablica y la Guerra Civil, que se enterraron bajo el Franquismo, y que han vuelto a surgir con singular fuerza en nuestros d\u00edas, tras unos a\u00f1os de supuesto consenso constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, como tambi\u00e9n avisa Gramsci, \u00abcuando se escriba la historia de estos \u00faltimos a\u00f1os con m\u00e1s vocaci\u00f3n de verdad y exactitud que de deseo de suscitar estados de \u00e1nimo arbitrarios, muchos episodios aparecer\u00e1n bajo otra luz\u2026\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Y, repito, son palabras de hace m\u00e1s de un siglo, de 1918..<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN ISLOTE VOLC\u00c1NICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ayer,por fin , quedamos en Sciacca con Paola y su marido, nuestros amigos sicilianos de los que ya he hablado en otras ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>A Paola, que viene de una familia de cierto tron\u00edo ( los Florio) le ha hecho mucha gracia el texto de Gramsci que publiqu\u00e9 ayer y que ya en 1918 advert\u00eda de la singularidad isle\u00f1a. Dice que parece que tengo una cierta obsesi\u00f3n en comparar la incorporaci\u00f3n de Sicilia a Italia y la del Pa\u00eds Vasco a Espa\u00f1a. Y por supuesto que es as\u00ed, porque veo muchas similitudes, algunas de ellas descubiertas precisamente conversando con la propia Paola, con su marido Luigi ,culto ex franciscano , y por las estancias en la Fondazione Famiglia Piccolo de Calanovella de Capo d\u2019Orlando.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, el caso es que comimos muy bien en<em>&nbsp;<\/em>la<em>&nbsp;trattoria Al Faro<\/em>&nbsp;y volv\u00ed a degustar esa cerveza local-&nbsp;<em>Semedorato<\/em>\u2013 que es muy recomendable.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, mientras pase\u00e1bamos degustando un brioche con&nbsp;<em>granit\u00e1 al limone<\/em>, Paola se detuvo frente al mar y nos cont\u00f3 la siguiente historia: \u00abAh\u00ed delante, en 1831, y ante el asombro de todos, emergi\u00f3 de pronto una islote volc\u00e1nico. Un barco ingl\u00e9s que pasaba por all\u00ed se apresur\u00f3 a colocar en ella el Uni\u00f3n Jack . Comenzaron las disputas , las negociaciones diplom\u00e1ticas y hasta las amenazas de guerra, pero a los cinco meses, el islote volvi\u00f3 a sumergirse y ya nadie habl\u00f3 m\u00e1s del tema\u2026\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Y no sab\u00edamos si re\u00edr o llorar\u2026pero acabamos ri\u00e9ndonos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SUPERSTICIONES DE AQU\u00cd Y ALL\u00c1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dice Leonardo Sciascia en su sugerente dietario&nbsp;<em>Negro sobre negro<\/em>&nbsp;que los sicilianos ( y es de suponer que tambi\u00e9n las sicilianas) no son religiosos sino supersticiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar que as\u00ed sea pues esta gran isla mediterr\u00e1nea ha sido invadida sucesivamente por griegos, romanos, \u00e1rabes, normandos,aragoneses, espa\u00f1oles \u2026y liberales, cada cual con su&nbsp;<em>vademecum<\/em>&nbsp;de creencias. Si al final se ha impuesto un catolicismo&nbsp;<em>more siculo<\/em>, lo ha sido, contin\u00faa Sciascia, por el deslumbramiento formal de la cultura barroca que se muestra en cualquier esquina con una generosidad inigualable desplegada en palacios, catedrales y cementerios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como la superstici\u00f3n no es religi\u00f3n ,el pueblo no puede admitir su sumisi\u00f3n siempre y en todo lugar, y , por ejemplo, no es dif\u00edcil encontrar im\u00e1genes de San Cal\u00f3gero \u2013 patr\u00f3n m\u00e1ximo de la Triclania , y m\u00e1s negro que San Ferm\u00edn \u2013 reconstruidas despu\u00e9s de haber sido troceadas o quemadas por un grupo de creyentes que no hab\u00eda recibido un milagro solicitado : el \u00faltimo caso ocurri\u00f3 en Naro en 1998.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PASOLINI NO SE DETUVO EN SCICLI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la primavera de 1959 un grupo de intelectuales italianos vinculados al PCI visitaron el barrio \u00abde las cuevas de Chiafura\u00bb de la localidad siciliana de Scicli. La misi\u00f3n de aquella visita fue doble: por un lado quer\u00edan constatar una forma de vida troglodita en pleno siglo XX; y por otra parte deseaban solidarizarse con aquellas personas que sobreviv\u00edan sin agua corriente ni suministro el\u00e9ctrico. <\/p>\n\n\n\n<p>En las fotos que han quedado de aquella visita se ve a un Pier Paolo Pasolini con un traje impecable y encorbatado charlando con unos&nbsp;<em>ragazzi<\/em>&nbsp;en camiseta, a Mar\u00eda Antonietta Macciocchi escuchando a unas se\u00f1oras oscuras vestidas de negro ,o a Carlo Levi fumando mientras toma notas en el interior de una de las cuevas. <\/p>\n\n\n\n<p>Resulta evidente que aquellas gentes viv\u00edan en el siglo XIX como tambi\u00e9n viv\u00edan en el mismo siglo quienes disfrutaban de los palacios aristocr\u00e1ticos que se extend\u00edan a la vuelta de la esquina- m\u00e1s concretamente a la vuelta de la Iglesia de la Inmaculada que cerraba el barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, el barrio de Chiafura comparte las covachas con unas humildes casas provistas sin duda de agua corriente y electricidad ( a juzgar por el n\u00famero incontable de antenas de televisi\u00f3n), pero el n\u00facleo central de Scicli se ha puesto de moda. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed la calle Francesco Mormina comienza con \u00bb la comisar\u00eda de Montalbano\u00bb&nbsp; y finaliza con la \u00abFarmacia&nbsp; de Montalbano\u00bb y a lo largo de ella se suceden palacios e iglesias con visita de pago, salteados por boutiques de ropa cara, restaurantes de pro y helader\u00edas&nbsp; con pie de p\u00e1gina, concitando la atenci\u00f3n de una buena muestra de la pijer\u00eda aut\u00f3ctona. Por lo dem\u00e1s, se intenta mantener una cierta imagen de sicilianidad&nbsp; al modo de un peque\u00f1o Pals, pero el deseo de hacer negocio- en este caso, \u00abel agosto\u00bb- es tan manifiesto que provoca una cierta repulsi\u00f3n: est\u00e1 bien pagar por un servicio y hasta pagar mejor por un mejor servicio, pero sentirse carne de guiri al que darle la clavada y despedirle cuanto antes no es de recibo.<\/p>\n\n\n\n<p>Scicli puede morir de exito \u2013 que tomen nota quienes quieren copiar el modelo en otros lares.  En la mesa de al lado unos yankis vociferan. Seguro que no tienen ni idea de que a no menos de un kilometro sigue existiendo Chiafura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CAMILLERI Y LA LITERATURA SICILIANA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Acaba de morir a los noventa y tres a\u00f1os Andrea Camilleri, escritor siciliano muy conocido en el mundo de la novela negra a ra\u00edz de su saga sobre el comisario Salvo Montalbano \u2013 en homenaje expl\u00edcito, como es conocido, a Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Camilleri se dedic\u00f3 a este g\u00e9nero literario muy tard\u00edamente, una vez jubilado, habiendo cumplimentado una larga carrera profesional en el teatro y la televisi\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, su \u00e9xito fue inmediato y muy pronto se film\u00f3 una serie protagonizada por Luca Zingaretti que multiplic\u00f3 su popularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Camilleri ten\u00eda una escritura \u00e1gil y un tanto desali\u00f1ada, pero fue muy h\u00e1bil a la hora de perge\u00f1ar un mundo virtual \u2013 Vigata- desde el que describir el mundo siciliano de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasado, siempre condicionado por la actividad de una&nbsp;<em>mafia<\/em>&nbsp;resiliente.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, su obra no ser\u00eda comprensible sin la tradici\u00f3n inmediata representada por Leonardo Sciascia quien, con m\u00e1s erudici\u00f3n y perspectiva hist\u00f3rica, abri\u00f3 esta tem\u00e1tica particular en obras como&nbsp;<em>A cada cual lo suyo<\/em>&nbsp;( 1966) o<em>&nbsp;El contexto<\/em>&nbsp;( 1971), llevadas en su momento a la gran pantalla.Tampoco es posible comprender la obra de Camilleri sin el referente de Luigi Pirandello, quien, por ejemplo, en&nbsp;<em>El difunto Mat\u00edas Pascal&nbsp;<\/em>(1904<em>)&nbsp;<\/em>dio un toque de humor al mundo severo y olig\u00e1rquico que hab\u00eda descrito Federico de Roberto en&nbsp;<em>Los Virreyes<\/em>&nbsp;( 1894) , obra cumbre del naturalismo aut\u00f3ctono.<\/p>\n\n\n\n<p>Pirandello, Sciascia y Camilleri nacieron muy cerca de Agrigento, al sur de Sicilia, y mantuvieron un constante di\u00e1logo m\u00e1s o menos expl\u00edcito entre sus obras :el mismo Camilleri escribi\u00f3 una biograf\u00eda de Pirandello \u2013&nbsp;<em>Biograf\u00eda del hijo cambiado: La novela de la vida de Luigi Pirandello<\/em>&nbsp;(2000) con abundantes citas de Sciascia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres, junto con el mentado De Roberto y acaso a\u00f1adiendo a Elio Vittorini ( por su&nbsp;<em>Conversaci\u00f3n en Sicilia ,&nbsp;<\/em>1941<em>)<\/em>&nbsp;y a Tomasi di Lampedusa y su c\u00e9lebre&nbsp;<em>El Gatopardo<\/em>&nbsp;(1958) ,forman un cuerpo literario \u00fanico en el que la isla y sus circunstancias adquieren una proyecci\u00f3n universal que bien merece la pena ser visitada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>(c) by&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vicentehuici.com\/\">Vicente Huici Urmeneta<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sicilia ha sido durante los \u00faltimos a\u00f1os un destino viajero del que me han quedado muchos y muy gratos recuerdos de sus paisajes y paisanajes &#8211; que dir\u00eda Josep Pla. Ahora que me s\u00e9 representado en esta afici\u00f3n por mi hija, no puedo dejar de reproducir esta variopinta cr\u00f3nica que escrib\u00ed tras el \u00faltimo periplo: &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2025\/08\/01\/sicilia-nel-cuore\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">SICILIA (nel cuore)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-24485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24485"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24501,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24485\/revisions\/24501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}