{"id":2597,"date":"2017-02-17T08:48:41","date_gmt":"2017-02-17T07:48:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=2597"},"modified":"2017-02-17T08:48:41","modified_gmt":"2017-02-17T07:48:41","slug":"desoxirribonucleicate-pamplona-1971","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/02\/17\/desoxirribonucleicate-pamplona-1971\/","title":{"rendered":"\u00a1Desoxirribonucl\u00e9icate! Pamplona 1971"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/c1.staticflickr.com\/7\/6015\/5956672917_b1df6ea433_b.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de Pamplona colregio de los hernmanos maristas\" width=\"442\" height=\"294\" \/><\/p>\n<p>(para Marijuly)<\/p>\n<p>Ten\u00edamos\u00a0 diecis\u00e9is a\u00f1os pero ya sab\u00edamos qui\u00e9n era\u00a0 Janis Joplin. Nos juntamos\u00a0 &#8211; era \u00e9poca de Juntas de todo tipo &#8211; para hacer teatro bajo el auspicio de algunos frailes y monjas que atisbaban lo que se escond\u00eda bajo el Concilio Vaticano II. Ensay\u00e1bamos en\u00a0 un escenario colegial con mucha precauci\u00f3n y recato: los chicos\u00a0 intentado modular unas voces inexpertas, las chicas ocultando su excesivo desarrollo con\u00a0 amplios pololos de algod\u00f3n oscuro. Alguien -\u00bf Qui\u00e9n ser\u00eda ? \u00bfAcaso el <em>hermano<\/em> Victorino del Pozo?- puso al frente del grupo a dos universitarios un poco mayores que nosotros, pero ya lo suficientemente mayores .Y , encabez\u00e1ndolos, apareci\u00f3 un sudamericano espigado y disciplinado.<\/p>\n<p>Bajo las atentas miradas de aquella trinidad comenzaron las improvisaciones. Primero t\u00edmidamente y\u00a0 despu\u00e9s\u00a0 entre risas &#8211; casi carcajadas &#8211; fuimos\u00a0 soltando nuestras manos, nuestros pies, nuestras voces y , sobre todo, nuestros rostros. Pedro Sorela, el director de ojos vivos y\u00a0 bigote apurado , decidi\u00f3 entonces que ya era hora\u00a0 de ir montando la obra y , para nuestra sorpresa, a\u00f1adi\u00f3 que\u00a0 la tal obra\u00a0 estaba ya hecha\u00a0 pues no era sino\u00a0 lo que deber\u00eda resultar de ordenar tanta improvisaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y nos pusimos a ello quitando de aqu\u00ed y a\u00f1adiendo de all\u00e1, todo muy en la t\u00f3nica de un hacer teatro de\u00a0 principios de los setenta. Al resultado le llamamos \u00bb ESO\u00bb , que era un buen t\u00edtulo, aunque tambi\u00e9n se pod\u00eda haber llamado \u00bb TODO\u00bb.<\/p>\n<p>Se estren\u00f3 , por fin, la obra y constituy\u00f3 un campanazo. Frailes y monjas , a\u00fan los vaticanistas, no acababan de ver en aquello obra alguna\u00a0 y menos\u00a0 todav\u00eda tras tantos meses de ensayo. Alguna monja\u00a0 m\u00e1s bien trentista s\u00f3lo vio &#8211; textualmente &#8211; un \u00bb grupo de perros drogadictos revolc\u00e1ndose en el fango\u00bb. Padres y madres, aunque no entendieron nada &#8211; en realidad no hab\u00eda nada que <em>entender<\/em> &#8211; y hubieran preferido ver algo de los hermanos Quintero, se felicitaron por el simple hecho de ver a sus reto\u00f1os subidos en un escenario, ya hombrecitos y mujercitas, y aplaudieron a rabiar.<\/p>\n<p>La obra se represent\u00f3 unas cuantas veces , casi siempre en\u00a0 salones de actos\u00a0 colegiales, y, animados por el\u00a0 controvertido \u00e9xito, nos dispusimos a emprender una nueva andadura teatral. Pero, por lo visto, ya hab\u00eda sido demasiado y ni la negra provincia que tan bien ha caracterizado Miguel S\u00e1nchez-Ostiz ni los vaticanistas estaban dispuestos a hacer otro experimento: \u00bb Ya continuar\u00e9is cuando llegu\u00e9is a la Universidad\u00bb\u00a0 nos dijeron\u00a0 en una reuni\u00f3n &#8211; todav\u00eda no estaban permitidas las <em>asambleas<\/em> &#8211; cat\u00e1rtica\u00a0 y definitiva. As\u00ed que\u00a0 nos disolvimos y cada uno y cada una\u00a0 retorn\u00f3 a sus estudios y amistades.<\/p>\n<p>Han pasado muchos a\u00f1os desde que ocurri\u00f3 todo esto. Un episodio perdido entre otros avatares tardofranquistas de una ciudad de provincias. Un episodio que hizo soplar , por unos meses , un\u00a0 poco de viento de\u00a0 fresca libertad sobre algunas cabezas. Cosas, en fin , para no olvidar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(para Marijuly) Ten\u00edamos\u00a0 diecis\u00e9is a\u00f1os pero ya sab\u00edamos qui\u00e9n era\u00a0 Janis Joplin. Nos juntamos\u00a0 &#8211; era \u00e9poca de Juntas de todo tipo &#8211; para hacer teatro bajo el auspicio de algunos frailes y monjas que atisbaban lo que se escond\u00eda bajo el Concilio Vaticano II. Ensay\u00e1bamos en\u00a0 un escenario colegial con mucha precauci\u00f3n y recato: &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/02\/17\/desoxirribonucleicate-pamplona-1971\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00a1Desoxirribonucl\u00e9icate! Pamplona 1971<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-2597","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2597"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2597\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2603,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2597\/revisions\/2603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}