{"id":26,"date":"2016-05-28T18:37:57","date_gmt":"2016-05-28T16:37:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=26"},"modified":"2016-05-28T18:37:57","modified_gmt":"2016-05-28T16:37:57","slug":"virtualidades-de-la-ficcion-sobre-gomorra-la-serie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/05\/28\/virtualidades-de-la-ficcion-sobre-gomorra-la-serie\/","title":{"rendered":"Virtualidades de la ficci\u00f3n ( Sobre Gomorra-la serie)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi iwneAGXaThdg-pQOPx8XEepE\" src=\"http:\/\/www.vesuviolive.it\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/gomorra-qualiano.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"320\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras desayuno sin prisa leo en un peri\u00f3dico que el \u00e9xito de la serie <em>Gomorra<\/em>, basado en la obra que Roberto Saviano escribi\u00f3 sobre la Camorra, est\u00e1 teniendo un sorprendente efecto.<\/p>\n<p>Al parecer, tras exhibirse con mucho \u00e9xito en las televisiones de un centenar de pa\u00edses, ha impulsado a varios miles de j\u00f3venes napolitanos a ingresar en la organizaci\u00f3n mafiosa tomando como referencia los modos y maneras que aparecen en los diferentes episodios de la serie.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el pretendido efecto cat\u00e1rtico aristot\u00e9lico, que deber\u00eda haber golpeado la sensibilidad ante la extorsi\u00f3n y el crimen encamin\u00e1ndola hacia la reflexi\u00f3n, parece haber sido sustituido por el idealismo plat\u00f3nico en la medida en que ha operado como c\u00f3digo \u00faltimo de referencia para la acci\u00f3n, generando camorristas- \u00abgomorristas\u00bb los llama la polic\u00eda- donde antes no los hab\u00eda.<\/p>\n<p>Algo as\u00ed como, si viendo en su momento como le aplicaban la \u201cbota malaya\u201d a Clark Gable en la famosa pel\u00edcula <em>Mares del Sur (<\/em>Tay Garnett, 1935), en vez de horrorizarnos y condenar abiertamente la tortura, se nos ocurriera fabricar una en casa y pon\u00e9rsela a nuestro mejor amigo para ver qu\u00e9 pasaba.<\/p>\n<p>Pero claro, 1935 no es 2016. Entonces era posible distinguir bastante bien entre lo que se entend\u00eda como ficci\u00f3n y lo que pudiera ser la realidad, algo que ahora no est\u00e1 ya tan claro a la vista de las indistinciones sucesivas que ha generado la virtualizaci\u00f3n acr\u00edtica de nuestras vidas,al albur de tantas grandes y peque\u00f1as pantallas, algo que deber\u00edan tener en cuenta quienes perge\u00f1an todas las series que hoy en d\u00eda se ofrecen en cascada pay-per-view. Pues, como en el caso de <em>Gomorra,<\/em> en vez de una mera puesta en escena\u00a0\u00a0 de secuencias a cu\u00e1l m\u00e1s cruel y retorcida, acaso est\u00e1n ofreciendo modelos de acci\u00f3n para unas cuantas mentes intonsas fabricadas <em>ad hoc<\/em> tras sucesivos planes (fallidos) de reforma escolar.<\/p>\n<p>En fin, levanto la mirada al cielo, y el olor a caf\u00e9 me transporta hasta el centro de N\u00e1poles, hasta la terraza del<em> Gambrinus<\/em> frente al Teatro San Carlo. Y suspiro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Mientras desayuno sin prisa leo en un peri\u00f3dico que el \u00e9xito de la serie Gomorra, basado en la obra que Roberto Saviano escribi\u00f3 sobre la Camorra, est\u00e1 teniendo un sorprendente efecto. 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