{"id":2660,"date":"2017-05-25T06:00:40","date_gmt":"2017-05-25T04:00:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=2660"},"modified":"2017-05-25T11:43:58","modified_gmt":"2017-05-25T09:43:58","slug":"ensayos-minimos-la-madurez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/05\/25\/ensayos-minimos-la-madurez\/","title":{"rendered":"ENSAYOS M\u00cdNIMOS: LA MADUREZ"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi\" src=\"http:\/\/www.kinoreview.it\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/3GB.jpg\" alt=\"Imagen relacionada\" width=\"478\" height=\"269\" \/><\/p>\n<p><em> La gran belleza<\/em>, de Paolo Sorrentino ( 2013)<\/p>\n<p>\u00abLa <em>madurez<\/em>\u00a0 es un t\u00e9rmino equ\u00edvoco bajo el que se esconde un anhelo y tambi\u00e9n una extra\u00f1a nostalgia.<\/p>\n<p>As\u00ed, por un lado, es una palabra que remite al anhelo de un modo de ser &#8212; exactamente igual que la planta que remite a la flor y la flor que\u00a0 apunta al fruto &#8212; se\u00f1alando un camino. Un camino en el que la pista fundamental que hay que encontrar es el propio biorritmo, pues una vez detectado, reconocido y aceptado, todo lo dem\u00e1s se detecta, se reconoce y se acepta. Y en ese todo lo dem\u00e1s est\u00e1 nuestra manera de amar y de odiar, pero tambi\u00e9n nuestra forma de trabajar y\u00a0 de descansar. Encontrar esa pista, reconocerla y aceptarla es por lo tanto\u00a0 conocerse a s\u00ed mismo\u00a0 en la m\u00e1s pura tradici\u00f3n socr\u00e1tica.\u00a0 Conocimiento de uno mismo que tendr\u00eda que ser sencillo pero que\u00a0 no lo es\u00a0 porque nuestro biorritmo ha sido alterado, la mayor de las veces para mal, por una educaci\u00f3n inadecuada &#8212; familiar y escolar &#8212; que ha implantado en nuestro cuerpo patrones de amores y odios\u00a0 y ritmos de trabajo y descanso ajenos a nosotros mismos.\u00a0 En este sentido\u00a0 padecemos lo que Foucault\u00a0 defini\u00f3 como \u00bb bio-poder\u00bb. Por ello el trabajo de detecci\u00f3n , reconocimiento y aceptaci\u00f3n\u00a0 del propio biorritmo suele ser lento y doloroso y , en algunas ocasiones, dram\u00e1tico\u00a0 porque\u00a0 supone, entre otras cosas , renunciar al \u00bb yo \u00bb\u00a0 inducido por el consolador\u00a0 bio-poder.<\/p>\n<p>Pero, por otro lado, la madurez , en cuanto que algo alcanzado o meramente atisbado &#8212; ese haberse ya detectado, reconocido y aceptado &#8212; genera una cierta nostalgia\u00a0 al contemplar los esfuerzos que , por edad o desidia, deben llevar a cabo aquellos y aquellas que apenas han iniciado el camino. Se rememoran entonces los momentos primeros\u00a0 del desasimiento\u00a0 del yo\u00a0 y de sus costumbres, la confusi\u00f3n entre el ser y el deber ser, la agitaci\u00f3n interior ante las renuncias\u00a0 y la exaltaci\u00f3n\u00a0 entusi\u00e1stica frente a los proyectos , las tentativas frustradas y\u00a0 los oscuros d\u00edas de perseverancia\u00a0 muda y contenida. . .\u00a0 Y se contempla todo con una cierta dulzura, con verdadera piedad.\u00a0 No es ya cuesti\u00f3n de volver a pasar por\u00a0 el mismo camino. . . pero\u00a0 \u00a1 nos sent\u00edamos tan vivos\u00a0 en el fragor de aquella lucha contra\u00a0 lo que hab\u00edan hecho de nosotros !\u00bb<\/p>\n<p>Este es un texto que me ha enviado Mikel- foto incluida porque le gusta y mucho<em> La gran belleza<\/em>, de Paolo Sorrentino)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gran belleza, de Paolo Sorrentino ( 2013) \u00abLa madurez\u00a0 es un t\u00e9rmino equ\u00edvoco bajo el que se esconde un anhelo y tambi\u00e9n una extra\u00f1a nostalgia. 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