{"id":2668,"date":"2017-04-15T08:00:18","date_gmt":"2017-04-15T06:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=2668"},"modified":"2017-04-14T11:08:52","modified_gmt":"2017-04-14T09:08:52","slug":"homenots-josemari-hernandez-larrea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/04\/15\/homenots-josemari-hernandez-larrea\/","title":{"rendered":"HOMENOTS: JOSEMARI HERN\u00c1NDEZ LARREA"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" id=\"fancybox-img\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/images\/stories\/virtuemart\/product\/Los_deseos_capit_4b84d62047e00.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Recordando las tertulias de El Caballo Blanco durante los crudos d\u00edas de la Semana Santa, \u00a0he recuperado de mi biblioteca <em>Siete veces siempre<\/em> , el poemario p\u00f3stumo de Jos\u00e9 Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Larrea. Josemari era una mezcla extra\u00f1a y, a veces, divertida, de falangismo \u00a0secci\u00f3n Ridruejo y homosexualidad tr\u00e1gica. Vivi\u00f3 y muri\u00f3\u00a0 r\u00e1pidamente( Pamplona, 1953-1999),\u00a0 terminando por ser el signo de lo que fue.<\/p>\n<p>A principios de los setenta Josemari animaba un grupo tertuliano denominado \u00bb Coribantes\u00bb que intentaba abrir un hueco de aire fresco en medio del hedor pestilente de la negra provincia tardofranquista. A ese grupo\u00a0 acud\u00edamos algunos adolescentes m\u00e1s o menos\u00a0 exaltados que , en cualquier caso, ten\u00edamos muy claro que la escritura, po\u00e9tica preferentemente, pero tambi\u00e9n narrativa o ensay\u00edstica, formar\u00eda parte de nuestra manera de estar en el mundo.<\/p>\n<p>Entre los que frecuentaban \u00bb Coribantes\u00bb estaba Jes\u00fas Ferrero, posterior y justificado\u00a0 portaestandarte del grupo, que ya era entonces un cl\u00e1sico de s\u00ed mismo &#8212; \u00bb las ciudades son verdades\u00bb . Tambi\u00e9n aparec\u00eda por all\u00ed Santiago Echandi, hoy dedicado a la docencia universitaria y en aquellos a\u00f1os\u00a0 escrupuloso discutidor. Y Ram\u00f3n Eder, el m\u00e1s pop, de quien se sospechaba que era una reencarnaci\u00f3n del mism\u00edsimo John Lennon &#8211; hoy quiz\u00e1 mas bien de Lou Reed. Carlos Ans\u00f3, Eduardo Mu\u00f1oz\u00a0 y Ana Iriarte\u00a0 iban y ven\u00edan como sub\u00edan y bajaban a una buhardilla que alquilamos los que por entonces dispon\u00edamos de algunos recursos.<\/p>\n<p>El grupo no dur\u00f3 mucho tiempo ya que casi todos nos marchamos de Pamplona&#8211; en direcciones varias &#8212;\u00a0 al comenzar nuestros estudios universitarios. Tras muchas vueltas por Paris, Barcelona y Madrid , cada uno\u00a0 se estableci\u00f3 curiosamente en una ciudad diferente, lo cual no s\u00f3lo no disminuy\u00f3 la intensidad de la primitiva relaci\u00f3n , sino que incluso, en alg\u00fan caso, la increment\u00f3.<\/p>\n<p>A mediado de los ochenta, Santiago Echandi se puso al frente de la colecci\u00f3n \u00bb Diamante de Ca\u00edn\u00bb de la Editorial Pamiela y aprovech\u00f3 para editar los originales de algunos\u00a0 miembros del grupo.\u00a0\u00a0 As\u00ed vieron la luz <em>Emblemas<\/em>, del propio Santiago, <em>Rio Amarillo<\/em> de Jes\u00fas Ferrero, <em>axaxaxasml\u00f6<\/em>\u00a0 de Ram\u00f3n Eder, Teor\u00eda<em> del extra\u00f1o movimiento <\/em>\u00a0de Vicente Huici y <em>Los deseos capitales\u00a0 <\/em>de Josemari Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Tras este breve episodio que sirvi\u00f3 para\u00a0 hacer encontrarse a los desperdigados, se abri\u00f3 una nueva etapa de contactos fortuitos y aleatorios. Todos sab\u00edamos de todos pero casi siempre indirectamente. Alguna que otra llamada por tel\u00e9fono, larga y animada,\u00a0 nos pon\u00eda al d\u00eda de amores , trabajos y otras circunstancias .<\/p>\n<p>La muerte de Josemari, hace ya unos a\u00f1os, nos convoc\u00f3 de nuevo a todos. Salvo el prematuramente muerto Antonio Fern\u00e1ndez Iraizoz &#8212; otro asistente\u00a0 ocasional a la vieja tertulia de quien conservamos\u00a0 durante muchos a\u00f1os sus poemas fotocopiados &#8212; era el primer miembro del grupo que mor\u00eda de muerte natural, algo que generacionalmente\u00a0 siempre es un hito.<\/p>\n<p>Quedan todav\u00eda sus poemas\u00a0 y con ellos nuestros recuerdos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recordando las tertulias de El Caballo Blanco durante los crudos d\u00edas de la Semana Santa, \u00a0he recuperado de mi biblioteca Siete veces siempre , el poemario p\u00f3stumo de Jos\u00e9 Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Larrea. Josemari era una mezcla extra\u00f1a y, a veces, divertida, de falangismo \u00a0secci\u00f3n Ridruejo y homosexualidad tr\u00e1gica. 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