{"id":2916,"date":"2017-03-08T10:54:11","date_gmt":"2017-03-08T09:54:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=2916"},"modified":"2017-03-08T10:54:11","modified_gmt":"2017-03-08T09:54:11","slug":"mundanas-e-inteligentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/03\/08\/mundanas-e-inteligentes\/","title":{"rendered":"Mundanas e inteligentes"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/images.huffingtonpost.com\/2015-05-16-1431783101-2223060-EdithWharton.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de edith wharton\" width=\"298\" height=\"275\" \/><\/p>\n<p>Hoy, en un d\u00eda tan se\u00f1alado, he vuelto a leer este p\u00e1rrafo de \u00a0<em>Una mirada atr\u00e1s<\/em>, las memorias de la escritora norteamericana Edith Wharton (1862-1937) haciendo referencia a 1899: \u00abYo era un fracaso en Boston ( ciudad que sol\u00edamos visitar como hu\u00e9spedes de la familia de mi esposo) porque all\u00ed se me consideraba demasiado mundana para ser inteligente, y un fracaso en Nueva York porque tem\u00edan que fuese demasiado inteligente para ser mundana\u00bb.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta que se mov\u00eda en un ambiente en el que compart\u00eda amistad con Henry James o con Paul Bourget, estas palabras \u00a0 alcanzan , si cabe, mayor significado, pues manifiestan esa histeria otorgada a las mujeres entre su ser y su estar.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os se les ha negado la posibilidad de ser bellas e inteligentes a la vez y , a la contra, algunas han sido ansiadas por no haber sido encontradas, como le ocurri\u00f3 a un \u00a0Nietzsche o a un Baroja, que deben su fama de mis\u00f3ginos a su propio fracaso en \u00a0dar con la mujer adecuada, con la que adem\u00e1s, \u00abse pudiera hablar\u00bb.Pues encontrada, al decir de Montaigne, se \u00a0llegar\u00eda a ser capaces de dormir con ella una siesta como con una hermana.<\/p>\n<p>Y enonces se producir\u00eda esto que tambi\u00e9n consigna Wharton un poco m\u00e1s adelante de la cita citada:\u00a0\u201cEl verdadero maridaje de las mentes honestas consiste en que dos personas cualesquiera posean un sentido del humor o una iron\u00eda ajustados exactamente a la misma clave, de modo que sus respectivas miradas a un determinado objeto se entrecruzan como los haces de dos proyectores\u201d &#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, en un d\u00eda tan se\u00f1alado, he vuelto a leer este p\u00e1rrafo de \u00a0Una mirada atr\u00e1s, las memorias de la escritora norteamericana Edith Wharton (1862-1937) haciendo referencia a 1899: \u00abYo era un fracaso en Boston ( ciudad que sol\u00edamos visitar como hu\u00e9spedes de la familia de mi esposo) porque all\u00ed se me consideraba demasiado mundana &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/03\/08\/mundanas-e-inteligentes\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Mundanas e inteligentes<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-2916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2916"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2916\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2922,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2916\/revisions\/2922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}