{"id":313,"date":"2016-07-10T11:02:01","date_gmt":"2016-07-10T09:02:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=313"},"modified":"2016-07-10T11:46:17","modified_gmt":"2016-07-10T09:46:17","slug":"encierro-2-0","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/07\/10\/encierro-2-0\/","title":{"rendered":"Encierro 2.0"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi i4rw3UgRqqDE-pQOPx8XEepE\" src=\"http:\/\/images.sumadiario.com\/cms\/tres-heridos-con-pronostico-reservado-y-uno-leve-en-el-encierro-de-hoy\/2014_7_13_pkGNgcyaF1VNsodiSa1H37.jpg?width=1120&amp;type=flat&amp;id=0V1XpwynUWf19Btc9y7pp4&amp;time=1405264996&amp;project=mexico\" alt=\"\" width=\"764\" height=\"509\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son las ocho menos cinco de la ma\u00f1ana y enciendo el televisor para ver el encierro de hoy. Me\u00a0 reconforta oir la voz de Javier Solano, pero, poco a poco, comienzo a ver algunas im\u00e1genes curiosas\u00a0 en un <em>in crescendo<\/em> imparable. As\u00ed, primero veo a algunos \u00abmozos\u00bb haciendo estiramientos m\u00e1s propios de una competici\u00f3n (no s\u00e9 si ol\u00edmpica); despu\u00e9s un par de sujetos ensimismados persign\u00e1ndose una y otra vez compulsivamente; por fin, un tipo de rodillas con las manos alzadas hacia el cielo pidiendo ( supongo ) protecci\u00f3n, ya que el semblante es mas bien trascendente.<\/p>\n<p>Tras el \u00faltimo c\u00e1ntico, se abre la puerta de corralillo y comienza el encierro. Fiel a su estilo, Solano se mantiene en silencio. Hoy hay mucha gente y como siempre se ve a alg\u00fan listillo que no se ha enterado de lo que es un toro y le pilla el morlaco por sorpresa o tiene la feliz idea de colocarse justo en la curva de la calle Mercaderes ignorando las leyes de la f\u00edsica y los principios de la encierrolog\u00eda pamplonesa.<\/p>\n<p>Finaliza el recorrido y Solano retoma la palabra. La repetici\u00f3n, con aportaciones\u00a0 de im\u00e1genes de varias c\u00e1maras, es comentada ,como siempre, con oportunidad y delicadeza. El parte de heridos no aporta grandes novedades.<\/p>\n<p>Tras un imprevisto anuncio comercial, una voz <em>en off<\/em> informa que en ese momento se va a contactar con el \u00bb corredor monitorizado\u00bb. Ante mi sorpresa aparece un cincuent\u00f3n al que se la ha colocado un pinganillo ( pero, \u00bf no est\u00e1 \u00e9sto prohibido?) para medir sus constantes vitales mientras corr\u00eda su tramo de la calle Estafeta. As\u00ed, en el lado derecho de la pantalla se ve al susodicho corriendo por medio de una imagen resaltada , y\u00a0 en la parte izquierda aparecen los datos: metros recorridos: 40; tiempo: 12 \u00ab; velocidad media: 12,5 km\/h: pulsaciones m\u00e1ximas: 172; pulsaciones m\u00ednimas: 143; pulsaci\u00f3n media: 170(?).<\/p>\n<p>Apago el televisor y sin poder desayunar\u00a0\u00a0 bajo con lo puesto a la calle. Necesito tomar el aire. Como dijo en su momento el propio Javier Solano: \u00abEl encierro puede morir de \u00e9xito. La televisi\u00f3n lo ha cambiado\u00bb<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Son las ocho menos cinco de la ma\u00f1ana y enciendo el televisor para ver el encierro de hoy. Me\u00a0 reconforta oir la voz de Javier Solano, pero, poco a poco, comienzo a ver algunas im\u00e1genes curiosas\u00a0 en un in crescendo imparable. As\u00ed, primero veo a algunos \u00abmozos\u00bb haciendo estiramientos m\u00e1s propios de una &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/07\/10\/encierro-2-0\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Encierro 2.0<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-313","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=313"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions\/325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}