{"id":3212,"date":"2017-04-02T08:03:19","date_gmt":"2017-04-02T06:03:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=3212"},"modified":"2017-04-02T08:03:19","modified_gmt":"2017-04-02T06:03:19","slug":"ventajas-de-leer-un-clasico-un-domingo-por-la-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/04\/02\/ventajas-de-leer-un-clasico-un-domingo-por-la-tarde\/","title":{"rendered":"VENTAJAS DE LEER  UN CL\u00c1SICO UN DOMINGO POR LA TARDE"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/imagessl0.casadellibro.com\/a\/l\/t0\/90\/9788467047790.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de Henry James la lecci\u00f3n del maestro\" width=\"226\" height=\"342\" \/><\/p>\n<p>Una vieja amiga dec\u00eda que un domingo por la tarde s\u00f3lo se pod\u00edan hacer dos cosas y que a ella no le gustaba jugar a las cartas. A m\u00ed s\u00ed me gusta y sobre todo al<em> chinch\u00f3n<\/em>, en el que me hice un experto\u00a0 moderado con mi abuelo Vicente.<\/p>\n<p>Sin embargo, y si el tempero es propicio, prefiero apagar el televisor, poner el <em>smartfone<\/em> en <em>modo avi\u00f3n<\/em>, coger de mi biblioteca un cl\u00e1sico y sumergirme en su lectura durante unas cuantas horas. Hacer esto no me resulta muy dif\u00edcil pues tengo por costumbre leer tan s\u00f3lo \u00a0obras de escritores o escritoras ya desaparecidos, sin importarme mucho si murieron en el siglo XX o en el XIX- que es generalmente hasta donde alcanza mi abanico. [A\u00fan as\u00ed tambi\u00e9n \u00a0suelo leer los libros de mis amigos y amigas ( vivos) y lo que ellos me recomiendan. Pero nada m\u00e1s.]<\/p>\n<p>Leer un cl\u00e1sico\u00a0 tiene sus ventajas, pues\u00a0 permite que la obra en cuesti\u00f3n se manifieste en toda su potencialidad, ya que, de alguna manera, se encuentra\u00a0 des-historizada ( aunque se pueda<em> historiar<\/em>) y resulta ajena a las modas o a las intenciones.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo es a\u00fan m\u00e1s evidente cuando se trata de un\u00a0 cl\u00e1sico\u00a0 de narrativa y la \u00e9poca en que se escribi\u00f3 no conoc\u00eda el cine o la televisi\u00f3n por lo que \u00a0era necesario presentarlo todo con la fuerza exclusiva de las palabras.<\/p>\n<p>Ahora que, por ejemplo, me estoy dedicando a dar un repaso a \u00a0la literatura norteamericana de finales del siglo XIX &#8211; m\u00e1s adelante se ver\u00e1 porqu\u00e9- , recomendar\u00eda para esta tarde el poder\u00edo psicol\u00f3gico de Henry James en \u00a0<em>Washington Square<\/em> o a su deliciosa iron\u00eda en<em> La lecci\u00f3n del Maestro,<\/em> novelas en las que Nueva York o Londres desaparecen , como hasta cierto punto desparecen tambi\u00e9n \u00a0los personajes, \u00a0para sumarse a una acci\u00f3n que es a la vez narrativa y reflexiva.<\/p>\n<p>Leyendo algo as\u00ed se puede recuperar aquello que antes se llamaba \u00abla fe en la humanidad\u00bb pues los muertos parecen estar m\u00e1s vivos que los vivos y es posible volver a sentir <em>emociones<\/em>, sin que sea necesario descifrar c\u00f3digos esot\u00e9ricos, buscar asesinos en oscuros y h\u00famedos valles, descubrir mediterr\u00e1neos o ajustar las cuentas literarias a nadie.<\/p>\n<p>Y t\u00fa, querido lector, querida lectora \u00bfqu\u00e9 cl\u00e1sico escoger\u00edas para esta tarde de domingo?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vieja amiga dec\u00eda que un domingo por la tarde s\u00f3lo se pod\u00edan hacer dos cosas y que a ella no le gustaba jugar a las cartas. 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