{"id":4060,"date":"2017-06-05T09:03:06","date_gmt":"2017-06-05T07:03:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=4060"},"modified":"2017-06-05T09:03:06","modified_gmt":"2017-06-05T07:03:06","slug":"post-rimerias-1-el-faraon-nekao-ii-y-vicente-verdu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/05\/post-rimerias-1-el-faraon-nekao-ii-y-vicente-verdu\/","title":{"rendered":"POST-RIMER\u00cdAS 1: EL FARA\u00d3N  NEKAO II  Y VICENTE VERD\u00da"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/2\/28\/Louvre_042007_24.jpg\/245px-Louvre_042007_24.jpg\" alt=\"Louvre 042007 24.jpg\" \/><\/p>\n<p>Seg\u00fan cuenta el contraalmirante Maurice de Brossard en su voluminosa <em>Historia Mar\u00edtima del Mundo<\/em>, apoy\u00e1ndose en Her\u00f3doto, en el siglo VII antes de nuestra era, el fara\u00f3n egipcio Nekao II envi\u00f3 una expedici\u00f3n naval, para que, atravesando el Mar Rojo \u00bb diera la vuelta\u00a0 a Libia y retornara por las columnas de H\u00e9rcules\u00bb. Ignorando las dimensiones de \u00c1frica, los expedicionarios tardaron tres a\u00f1os en regresar habiendo circunvalado el continente y despu\u00e9s de pasar dificultosamente el hoy estrecho de Gibraltar, \u00a0hostigados por los cartagineses, y \u00bb sorprendi\u00e9ndose de tener el sol a su derecha\u00bb. A\u00fan as\u00ed, Nekao y los sabios egipcios continuaron pensando que, hacia el sur y hacia el oeste, todo lo que no era Egipto, era Libia.<\/p>\n<p>Hace poco , el siempre l\u00facido ( y lucido) Vicente Verd\u00fa dec\u00eda en una de sus columnas habituales que seguimos evaluando todos los fen\u00f3menos nuevos que estamos experimentando con categor\u00edas del pasado y que por ello apenas si podemos entender nada. As\u00ed ocurrir\u00eda con la pol\u00edtica, en la que las organizaciones pol\u00edticas ya no son partidos pol\u00edticos; con las producciones audiovisuales en Netflix que ya no son el cine de los<em> cines<\/em>\u00a0; con el\u00a0 deporte multitelevisado que ya nada tiene que ver con el vivido en los estadios; o incluso con las clasificaciones sexuales que han saltado por los aires disolvi\u00e9ndose en un arco multicolor.<\/p>\n<p>Y puede ser, en efecto, que debamos estar m\u00e1s atentos y \u00a0m\u00e1s atentas a \u00a0la hora de evaluar\u00a0 todo lo nuevo con detenimiento\u00a0 para no pensar equivocadamente, como aquellos egipcios, que todo lo que no es Egipto es Libia. Pero, para bien y para mal, tan s\u00f3lo contamos, en primera instancia,\u00a0 con las referencias y los valores recibidos y somos los humanos, al parecer, bastante reticentes\u00a0 a abandonar las seguridades tan largamente conquistadas.Al respecto , y reconoci\u00e9ndonos como seres hist\u00f3ricos, quiz\u00e1s ser\u00eda un buen comienzo reflexionar sobre desde cu\u00e1ndo nuestras<br \/>\n\u00abverdades\u00bb son tales, y a cu\u00e1les sustituyeron&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan cuenta el contraalmirante Maurice de Brossard en su voluminosa Historia Mar\u00edtima del Mundo, apoy\u00e1ndose en Her\u00f3doto, en el siglo VII antes de nuestra era, el fara\u00f3n egipcio Nekao II envi\u00f3 una expedici\u00f3n naval, para que, atravesando el Mar Rojo \u00bb diera la vuelta\u00a0 a Libia y retornara por las columnas de H\u00e9rcules\u00bb. 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