{"id":4094,"date":"2017-06-09T09:14:14","date_gmt":"2017-06-09T07:14:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=4094"},"modified":"2017-06-09T09:43:54","modified_gmt":"2017-06-09T07:43:54","slug":"el-cine-club-lux-y-el-padre-ciriano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/09\/el-cine-club-lux-y-el-padre-ciriano\/","title":{"rendered":"EL CINE CLUB LUX Y EL PADRE CIRIANO"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/the.hitchcock.zone\/files\/images\/4107.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de encadenados alfred hitchcock wikipedia\" \/><\/p>\n<p>Estoy sentado c\u00f3modamente junto a una de las ventanillas del avi\u00f3n que me lleva a Paris y el vuelo nocturno transcurre tranquilamente.Intento leer\u00a0 <em>\u00daltimas tardes con Teresa<\/em>, de Juan Mars\u00e9, pero me amodorro y\u00a0 siento que cabeceo hasta adormecerme. Me despierto de pronto entre gritos y sirenas, el avi\u00f3n estalla y me veo caer al espacio\u00a0 todav\u00eda amarrado a mi asiento .Sin embargo aterrizo\u00a0 suavemente en una butaca de un gran sal\u00f3n de cine, donde se est\u00e1 proyectando\u00a0 el final de \u00abLa soledad del corredor de fondo\u00bb, de Tony Richarson.<\/p>\n<p>Este es el sue\u00f1o que he tenido esta noche, y enseguida\u00a0 me he dado cuenta de que aquel viejo sal\u00f3n no era otro que el Sal\u00f3n Loyola del colegio jesuita de San Ignacio de Pamplona y que estaba asistiendo a una sesi\u00f3n del Cine Club LUX que tantas excelentes pel\u00edculas nos permiti\u00f3 ver desde los sesenta\u00a0 hasta finales de los setenta de la mano del padre Ciriano. All\u00ed, en efecto, y entre los dieciocho y los veintitantos pude ver ciclos enteros sobre \u00a0el expresionismo alem\u00e1n \u00a0y ruso, sobre la <em>nouvelle vague<\/em>, sobre John Huston o Alfred\u00a0\u00a0Hitchcock, por poner algunos ejemplos. El padre Ciriano era un apasionado de John Ford y por \u00e9l hubi\u00e9ramos visto \u00abLa taberna del irland\u00e9s\u00bb \u00a0una y otra vez hasta el fin de los tiempos ( \u00a0sus tiempos eran por cierto los de aquel otro \u00a0jesuita evolucionista \u00a0y posibilista que se llamaba Teilhard de Chardin). En una ocasi\u00f3n, incluso, se atrevi\u00f3 a confiarme la presentaci\u00f3n y tertulia &#8211; parte important\u00edsima en cualquier cine-club- \u00a0de \u00a0\u00abEncadenados\u00bb de\u00a0Hitchcock \u00a0(otro de su \u00eddolos), con Cary Grant e Ingrid Bergman y recuerdo que, abrumado &#8211; yo ten\u00eda \u00a0dieciocho a\u00f1os-, a juicio de su sonrisa no supere mal la prueba.<\/p>\n<p>He conocido luego otros cine-clubs. En Madrid, el del colegio Mayor Chaminade, en Bilbao,el cine-club FAS, del que fui asiduo durante mucho tiempo.Pero siempre le estar\u00e9 agradecido a aquel jesuita nervioso, un tanto tartaja- \u00a1era tanto lo que quer\u00eda decir!- y sutil,que, en medio \u00a0del s\u00f3rdido ambiente de una negra provincia que se reclamaba foral y espa\u00f1ola, me encamin\u00f3 hacia este arte con el que todav\u00eda disfruto \u00a0tanto,<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy sentado c\u00f3modamente junto a una de las ventanillas del avi\u00f3n que me lleva a Paris y el vuelo nocturno transcurre tranquilamente.Intento leer\u00a0 \u00daltimas tardes con Teresa, de Juan Mars\u00e9, pero me amodorro y\u00a0 siento que cabeceo hasta adormecerme. 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