{"id":4222,"date":"2017-06-21T06:41:49","date_gmt":"2017-06-21T04:41:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=4222"},"modified":"2017-06-21T09:09:12","modified_gmt":"2017-06-21T07:09:12","slug":"gente-que-escribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/21\/gente-que-escribe\/","title":{"rendered":"GENTE QUE ESCRIBE&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-ALt1uQUlzis\/UUn7_mSDEVI\/AAAAAAAAFJw\/vcIoQAsFWPw\/s1600\/pio-baroja.jpg\" alt=\"Resultado de imagen\" width=\"208\" height=\"303\" \/><\/p>\n<p>P\u00edo Baroja ( 1872-1956)<\/p>\n<p>Trasteando\u00a0 en la biblioteca con las persianas bajadas para combatir esta repentina can\u00edcula, me he equivocado de libro, y del que he sacado &#8211; una vieja edici\u00f3n de <em>Las inquietudes de Shanti And\u00eda<\/em> de P\u00edo Baroja- se ha desprendido una ficha de lectura que he estado luego leyendo a la luz de una l\u00e1mpara.<\/p>\n<p>La ficha dec\u00eda: \u201cLos motivos\u00a0 que animan a aquellas y a aquellos que se dedican a la escritura, las razones que han fundado sus pr\u00e1cticas, proceden de l\u00f3gicas diversas\u00a0 pero no infinitas. El rasgo que une, quiz\u00e1s, a la mayor parte de ellos es una inmensa necesidad de reconocimiento y consideraci\u00f3n. Desde ese punto de vista, se puede\u00a0 plantear la hip\u00f3tesis de que la &lt;elecci\u00f3n&gt; de la escritura no es determinante y que el compromiso con otra pr\u00e1ctica art\u00edstica, si las condiciones objetivas lo hubieran permitido, hubiera adquirido un sentido pr\u00e1cticamente\u00a0 id\u00e9ntico\u201d . Se trata de un texto del soci\u00f3logo C. Poliak , publicado en\u00a0 el\u00a0 2006 y que\u00a0 lleva por t\u00edtulo \u201cPr\u00e1cticas profanas de la literatura: un estudio de caso en la sociedad francesa\u201d.<\/p>\n<p>He dejado la ficha sobre la mesa, he apagado la\u00a0 l\u00e1mpara y me he quedado meditando sobre esas palabras. Y me he acordado de otro libro,\u00a0 <em>La preparaci\u00f3n de la novela<\/em> de Roland Barthes-\u00a0 libro que siempre cito porque me parece de obligada lectura para el personal <em>lletraferit<\/em>. En este libro poli\u00e9drico, hay un momento en el que Barthes habla de la renuncia a lo que\u00a0 denomina \u00bb la libido social\u00bb cuando se abandona una pr\u00e1ctica art\u00edstica ( hoy en d\u00eda yo\u00a0 tambi\u00e9n a\u00f1adir\u00eda \u00bb y\/o deportiva\u00bb) , pero , a continuaci\u00f3n, en\u00a0 una operaci\u00f3n\u00a0 pseudo-psicoanal\u00edtica, jugando con \u00abEl Yo Ideal\u00bb y el \u00abIdeal del Yo\u00bb,\u00a0\u00a0 reivindica de ese tipo de pr\u00e1cticas como\u00a0\u00a0 formas alternativas de socializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y he concluido que para quienes tenemos introyectada esta curiosa forma de relacionarnos &#8211; \u00abser amado por algunos, pero de lejos\u00bb- aun siendo compartida y compatible con otras, siempre ser\u00e1 la m\u00e1s importante, a pesar de que\u00a0 sepamos, como bien apunt\u00f3, por cierto, P\u00edo Baroja, que\u00a0 en muchos casos nos arriesgamos al todo o nada como en la ruleta rusa&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P\u00edo Baroja ( 1872-1956) Trasteando\u00a0 en la biblioteca con las persianas bajadas para combatir esta repentina can\u00edcula, me he equivocado de libro, y del que he sacado &#8211; una vieja edici\u00f3n de Las inquietudes de Shanti And\u00eda de P\u00edo Baroja- se ha desprendido una ficha de lectura que he estado luego leyendo a la luz &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/06\/21\/gente-que-escribe\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">GENTE QUE ESCRIBE&#8230;<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4222"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4230,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4222\/revisions\/4230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}