{"id":5216,"date":"2017-09-16T07:36:12","date_gmt":"2017-09-16T05:36:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=5216"},"modified":"2017-09-16T08:04:50","modified_gmt":"2017-09-16T06:04:50","slug":"bilbao-1972","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2017\/09\/16\/bilbao-1972\/","title":{"rendered":"BILBAO 1972"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/files\/2017\/09\/puente-de-deusto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5218\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/files\/2017\/09\/puente-de-deusto.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"334\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ayer me encontr\u00e9 en\u00a0 un\u00a0 bar\u00a0 a un viejo conocido pamplonica con el que me saludo siempre desde hace muchos a\u00f1os. Casualmente enhebramos una breve conversaci\u00f3n\u00a0 y estuvimos comentando nuestros primeros a\u00f1os en la capital vizca\u00edna. Y coincidimos en lo mucho que nos gustaba aquella ciudad oscura y h\u00fameda a la que por entonces nadie quer\u00eda venir si no era para\u00a0 estudiar o trabajar-\u00a0 \u00e9l a\u00f1adi\u00f3 divertido que su padre le hab\u00eda regalado\u00a0 una gabardina y un paraguas de modo preventivo.<\/p>\n<p>Luego, de vuelta hacia casa, me vi \u00a0 en la estaci\u00f3n de la calle Henao, bajando del autob\u00fas de <em>La Burundesa<\/em> que me hab\u00eda tra\u00eddo desde Pamplona atravesando Vitoria y el puerto de Barazar. Era un d\u00eda de setiembre de 1972, ten\u00eda\u00a0 diecisiete a\u00f1os y era la primera vez que iba a vivir fuera de mi ciudad originaria. Creo que, enterado de que s\u00f3lo hab\u00eda que cruzar un puente,\u00a0 comenc\u00e9 a caminar, pas\u00e9 por encima de los Astilleros Euskalduna y sub\u00ed directamente hasta el Colegio Mayor. De entre todas las nuevas sensaciones que me produjo\u00a0 aquel largo paseo- m\u00e1s largo de lo que yo hab\u00eda supuesto- , la que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 fue la vibraci\u00f3n del Puente de Deusto que, todav\u00eda levadizo, se mov\u00eda al paso de autom\u00f3viles y camiones.<\/p>\n<p>El Bilbao de entonces, en las postrimer\u00edas del franquismo, era gris\u00a0 y oscuro. La combinaci\u00f3n de los humos de las diferentes f\u00e1bricas-entre las que destacaba <em>Altos Hornos de Vizcaya<\/em>&#8211; y el sirimiri local generaba un smog que cuando\u00a0 se secaba dejaba en las calles\u00a0 grandes charcos de carbonilla. La mayor\u00eda de las casas ten\u00edan las fachadas renegridas\u00a0 y las sirenas de los barcos que arribaban hasta\u00a0 el Puente de la Salve &#8211;\u00a0 todav\u00eda puedo ver los de las\u00a0 lineas Pinillos- asustaban a las gaviotas que se hab\u00edan atrevido a remontar el vuelo hasta el Casco Viejo.<\/p>\n<p>Pero bajo aquella capa de oscuridad h\u00fameda y contaminaci\u00f3n se mov\u00eda agitadamente una ciudad muy viva ,una ciudad esperanzada ante un cambio inminente\u00a0 que yo percib\u00ed desde el primer momento ,por ejemplo en el cine-club FAS, en los encuentros de la cafeter\u00eda-galer\u00eda Windsor o en las calles, tan frecuentemente ocupadas por saltos y manifestaciones&#8230;O quiz\u00e1s ocurr\u00eda que yo era muy joven y quer\u00eda ver todo aquello&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer me encontr\u00e9 en\u00a0 un\u00a0 bar\u00a0 a un viejo conocido pamplonica con el que me saludo siempre desde hace muchos a\u00f1os. 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