{"id":7478,"date":"2018-05-22T10:18:36","date_gmt":"2018-05-22T08:18:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=7478"},"modified":"2018-05-22T10:18:36","modified_gmt":"2018-05-22T08:18:36","slug":"lo-que-decia-un-papel-arrugado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2018\/05\/22\/lo-que-decia-un-papel-arrugado\/","title":{"rendered":"Lo que dec\u00eda un papel arrugado&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-U2R84szEDnc\/US2iZKtZ4fI\/AAAAAAAAANM\/U-TeDwTHmgw\/s1600\/el+papel+arrugado.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de un papel arrugado\" width=\"210\" height=\"171\" \/><\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana, terminando ya mi paseo matutino, he encontrado un papel arrugado y mojado junto a una fuente. Como casi nunca\u00a0 he podido dejar de hacerlo, lo he recogido para echarlo a un papelera, pero viendo que llevaba algo escrito lo he leido. Dec\u00eda\u00a0 as\u00ed:<\/p>\n<p><em>\u00abNo sabemos muy bien de qu\u00e9 es precipitado eso que llamamos intuici\u00f3n. Tan s\u00f3lo sabemos que hay, de pronto, verdades que se manifiestan con una contundencia &#8211; \u00bf ser\u00e1 \u00e9sta la palabra adecuada ? &#8211; que hace vibrar todo nuestro cuerpo. Se constituyen as\u00ed en un a modo de verdades vivientes que acaparan\u00a0<\/em><em>toda nuestra atenci\u00f3n<\/em><em>\u00a0durante unos segundos,\u00a0 y no s\u00f3lo la de nuestra mente. No son exactamente verdades claras y distintas como las que quer\u00eda Descartes, pero tampoco tenemos muchas dudas acerca de ellas: emergen como una concordancia fisicoqu\u00edmica ajena a la voluntad y al pensamiento discursivo. Parece como si, por un momento, comprendi\u00e9ramos algo a lo que le llevamos dando vueltas un buen rato, unas horas, unos d\u00edas o , incluso, unos cuantos a\u00f1os. \u00bfSer\u00e1 todo esto el fruto de una deriva l\u00f3gica turbo-inconsciente ?<\/em><\/p>\n<p><em>Lo m\u00e1s sorprendente es que estas verdades brotan a partir de detalles ocasionales y huidizos: una mirada de la persona amada, el gesto de un amigo, un lapsus ling\u00fc\u00edstico de un colega, la frase le\u00edda en aquel libro, una ola chocando contra las rocas, la m\u00fasica de un viejo disco de vinilo&#8230; Vienen a ser, en este sentido, algo as\u00ed como haikus corporales: los cuerpos captan repentinamente la totalidad de algo, una totalidad que luego tambi\u00e9n se evapora muy r\u00e1pidamente, dejando el recuerdo de una leve estela mental.<\/em><\/p>\n<p><em>No sabemos, en fin, de d\u00f3nde vienen y a d\u00f3nde van estas nuestras intuiciones, pero s\u00ed sabemos que constituyen , para nosotros, una forma de conocimiento. Una forma de conocimiento sobre la que no se pueden decir precisamente muchas cosas&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Y me lo he llevado a casa donde lo he dejado encima de la mesa del escritorio para que se seque porque me gustar\u00eda guardarlo y releerlo de vez en cuando.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Esta ma\u00f1ana, terminando ya mi paseo matutino, he encontrado un papel arrugado y mojado junto a una fuente. Como casi nunca\u00a0 he podido dejar de hacerlo, lo he recogido para echarlo a un papelera, pero viendo que llevaba algo escrito lo he leido. Dec\u00eda\u00a0 as\u00ed: \u00abNo sabemos muy bien de qu\u00e9 es precipitado eso &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2018\/05\/22\/lo-que-decia-un-papel-arrugado\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Lo que dec\u00eda un papel arrugado&#8230;<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-7478","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7478"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7478\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7651,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7478\/revisions\/7651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}