{"id":893,"date":"2016-09-24T18:22:46","date_gmt":"2016-09-24T16:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/el-paseante\/?p=893"},"modified":"2016-09-24T20:09:03","modified_gmt":"2016-09-24T18:09:03","slug":"la-gilipollizacion-de-los-intelectuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/09\/24\/la-gilipollizacion-de-los-intelectuales\/","title":{"rendered":"La gilipollizaci\u00f3n de los intelectuales"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi iCbJkOG3EUZg-pQOPx8XEepE\" src=\"https:\/\/desperadophilosophy.files.wordpress.com\/2013\/04\/benda.jpeg?w=490\" alt=\"Resultado de imagen de julien benda\" width=\"178\" height=\"283\" \/><\/p>\n<p>Hoy, tras la lectura de un \u00abart\u00edculo de opini\u00f3n\u00bb en un peri\u00f3dico, he escrito esto en una servilleta del Caf\u00e9 Iru\u00f1a:<\/p>\n<p>\u00abLejos de m\u00ed criticar la importancia del trabajo intelectual pues despreciarlo\u00a0 es, como dijo Roland Barthes, signo claro de autoritarismo cuando no de elemental fascismo. Pero\u00a0 uno no puede evitar que acaso, en la escala \u00ednfima en la que se encuentra por mor de la supervivencia, le confundan con algunos provectos intelectuales que se empe\u00f1an en\u00a0 hacer el gilipollas hasta el despe\u00f1o\u00a0 ( que dir\u00eda , de nuevo, Baltasar Graci\u00e1n, de quien , de paso recomiendo la lectura de su <em>Or\u00e1culo manual<\/em> en estos tiempos s\u00f3rdidos y renqueantes).<\/p>\n<p>Y es que cuando un intelectual, creador de nuevos argumentos literarios o filos\u00f3ficos\u00a0 o pl\u00e1sticos ( o todos a la vez ) sali\u00e9ndose de su \u00e1mbito de creaci\u00f3n ( o de su nicho , como se dice ahora) por el supuesto prestigio en \u00e9l alcanzado y\u00a0 comienza a pronunciar verdades inapelables\u00a0 suele hacer un rid\u00edculo irremediable. As\u00ed el escultor que se permite hablar de urbanismo sin tener en cuenta la cuesti\u00f3n de las escalas; o el novelista que entiende su compromiso social volvi\u00e9ndose popular a base de improperios de taberna;o,por fin, para no marear m\u00e1s al personal, el fil\u00f3sofo que confunde sus deseos con sus interpretaciones perge\u00f1ando peque\u00f1os partidos\u00a0 pol\u00edticos f\u00e1cilmente gobernables gracias a su grandilocuencia egoc\u00e9ntrica&#8230;<\/p>\n<p>Todos estos sujetos piensan que los gilipollas somos todos los dem\u00e1s, pero no hacen, como se dec\u00eda antes, sino mear fuera del tiesto y salpicar a todos los que embobados les escuchan.<\/p>\n<p>Ya en 1927, Julen Benda se hizo eco- en su obra <em>La traici\u00f3n de los intelectuales<\/em> &#8211; de\u00a0 la sinraz\u00f3n y el delirio que hab\u00eda detr\u00e1s de los comportamientos pol\u00edticos de algunos intelectuales de su \u00e9poca. Ahora que se puede ,alguien deber\u00eda escribir una continuaci\u00f3n y titularla<em> La gilipollizaci\u00f3n de los intelectuales<\/em>.<\/p>\n<p>Nos har\u00eda a todos,y quiz\u00e1s tambi\u00e9n a algunos ( y a algunas) intelectuales, un gran favor\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hoy, tras la lectura de un \u00abart\u00edculo de opini\u00f3n\u00bb en un peri\u00f3dico, he escrito esto en una servilleta del Caf\u00e9 Iru\u00f1a: \u00abLejos de m\u00ed criticar la importancia del trabajo intelectual pues despreciarlo\u00a0 es, como dijo Roland Barthes, signo claro de autoritarismo cuando no de elemental fascismo. Pero\u00a0 uno no puede evitar que acaso, en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2016\/09\/24\/la-gilipollizacion-de-los-intelectuales\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La gilipollizaci\u00f3n de los intelectuales<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=893"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":903,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893\/revisions\/903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}