{"id":9073,"date":"2018-12-06T11:08:41","date_gmt":"2018-12-06T10:08:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=9073"},"modified":"2018-12-06T11:08:41","modified_gmt":"2018-12-06T10:08:41","slug":"mvm-o-quince-anos-sin-pepe-carvalho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2018\/12\/06\/mvm-o-quince-anos-sin-pepe-carvalho\/","title":{"rendered":"MVM ( o quince a\u00f1os sin Pepe Carvalho)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"CSS_LIGHTBOX_SCALED_IMAGE_IMG\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-oSTEvwABb3k\/UCl6X7OSheI\/AAAAAAAABpo\/I6OCkA1taY4\/s1600\/yo+mat\u00e9+a+kennedy.jpg\" width=\"154\" height=\"231\" \/><\/p>\n<p>El otro d\u00eda , mientras esper\u00e1bamos el comienzo de\u00a0 la presentaci\u00f3n de un libro\u00a0 del que ya d\u00ed cuenta oportunamente, un joven grande y bien barbado sentado a mi lado, hojeaba<em> Cr\u00f3nica sentimental de Espa\u00f1a<\/em>, de Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n.\u00bb \u00a1Vaya! Pero, qui\u00e9n puede leer eso todav\u00eda?\u00bb le coment\u00e9. Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00bb Un fil\u00f3logo\u00bb . Y poco despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: \u00bb Este a\u00f1o ha sido el a\u00f1o de V\u00e1zquez Montalb\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1. Desde luego ha aparecido una\u00a0 reedici\u00f3n de sus \u00abObras completas\u00bb,\u00a0 lo que no es poco. Y es que este a\u00f1o se cumplen quince de la muerte de MVM, como habitualmente le llam\u00e1bamos quienes no nos atrev\u00edamos a llamarle \u00abManolo\u00bb.<\/p>\n<p>MVM \u00a0muri\u00f3 en el aeropuerto de Bangkok . No pudo tener mejor muerte literaria, aunque prematura, pues el escritor catal\u00e1n tan s\u00f3lo contaba sesenta y cuatro a\u00f1os. Una muerte coherente con su vida, en un lugar de tr\u00e1nsito y en un\u00a0 pa\u00eds\u00a0\u00a0 ex\u00f3tico.<\/p>\n<p>Pues MVM fue siempre\u00a0\u00a0 amigo de los tr\u00e1nsitos y de los exotismos en el sentido m\u00e1s estricto.\u00a0 Dio muchas vueltas en su vida, pero siempre, afiliado o no al comunismo oficial,\u00a0 sus tr\u00e1nsitos\u00a0 fueron hacia\u00a0 lugares\u00a0 donde la expresi\u00f3n <em>izquierda<\/em> ten\u00eda todav\u00eda alg\u00fan sentido, fuera en Cuba o en Chiapas.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n su obra\u00a0 fue un\u00a0 transitar continuo entre la novela &#8211; y no s\u00f3lo de la larga serie <em>Carvalho<\/em> &#8211; , el ensayo &#8211; fue el primero en avisar que tras \u00bb la muerte del sujeto\u00bb vendr\u00edan otras m\u00e1s -, el art\u00edculo &#8211; \u00a1 aquellos fabulosos de <em>Triunfo<\/em>! &#8211; y la poes\u00eda, sabiendo quedar fuera del cauce formal al uso, siendo experimentalista entre los realistas y realista entre los experimentalistas.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda escribir mucho acerca de su obra &#8211; y en estos lares recordar su <em>Gal\u00edndez\u00a0<\/em>( 1990 ).Yo lo hice en su momento y lo hice as\u00ed:<\/p>\n<p><em>\u201c Venga, jefe, que ya es hora de que se despierte\u201d oy\u00f3 Pepe Carvalho mientras le llegaba una vaharada de caf\u00e9 reci\u00e9n hecho. Abri\u00f3 el ojo izquierdo. Biscuter, agachado frente a \u00e9l, le ofrec\u00eda una taza de la que sal\u00eda un hilillo de humo. \u201c \u00a1 \u00c1nimo! \u00a1 Ap\u00farelo que tiene que ir a por la Charo!\u201d . \u201c \u00bfA por la Charo?\u201d salt\u00f3 Carvalho abriendo el ojo derecho. \u201c S\u00ed, a por la Charo, que hoy es jueves\u201d se ratific\u00f3 Biscuter cabeceando comprensivamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Carvalho se incorpor\u00f3 como pudo en el sof\u00e1 y se tom\u00f3 el caf\u00e9 de un trago. Cuando Biscuter se retir\u00f3, se levant\u00f3 y se estir\u00f3. Despu\u00e9s, se asom\u00f3 a la ventana ajust\u00e1ndose los pantalones. Barcelona se extend\u00eda a sus pies cubierta por una neblina casi navide\u00f1a. Volvi\u00f3 sobre sus pasos y revolvi\u00f3 con unas tenazas las cenizas calientes que hab\u00edan quedado en la chimenea. A continuaci\u00f3n, gir\u00f3 sobre s\u00ed mismo para enfrentarse a la biblioteca. Inclinando la cabeza a un lado y a otro, se desplaz\u00f3 lentamente a lo largo de la l\u00ednea de las baldas y, de pronto, se detuvo y cogi\u00f3 un libro. \u201c As\u00ed que <\/em>La Literatura en la construcci\u00f3n de la sociedad democr\u00e1tica<em> \u201d dijo en voz alta mientras arrojaba el volumen sobre las brasas.<\/em><\/p>\n<p><em>En ese momento son\u00f3 el tel\u00e9fono. Biscuter fue a cogerlo, pero Carvalho se le adelant\u00f3. \u201c Diga\u201d dijo con voz tronante. \u201c \u00bf El se\u00f1or Carvalho?\u201d pregunt\u00f3 una voz amable. \u201c Depende\u201d. \u201c \u00bfC\u00f3mo que depende?\u201d \u201c Pues que depende para qu\u00e9\u201d. \u201c \u00a1Ah \u00a1 Ya! \u00a1 S\u00ed! Mi nombre es Andrea Camilleri y soy siciliano\u2026\u201d . \u201c El asunto promete\u201d dijo Carvalho m\u00e1s animado. \u201c Bueno, no se trata de lo que usted piensa\u2026\u201d . \u201c Yo no pienso nada. Cu\u00e9nteme\u201d. \u201c Le suena a usted un tal Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n? \u201c. \u201c Por supuesto, precisamente acabo de echar a la hoguera uno de sus libros\u201d. \u201c \u00bf De echar a la hoguera\u2026?\u201d . \u201c Es una vieja costumbre, no tiene la menor importancia\u201d. \u201c Ya, ya. Bueno el caso es que ha muerto\u201d. \u201c \u00a1 Ah! \u00a1 Vaya!\u201d. \u201c S\u00ed, le han encontrado difunto en el aeropuerto de Bangkok\u201d. \u201c Curioso lugar para encontrar a alguien palmera\u201d. \u201c S\u00ed, eso mismo pienso yo. La versi\u00f3n oficial dice que ha sido debido a un ataque de coraz\u00f3n\u2026\u201d . \u201c Y usted, \u00bf qu\u00e9 dice?\u201d. \u201c Yo tengo mis dudas, pero creo que ha sido asesinado\u201d. \u201c Esas son palabras mayores\u201d. \u201c Bueno, le interesa el caso, \u00bf s\u00ed o no?\u201d. \u201c Lo pensar\u00e9, d\u00e9jeme usted su tel\u00e9fono\u201d. Carvalho apunt\u00f3 en la solapa de un viejo sobre el tel\u00e9fono de Camilleri y se despidi\u00f3 sin mayores cumplidos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201c \u00bf Qui\u00e9n era, jefe?\u201d dijo Biscuter desde la cocina. \u201c Nada, un siciliano que quer\u00eda que investigara la muerte de un escritor en un aeropuerto de las chimbambas\u201d . \u201c Pues, oiga, jefe, eso promete\u201d continu\u00f3 Biscuter asomando la cabeza por la puerta. \u201c S\u00ed, puede ser. Ya veremos. A decir verdad estoy un poco cansado. No s\u00e9, quiz\u00e1 sea este mi \u00faltimo caso. \u00bf Cu\u00e1ndo hay que ir a por la Charo?\u201d . \u201c Antes de que oscurezca\u201d respondi\u00f3 Biscuter perdi\u00e9ndose de nuevo en la cocina&#8230;<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda , mientras esper\u00e1bamos el comienzo de\u00a0 la presentaci\u00f3n de un libro\u00a0 del que ya d\u00ed cuenta oportunamente, un joven grande y bien barbado sentado a mi lado, hojeaba Cr\u00f3nica sentimental de Espa\u00f1a, de Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n.\u00bb \u00a1Vaya! Pero, qui\u00e9n puede leer eso todav\u00eda?\u00bb le coment\u00e9. 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