{"id":9319,"date":"2019-01-11T08:34:38","date_gmt":"2019-01-11T07:34:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=9319"},"modified":"2019-01-11T08:34:38","modified_gmt":"2019-01-11T07:34:38","slug":"confucio-y-la-cerveza-cronica-de-una-breve-frustracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/01\/11\/confucio-y-la-cerveza-cronica-de-una-breve-frustracion\/","title":{"rendered":"CONFUCIO Y LA CERVEZA ( Cr\u00f3nica de una  breve frustraci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"rg_ic rg_i\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcQfITWjpUQFXRgguvKZiokpmgSgVmGHhsnScD9vb8utKv5oN6RGnQ\" alt=\"Resultado de imagen de cervezas sin alcohol\" width=\"195\" height=\"124\" \/><\/p>\n<p>De vez en cuando, me da por volver a mis incipientes y aleatorios estudios orientales, en lo que algunos\u00a0 pr\u00f3ximos ven algo as\u00ed como una \u00abregresi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Ayer retom\u00e9 las <em>Analectas\u00a0<\/em> de Confucio en cuyo libro primero se\u00a0 puede leer : \u00bb Es placentero tener amigos que vienen de lugares distantes\u00bb que siempre me gusta recordar. Pero, de inmediato afirma : \u00bb El hombre que no se altera, aunque los dem\u00e1s no le conozcan, es un hombre superior\u00bb, lo cual ya es otro cantar.<\/p>\n<p>Pues , no deja de ser curiosa la insistencia de Confucio en la contenci\u00f3n de los sentimientos\u00a0 y las pasiones a lo largo de toda su obra.\u00a0 Parecer\u00eda que tal autorregulaci\u00f3n s\u00f3lo era propia de las religiones sem\u00edticas por intermediaci\u00f3n de la figura del pecado y del consecuente castigo, o del clasicismo greco-romano,a trav\u00e9s de los lemas del <em>gnomise seaut\u00f3n<\/em> (con\u00f3cete a ti mismo) y de la <em>cura sui<\/em> (el cuidado de s\u00ed). Pero no resulta as\u00ed, siendo m\u00e1s bien un a modo de clave antropol\u00f3gica que, en nuestra cultura, se ha prolongado\u00a0 en el Renacimiento y durante la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un hombre (se habla poco de las mujeres)\u00a0 sabio es en todas estas manifestaciones culturales alguien que ha aprendido a\u00a0 contenerse y esto le confiere, por lo general, un status\u00a0 superior, frente a la masa de hombres que viven inmersos en la marea de los movimientos de su coraz\u00f3n o de su vientre ( \u00bf ser\u00edan hoy los denominados \u00bb populismos\u00bb?. Por supuesto, desde Plat\u00f3n o desde Confucio, aquellos que han llegado a ese nivel superior son quienes han de tener el poder pol\u00edtico porque se supone que son los m\u00e1s sabios quienes mejor\u00a0 pueden gobernar ( sobre esto, decididamente, ya se pueden tener algo m\u00e1s que dudas&#8230;<\/p>\n<p>Pues bien, dec\u00eda que no deja de ser curiosa la insistencia confuciana porque, a pesar de tener su persistencia\u00a0 ecos tan se\u00f1alables en\u00a0 nuestra deriva cultural occidental, desde el Romanticismo se ha ido imponiendo en Europa (m\u00e1s) y en USA (menos) la idea de que\u00a0 es precisamente la falta de contenci\u00f3n y el desmadre de los sentidos lo que consigue que los hombres (de nuevo, no tanto las mujeres) sean deliberadamente superiores, aunque esta superioridad no les encamine precisamente hacia el gobierno de los dem\u00e1s. Sin duda, en esta\u00a0 actitud <em>rimbaudiana<\/em>\u00a0 ha habido mucho de reacci\u00f3n ante las imposiciones judeo-cristianas y a su condena castigada de\u00a0 las pasiones, pero lo cierto es que ha llegado a ser un lugar com\u00fan en la literatura, el cine y los medios de comunicaci\u00f3n: de aqu\u00ed el ya viejo personaje del anti-h\u00e9roe en todas sus variantes ( ahora s\u00ed, incluso de anti-hero\u00ednas.<\/p>\n<p>Todas estas reflexiones inclinar\u00edan a volverse cl\u00e1sico-cl\u00e1sico y a ver en la contenci\u00f3n, efectivamente, la humanidad (o la cultura, que vendr\u00eda a ser lo mismo), pero, ayer,\u00a0 sin quererlo, me encontr\u00e9 con\u00a0 un lema que puso en duda mis\u00a0 aspiraciones neo-cl\u00e1sicas por el mero hecho de venir impreso en la etiqueta de una botella de la cerveza sin alcohol que\u00a0 me acompa\u00f1aba en la lectura:\u00a0\u00a0 <em>Vincit qui se vincit<\/em>, o sea, <em>Vence el que se vence<\/em> ( diz que de un tal Publius Syrus.<\/p>\n<p>Y, claro, volv\u00ed a colocar a Confucio en su estante y me fui a dar una vuelta&#8230;Y a tomar una cervecita normal, o sea , con alcohol&#8230;Por si acaso&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De vez en cuando, me da por volver a mis incipientes y aleatorios estudios orientales, en lo que algunos\u00a0 pr\u00f3ximos ven algo as\u00ed como una \u00abregresi\u00f3n\u00bb. 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