{"id":9900,"date":"2019-02-21T06:30:45","date_gmt":"2019-02-21T05:30:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/?p=9900"},"modified":"2019-02-21T06:30:46","modified_gmt":"2019-02-21T05:30:46","slug":"pio-baroja-de-la-mano-de-eduardo-mendoza-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/2019\/02\/21\/pio-baroja-de-la-mano-de-eduardo-mendoza-2\/","title":{"rendered":"P\u00cdO BAROJA (de la mano de Eduardo Mendoza)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"340\" height=\"340\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/02\/baroja-mendoza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9871\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/02\/baroja-mendoza.jpg 340w, https:\/\/blogs.deia.eus\/el-paseante\/files\/2019\/02\/baroja-mendoza-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ayer por la tarde, al calor de un deslumbrante sol de febrero, estuve leyendo <em>Por qu\u00e9 nos quisimos tanto<\/em> de Eduardo Mendoza, volumen  n\u00famero  20 de la colecci\u00f3n BAROJA &amp; YO dirigida por Joaqu\u00edn Ci\u00e1urriz, de IPSO Ediciones.   <\/p>\n\n\n\n<p>El escritor catal\u00e1n, esta vez en su vertiente m\u00e1s seria &#8211; pues , como es conocido  la tiene  tambi\u00e9n  muy humor\u00edstica- desglosa en   este ensayo de toque l\u00f3gicamente autobiogr\u00e1fico, su v\u00ednculo particular  con la obra  de P\u00edo Baroja, sobre todo en la medida en que, seg\u00fan  comenta, fue decisivo para apartarle del experimentalismo en boga  de  los a\u00f1os setenta y encaminarle hacia un  realismo  de nuevo cu\u00f1o , pero  nunca de \u00edndole costumbrista , que acaso intuitivamente hab\u00eda ido  construyendo el vasco.  <\/p>\n\n\n\n<p>De todo lo cual, Mendoza no s\u00f3lo no se arrepiente, como otros se arrepintieron de su seguidismo del <em>nouveau roman<\/em> franc\u00e9s, sino que se enorgullece por cuanto que , como afirma , \u00bb no s\u00f3lo me atrajo su forma de novelar en la medida en que se ajustaba a mis posibilidades, sino porque se ajustaba , asimismo, a mis limitaciones \u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la visi\u00f3n particular de P\u00edo Baroja que Eduardo Mendoza ofrece en este libro, sugiere una reconsideraci\u00f3n reposada en relaci\u00f3n a quienes siempre le vieron , le han visto y todav\u00eda le ven como un anarquista de derechas perdido en el laberinto balzacquiano del siglo XIX . Gentes y  particularmente animales de pluma que \u201c a fuerza de leer y no vivir, han perdido la noci\u00f3n de la realidad\u201d ( <em>La vida es ans\u00ed<\/em>, 1912) y desean adem\u00e1s hacer de la vida literaria la vida misma, a pesar de que, en el fondo de sus corazones, no le perdonan al primer solter\u00f3n de Itzea que , en su momento, vendiera m\u00e1s ejemplares de uno cualquiera de sus libros que todas las novedades juntas que inundan las librer\u00edas de hoga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Una peque\u00f1a obra , en fin, cuya lectura  bien merece la pena  , en el contexto de una colecci\u00f3n tan original en su planteamiento como plural en sus autores.<\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n<p><\/p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer por la tarde, al calor de un deslumbrante sol de febrero, estuve leyendo Por qu\u00e9 nos quisimos tanto de Eduardo Mendoza, volumen n\u00famero 20 de la colecci\u00f3n BAROJA &amp; YO dirigida por Joaqu\u00edn Ci\u00e1urriz, de IPSO Ediciones. 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