Tú, yo… y la tele

Sí, soy consciente de que ustedes llevan unos días reprochándome mentalmente que no actualice este blog como lo merece. Sólo será transitorio, pero hay otro proyecto que me tiene absolutamente secuestrada: el análisis en tiempo real que la prensa catalana está propinando a los dos principales candidatos a las elecciones a las que este domingo concurrirá la ciudadanía. La prensa escrita ha sido, tradicionalmente, creadora y catalizadora de opinión –y no sólo de opinión de carácter político- y probablemente siga siendo considerada la más “seria” entre los medios de comunicación. Ya saben, las palabras se las lleva el viento, pero lo negro sobre blanco perdurará en las hemerotecas por siempre jamás. De ahí nuestro interés por analizarla.

Sin embargo, una de las cosas que más está llamando la atención a lo largo de estas intensas semanas es el protagonismo de varios vídeos ¿orgásmicos? a los que un par de agrupaciones electorales han recurrido para agitar su bandera recurriendo a la viralidad en internet. La otra no constituye, al fin, más que una oda a este medio de comunicación, la televisión, que nos atrae y nos repele de manera pendular: ¿cuál es el tema de campaña de estas últimas jornadas preelectorales? ¿El debate sobre la financiación autonómica, las alianzas que, sin duda, constituirán materia de negociación a partir del lunes? ¿La reforma de la ley universitaria, los casi 700.000 parados en Catalunya?

Comprueben cómo sin habérmelo propuesto, arrimo el ascua a mi sardina: porque todos los periódicos hablan hoy del cara a cara en televisión que sí que no se celebrará esta noche entre Artur Mas y José Montilla. Con un grado de improvisación que poco parece casar con el “seny” catalán, desde el domingo estamos pendientes de si finalmente ese debate a dos bandas tendrá lugar o no. Les ahorro los pasos precedentes y les cuento la última, ahora que son las 5.30 de la tarde: en una hora la Junta Electoral Central en Madrid tiene la última palabra para decidir si revocar o no la decisión de la Junta Electoral de Barcelona, que dice que no hay debate sólo a dos. No al menos en una televisión pública.

Me dicen desde Barcelona que hasta que esa decisión se ha conocido hace un rato, TV3 llevaba todo el día con un reloj en una de las esquinas de la pantalla indicando las horas restantes para el supuesto cara a cara, anunciando al más puro “estilo granhermanero” todo un duelo en OK Corral. Si el debate a seis del domingo pasado fue todo un éxito -21% de share-, ni les cuento lo que hubiera sucedido de enfrentar a los dos principales candidatos, dos gallos deseosos como están de defender sus ideas. Porque se trata de ideas, ¿no? ¿O más bien de aprovechar el infinito morbo de verles cara a cara para conseguir los títulos de (candidato) más dispuesto y (televisión) más agil?

La notoriedad de la televisión otorga a personas y personajes hace tiempo que la convirtió en un importante agente a la hora de conformar la opinión pública, y en un elemento indispensable en el desarrollo de cualquier contienda electoral. ¿A qué viene si no este afán por salir, por contar, por aparecer y por que no parezca que no queremos salir? Que hablen de una aunque sea para bien. Y ya ven cómo la propia televisión lo está consiguiendo.

Actualización: anoche supimos que, in extremis, la Junta Electoral Central ratificó la decisión de la de Barcelona: finalmente el careo no se celebró porque la petición se había hecho incumpliendo el plazo mínimo de cinco días establecido por ley. Aquí explican toda la película. ¿Es, o no es un hito a mayor gloria de la propia TV3 tener en vilo a periodistas y partidos, para finalmente verse obligada a anunciar la decisión final de la JEC una hora antes del momento en el que estaba preparado el careo, y con los candidatos ya preparados para él? Por supuesto, Josep Cuní hubiese preferido moderar el debate a anunciar que no se celebraría, pero oigan, esto también forma parte del espectáculo… Y como bien indica MiKeL en su comentario, muchos lo han sabido interpretar como tal.

3 comentarios sobre “Tú, yo… y la tele”

  1. Ummm, al final no hubo y creo que los sociatas aplaudían con las orejas dada la imagen que tiene Montilla. Parece que esto no es USA donde las teles organizan debates entre políticos hasta para dirimir quién recoge las cacas de los perros, y el ser una privada aquí no te da patente de corso. Por una parte me alegro porque esto del bipartidismo es malo allí y aquí.

    Por cierto, me estoy leyendo el libro de Pepe Colubi «La tele que me parió» que lo gane en un concurso de velocidad en Twitter (mila esker, Pepe) y es una gozada. Demuestra la de tele que hemos visto algunos y que no hemos olvidado. Recomendable.

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