TDT: llegó, vio y… ¿venció?

Este domingo Mertxe Peña le dedicaba en [Enlace roto.] una doble página al primer aniversario del apagón analógico . El 2 de abril de 2010 comienzó la era digital -que para 300.000 hogares vascos convive con la era de la televisión por cable-. Evidentemente, ya entonces gran parte de la ciudadanía vasca había accedido a la TDT. Seguro que recuerdan con cariño aquellos meses tan divertidos del «¿me compro un decodificador o ya aprovecho para cambiar de televisión?», «cómo elegir el mejor modelo, comparativa de precios y características» e incluso de reclamos locos: «¡con la compra de una batería de cocina, decodificador de regalo!».

La sustitución del parque de receptores analógicos por otros capaces de reconocer las señales digitales debería haber venido acompañada de cambios en la oferta televisiva. Y lo cierto es que las cadenas se han multiplicado y los espectadores hemos asumido que la ronda zapineadora puede llevarnos un rato más. Las empresas se han intentado ir posicionándose, ocupando sus frecuencias con contenidos para algunos públicos más o menos definidos -niños, jóvenes, mujeres, hombres…-, y el consumo de TDT sigue subiendo. Pero aún está en franca minoría con respecto al de las cadenas convencionales.

En el reportaje (aquí en PDF) se recogen varias opiniones respecto a este primer año: la de Manuel Campo Vidal -presidente de la ATV y director y presentador del programa Los anuncios de tu vida, los jueves por la noche en TVE1-, la de Javier López, gerente de Análisis de Barlovento Comunicación, la de María Zalbidea de Ateleus y la de quien suscribe estas líneas, entre otras. ¿A ustedes qué les parece? ¿Ha merecido revolucionar el patio? ¿Están bien aprovechadas las posibilidades que ofrece la digitalización de la señal? ¿El menor atisbo de tormenta les priva de la señal o se la pixela? ¿Hay más ruido que nueces detrás de este forzado paso adelante? Por de pronto, los hábitos televisivos de la mayoría no han cambiado . Pero sí vamos accediendo a más y más contenidos, las cadenas se atreven a utilizar a sus filiales como plataforma para hacer pruebas, los padres y madres en apuros saben qué cadena conviene enchufar para aparcar a los niños en caso de necesidad, y además casi todas las televisiones permiten activar opciones para ver las películas y series en idioma original, con o sin subtítulos. Y eso, amigas y amigos, no tiene precio…

3 comentarios sobre “TDT: llegó, vio y… ¿venció?”

  1. Hola. A lo mejor no es muy interesante allí en Euskadi, pero en Cádiz es muy raro el día que se ve la tdt en condiciones, se ven todos los canales o tan siquiera alguno! y no exagero.
    Está claro que para los ninguneados de Cádiz la tdt ha sido un timo. Así es.

  2. Tomas,

    A ese respecto, sólo puedo hablar a título personal. Y lo cierto es que hay días de tormenta o lluvia fuerte en los que la señal de la TDT se ve perjudicada: la imagen se pixela o desaparece por completo. No son muchos, pero sí resulta inoportuno. Así que no me extraña que en las zonas en las que esto sea más habitual estéis decepcionados.

    Confiemos en que estas «cuestiones técnicas» acaben por resolverse. Con respecto a los contenidos… eso ya es harina de otro costal…

    Un abrazo desde Euskadi y gracias por pasarte por aquí.

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