Animal televisivo

Apuesto a que usted fue ayer una de la tantas personas que devoraron con avidez el Teleberri de la noche. Sabida la noticia, precisos eran los detalles, las fotos históricas o las reacciones de un grupo de señoras que pasaban por ahí. “¿Iñaki? ¡Qué pena…!”. Hoy es día de declaraciones más institucionales y de expresiones, adjetivos y valoraciones más o menos unánimes -y largamente preparados en las últimas fechas-. La muerte nos humaniza, lo políticamente correcto se suele imponer y, en cualquier caso, quince años como alcalde hacen fácil sentir como más o menos propio un luto colectivo.

Repasando esas reacciones que hoy copan la prensa y la radio, se repiten expresiones que ya le serán familiares: verso libre, trabajador incansable, hombre de convicciones, amante de “su” ciudad… y también animal político. No me atrevo a añadir sin matices lo de “animal televisivo”. Animales televisivos son Ane Igartiburu, Concha Velasco o Jorge Javier Vázquez. Pero no me negarán el potencial comunicativo del que Iñaki Azkuna se hizo valer a lo largo de toda su vida pública. Asistir a la recuperación de los archivos es lo que tiene. Son impagables algunos de sus momentos de calculada espontaneidad, estratégicas entrevistas, efectivas salidas de tono y eslóganes afortunados. Pegamento para cámaras y grabadoras. Tener carisma no es ni ser gracioso ni caer en gracia, pero en simbiótica relación con los medios es casi garantía de éxito para alcanzar notoriedad.

Circula estos días por internet una simpática octavilla dando pistas sobre veinte “señales claras de que eres de Bilbao”. Aparte de descubrir que yo debo ser bilbaina solo al 95 por ciento porque aborrezco de corazón la carolina, re-descubría con placer uno de los distintivos que comparto con mis conciudadanos, porque si eres de Bilbao, “en Aste Nagusia sigues TeleBilbao como si fuera la CNN”. Y no puedo evitar recordar los encuentros, mano a mano, entre Azkuna y Joseba Solozabal, para hablar de la temporada de teatro, los fuegos artificiales o la incívica actitud de quienes mean en la ría.

Son los medios locales los que han contribuido a engrandecer, o envilecer, por momentos y cabeceras, la figura del Alcalde. Medios que conducen y dirigen simpatías colectivas y que hoy nos hacen sentir como cercana la pérdida de quien, probablemente, conocimos a través de ellos. Eso es poder.

Actualización: la casualidad quiso que sólo tres días después del fallecimiento de Iñaki Azkuna se produjera el de Adolfo Suárez. Analizamos aquí las similitudes y diferencias en el tratamiento informativo que han recibido ambos acontecimientos. Dos ámbitos, dos épocas, dos políticos que no podrían parecer más diferentes entre sí. Pero que en ambos casos adquirieron notoriedad a través de los medios, intentaron apoyarse en ellos, y pasarán a la historia, con o sin mayúsculas -eso ya no es tema nuestro-, a través de retazos televisivos.