¡Alguien está haciendo bien las cosas!

A veces ocurre: un resfriado, un día malo, el cansancio acumulado o las ganas de no hacer nada nos conducen al sofá, y todo nuestro mundo real se difumina delante de la televisión, que nos acompaña hasta el final del día sin estridencias y nos permite despegarnos momentáneamente de las tensiones. Esa tarde pudo haber sido la de ayer, o cualquier otra. Y todas ellas usted, lector joven y dinámico, pudo encontrar consuelo en la muy coherente oferta de Neox, uno de las primeros canales temáticos que puso en marcha Antena 3 allá por el año 2005.

Neox es una de las pocas ofertas de la TDT que tiene claro cuál es su público: adolescentes, jóvenes… o cualquier persona a la que le apetezca ver esos programas que supuestamente gustan a los adolescentes y jóvenes. A saber, sit-coms, series de visionado fácil, culebrones juveniles, algún reality gamberrete y cine sin complicaciones. Puede que no le apetezca este menú a todas horas, pero si usted quiere pizza, ¿dónde mejor que en un restaurante italiano?

Los encargados de gestionar los contenidos de Neox lo tienen claro: están apostando por comedias de esas que podrían calificarse de culto –Me llamo Earl, Scrubs-, han acercado a la audiencia títulos estadounidenses que conocíamos sólo a través de internet –Cómo conocí a vuestra madre, Modern Family– y están al quite para hacerse con los derechos de emisión y programar series gringas, como Rising Hope, recién estrenadas incluso en Estados Unidos. Están comprando bien y programando mejor, construyendo parrillas en strip que permiten al espectador familiarizarse con los contenidos y fidelizar su cita. O por lo menos, intuir que cuando encienda la televisión se encontrará con contenidos de un corte homogéneo.

Sí, es cierto que también se nutre de reposiciones de El internado, Física o Química e incluso Aquí no hay quien viva, pero siempre con una lógica. También es verdad que la apuesta por Glee, serie musical con la que pretendían dar la primera campanada de la TDT les salió algo floja, pero en días como el de ayer obtuvieron un 2,6% de audiencia media y habitualmente rondan el 3%, lo cual le sitúa a la cabeza de las cadenas temáticas, sólo superada por la infantil Clan –e invitar a un menor de 1o años a que cambie de canal es un ejercicio peligroso, como cualquiera que lo haya intentado ratificará-. Neox está consiguiendo trabajarse una sólida imagen de cadena, que sus aún contadas producciones ex profeso se encargan de alimentar. Adviertan cómo el inminente Museo Coconut da lustre a la marca aún incluso antes de que hayan comenzado sus emisiones.

No estaría mal que sus programadores les echaran una mano a sus hermanos mayores, porque en Antena 3 van dando bandazos aquí y allá, hasta el punto de que cuando aciertan con una decisión parece fruto de la casualidad.

El único reproche que puede hacérsele a Neox está relacionado con la espantosa política de pauta publicitaria única, en virtud de la cual los anuncios llegan en mitad de una frase, sin que parezca importar la cara de tonto que se le queda al espectador. Sospecho, por otra parte, que sus responsables poco o nada tienen que ver con esta decisión. Pero de esto hablaremos en otra ocasión.