{"id":1019,"date":"2016-10-17T12:02:08","date_gmt":"2016-10-17T10:02:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1019"},"modified":"2016-10-17T12:02:08","modified_gmt":"2016-10-17T10:02:08","slug":"el-ultimo-gudari-de-mar-vivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/10\/17\/el-ultimo-gudari-de-mar-vivo\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo gudari de mar vivo"},"content":{"rendered":"<p><em>A sus 94 a\u00f1os, Juan Azkarate recibe un homenaje en Donostia como \u00faltimo superviviente de la marina auxiliar<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">debemos <\/span>ser cautelosos cuando escribimos sobre memoria hist\u00f3rica. Muchas veces, demasiadas, caemos en el error de enunciaciones como la siguiente: \u201cEl \u00faltimo gudari de&#8230;\u201d, y el no saberlo a ciencia cierta lleva a errar. Por suerte, hay m\u00e1s testigos del Eusko Gudarostea del lehendakari Aguirre vivos de los que imaginamos. Algunos, totalmente an\u00f3nimos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2016\/10\/16\/juan_14637.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Juan Azkarate s\u00ed lo es. Es el \u00faltimo gudari vivo de la unidad del Gobierno vasco denominada Marina Auxiliar del Gobierno de Euzkadi. Fueron alrededor de mil personas las empleadas en este ej\u00e9rcito y se sabe, por su listado, que el de Bermeo que perteneci\u00f3 a Solidaridad de Trabajadores Vascos (STV) es el \u00fanico con vida. D\u00edas atr\u00e1s, le rindieron un merecido homenaje en el Museo Naval de Donostia.<\/p>\n<p>Si uno acude a conocer la curiosa biograf\u00eda de Azkarate, Bermeo recibe al visitante con olor inconfundible a mar. Con sonidos de gaviota y volteo de campanas eclesi\u00e1sticas. Con elegante vestimenta y porte, Azkarate recibe en su hogar al amigo con sonrisa firme, mano nonagenaria sincera y dedos experimentados que se\u00f1alan al pasado desde un presente futuro.<\/p>\n<p>Al grito de \u201cEgun on, gudari!\u201d, uno traspasa el umbral de su hogar. \u00a1Hay tanta piel en su cuerpo convertido en cuero labrado por las circunstancias! H\u00e9roe an\u00f3nimo, hace gala de un cerebro que sortea olvido e, incluso, perd\u00f3n sincero. Todo ello, a pesar de que sufri\u00f3 una poco civil guerra tras el golpe de estado militar de 1936.<\/p>\n<p>Aconteci\u00f3 poco despu\u00e9s de perder a su madre, ahogada en la famosa barra de Mundaka que hoy navegan los surfistas. Eran d\u00edas de huelga de panaderos en su pueblo y volv\u00eda de jornada de recados a Gernika-Lumo en barco. El cuerpo apareci\u00f3 sin vida en Laga. Juan sumaba doce a\u00f1os. Lo recuerda con hondo penar.<\/p>\n<p>Se hizo gudari, de los m\u00e1s j\u00f3venes. Ten\u00eda solo 14 a\u00f1os (se lo permitieron tras afiliarse al PNV y a SOV\/STV) y una cara de retaco impresa en su ficha de la jefatura de guerra. Su padre, mientras tanto, tambi\u00e9n se sum\u00f3 a construir trincheras.<\/p>\n<p>Juan conoci\u00f3 y sufri\u00f3 el mar, tierra y aire. \u201cLas tres\u201d, sonr\u00ede. Tres tambi\u00e9n fueron las veces que acudi\u00f3 y fue recibido por el lehendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre. Sufri\u00f3 campos de concentraci\u00f3n de Sur de Argeles e Irun. C\u00e1rcel en Larrinaga. Fue testigo de altos mandos que, de alg\u00fan modo, les traicionaron. Lamenta que a pol\u00edticos y otras personalidades \u201cricachuelas\u201d se les facilitara el exilio. Lo reprocha a\u00fan.<\/p>\n<p>Fue gudari del Bou Araba y del Jos\u00e9 Luis D\u00edez. Fue camarero segundo y tambi\u00e9n ayudante de ametralladora en el bacaladero camuflado de guerra. Naveg\u00f3 en el Euskal Herria. Pas\u00f3 hambre en la Espa\u00f1a republicana. Perdi\u00f3 todo contacto estando en Francia y pens\u00f3, desarraigado, hacer su vida lejos. Le sonaba bien ir a Venezuela, adonde no llegar\u00eda. Coincidi\u00f3 con Olaizola, con el t\u00edo del famoso artista fallecido Nestor Basterretxea (exalcalde de Bermeo), con el pintor Barrueta. Sali\u00f3 vivo de bombardeos como el de Barcelona o Granollers.<\/p>\n<p>Se vio obligado a andar un d\u00eda y una noche entera para ir al campo de concentraci\u00f3n de Sur de Argeles, al grito de \u201c<i>alez, alez<\/i>, y con golpes de culatas de rifle si se paraban\u201d, propinados por los senegaleses encargados de su env\u00edo a este enclave perteneciente a Perpignan.<\/p>\n<p><strong><span class=\"MayusculasNegrita\">TRAS LA GUERRA <\/span><\/strong>La vida, curiosa ella, acabada la guerra le llevar\u00eda con su empresa de at\u00fanidos a Senegal. Fue presidente de la Sociedad Azkarate Hermanos y sufri\u00f3 en el pa\u00eds subsahariano la explosi\u00f3n de un compresor que le dej\u00f3 ciego por un mes. Incluso manten\u00eda la ceguera cuando regres\u00f3 al pueblo natural de quienes entre s\u00ed se llaman <i>txo<\/i>.<\/p>\n<p>Sin embargo (ag\u00e1rrense a los mecanismos de defensa de sus emociones), dec\u00eda, \u201cla guerra, lo sufrido en mi vida, no fue dolor en comparaci\u00f3n cuando muri\u00f3 mi mujer el 8 de marzo de 2011. Yo era el primero que hubiera ayudado a que falleciera. Padec\u00eda Alzheimer y no hubo un d\u00eda que no estuve con ella. Cada d\u00eda le pon\u00edan un tubo. Aquello s\u00ed fue horrible\u201d, compara con todos sus desastres vividos en la guerra civil y se emociona, la \u00fanica vez en todo el encuentro.<\/p>\n<p>Sus dos brazos a\u00fan portan las iniciales tatuadas de su Rosario Etxebarria Zulueta, aquella redera que conoci\u00f3 al d\u00eda siguiente de salir de la c\u00e1rcel bilbaina de Larrinaga, con la que comparti\u00f3 siete d\u00e9cadas. \u201cSi me dec\u00edan los franquistas qu\u00e9 era E. R., yo les dec\u00eda que El Rey\u201d, sonr\u00ede.<\/p>\n<p>Juan Azkarate (Bermeo, 18 de junio de 1922) comienza a relatar en primera persona sus avatares con un llamativo \u201cnaci\u00f3 la guerra el 18 de julio de 1936, yo ten\u00eda reci\u00e9n cumplidos 14 a\u00f1os\u201d. \u00c9l era un ni\u00f1o \u201cespabilado\u201d hijo de Felipe y Anastasia. El matrimonio tuvo once hijos pero, al morir la madre ahogada, ya solo quedaban, por diferentes circunstancias, cinco vivos. \u201cMe llevaron a verla al cementerio. Dolor, sent\u00ed mucho dolor. Recuerdo de noche que los coches del pueblo se acercaron a Mundaka a alumbrar con sus luces la mar para ver si se pod\u00eda rescatar a alguien. Mi madre sab\u00eda nadar, pero las corrientes\u2026\u201d, silencia ante la c\u00e1mara de v\u00eddeo que le graba conmovido.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes, con once a\u00f1os, ya \u00e9l mismo decidi\u00f3 dejar el colegio y ayudar a su padre en el puerto. \u201cEra mal estudiante y buen dibujante\u201d. Con el golpe de Estado ni se lo pens\u00f3: \u201cYo voy a la guerra\u201d, dijo aquel que hab\u00eda sido alumno de un profesor republicano. \u201cEsa suerte tuvimos con Don Gerardo Jim\u00e9nez\u201d, alza la voz y el dedo \u00edndice. Al cr\u00edo le dieron un \u201cjersey de invierno\u201d como uniforme de la Marina Auxiliar de Guerra del Gobierno vasco y le alistaron en el bou Araba. En el Ej\u00e9rcito del lehendakari Aguirre le pagaban 400 pesetas al mes. Sin cumplir 15 primaveras ya era gudari. El bou Araba fue a dique seco y en un principio le derivaron a un submarino, pero acabar\u00eda en el Jos\u00e9 Luis D\u00edez y en Burdeos. \u201cLos mandos del barco se pasaron como Goikoetxea al bando de Franco y nos devolvieron a Espa\u00f1a, a Santander. El viaje fue entre cortinas de humo, una hora de combate a oscuras. Gan\u00e1bamos por velocidad\u201d, recuerda.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">periplo <\/span>All\u00ed le enviaron al Estado Mayor de Fuerzas Navales del Cant\u00e1brico. De ordenanza en tierra. \u201cNo conforme, me fui adonde el lehendakari Aguirre. En euskera le dije que quer\u00eda volver a los bous. Pero me mand\u00f3 a El Sardinero\u201d. Sin embargo, con los franquistas all\u00ed, en el Euskal Herria fue a Asturias. Y en un mercante volvi\u00f3 a Francia. De all\u00ed, a Barcelona. Y volvi\u00f3 a visitar a Aguirre. Este le recordaba y le mand\u00f3 a estudiar al mejor colegio, pero \u201cno me aseguraban la comida\u201d.<\/p>\n<p>Y volvi\u00f3 por tercera vez adonde \u201cJos\u00e9 Antonio\u201d, exclama. El lehendakari le destina al consulado de Cuba. \u201cPed\u00ed que me pagaran y me dijeron que 250 pesetas. Yo ni quer\u00eda acabar en Cuba ni ese dinero, por lo que me fui\u201d, enfatiza. Acab\u00f3 en Aviaci\u00f3n como \u201c\u00fanico vasco en Gerona\u201d, matiza. M\u00e1s adelante lleg\u00f3 el horror de los campos de concentraci\u00f3n tras no aparecer un mugalari en una misi\u00f3n especial. \u201c\u00c9ramos 50.000 en la playa de Argeles\u201d. Y de Irun, los franquistas le llevaron a Larrinaga. Al salir libre, conoci\u00f3 al amor de su vida.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A sus 94 a\u00f1os, Juan Azkarate RECIBe UN HOMENAJE en Donostia como \u00faltimo superviviente de la marina auxiliar<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[47164,59784,59762,89869],"class_list":["post-1019","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-gudari","tag-historias-de-los-vacos","tag-iban-gorriti","tag-juan-azkarate"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1019"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1020,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019\/revisions\/1020"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}