{"id":102,"date":"2012-05-11T18:55:08","date_gmt":"2012-05-11T16:55:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=102"},"modified":"2012-05-11T18:56:46","modified_gmt":"2012-05-11T16:56:46","slug":"la-odisea-de-los-ninos-vascos-en-inglaterra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/05\/11\/la-odisea-de-los-ninos-vascos-en-inglaterra\/","title":{"rendered":"La odisea de los ni\u00f1os vascos en Inglaterra"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/04\/28\/11977226_1.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"345\" \/><\/p>\n<p><strong>Gregorio Arrien. Euba-Amorebieta.<\/strong><\/p>\n<p>EL pr\u00f3ximo mes de mayo se conmemora el 75 aniversario de la llegada a Southampton de la gran expedici\u00f3n de ni\u00f1os y personal acompa\u00f1ante, que arribaron felizmente a su destino escap\u00e1ndose de los horrores de la guerra. Tanto en el muelle, a donde arrib\u00f3 el <em>Habana<\/em>, como despu\u00e9s en tierra, los refugiados quedaron gratamente sorprendidos por la calurosa acogida y las atenciones de los ingleses. Como recuerdan los propios protagonistas, numerosos representantes de las instituciones humanitarias y nombres famosos les dieron la bienvenida, pero lo que m\u00e1s les impresion\u00f3 fue, sin duda, la actuaci\u00f3n del p\u00fablico de la ciudad que llenaban las calles por donde ten\u00edan que pasar los ni\u00f1os, camino del campamento provisional de Stoneham, situado en Eastleigh, cerca de Southampton. Todo el mundo se deshac\u00eda para saludarles con sus pa\u00f1uelos y agasajarles.<\/p>\n<p>A su llegada al <em>Basque Children&#8217;s Camp<\/em>, les hicieron una pel\u00edcula, cuya visi\u00f3n constituir\u00eda despu\u00e9s una de sus grandes distracciones. La expedici\u00f3n infantil que venimos comentando, impulsada en gran medida por Mrs. Leah Manning y el Comit\u00e9 ingl\u00e9s que ella representaba, fue una de las mejor organizadas durante la guerra de Euskadi. Antes de permitir su entrada en el pa\u00eds, las autoridades brit\u00e1nicas intentaron controlar todo: el n\u00famero de ni\u00f1os expedicionarios y su edad, as\u00ed como el organismo u organismos que se iban a hacerse cargo del sostenimiento y cuidado de los exiliados una vez en el destino.<\/p>\n<p>Tras largas negociaciones entre las organizaciones humanitarias brit\u00e1nicas y el Foreign Office, finalmente se permiti\u00f3 la entrada de 4.000 ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En cuanto al n\u00famero real de evacuados, los ni\u00f1os que se inscribieron fueron unos 4.152 en total, pero los que viajaron a Inglaterra no pasaron de 3.861. Por las razones que sean, m\u00e1s de doscientos se quedaron en Bilbao, despu\u00e9s de haberse registrado en la lista oficial. Los menores viajaron acompa\u00f1ados por 95 maestras, 120 auxiliares y 15 sacerdotes, adem\u00e1s de los doctores Irarragorri y Ach\u00facarro y varias enfermeras.<\/p>\n<p>La edad de los evacuados, tan discutida entre los organizadores y las autoridades inglesas, qued\u00f3 comprendida entre los 7 y los 15 a\u00f1os. Por lo que se deduce de la conocida lista oficial, no hab\u00eda ni\u00f1os menores de 7 a\u00f1os. Los de 15 a\u00f1os no llegaron al centenar. M\u00e1s de la mitad de los inscritos (2.093) andaban entre los 10 y los 13 a\u00f1os. Entre los evacuados de 15 a\u00f1os (95 en total), la mayor parte (59) pertenec\u00edan al grupo de las chicas. Al establecer una diferenciaci\u00f3n entre los sexos, se observa que el n\u00famero de ni\u00f1as fue algo inferior (1.705) al de los ni\u00f1os (2.156). Una caracter\u00edstica digna de ser tenida en cuenta es la inscripci\u00f3n de grupos de hermanos, de forma que tan s\u00f3lo 498 viajaron solos y sin la compa\u00f1\u00eda de alg\u00fan hermano. M\u00e1s de tres mil formaban parte de agrupaciones de dos, tres y m\u00e1s hermanos.<\/p>\n<p><strong>Leah Manning, delegada inglesa<\/strong><\/p>\n<p>A finales de 1936, funcionaban en Inglaterra m\u00e1s de una docena de movimientos y organizaciones, destinados a aliviar, de alguna manera, los problemas m\u00e1s apremiantes de la zona republicana espa\u00f1ola en cuestiones de tipo sanitario, alimentario, infantil, de transportes, etc. En enero del a\u00f1o siguiente, decidieron unir sus esfuerzos en una organizaci\u00f3n conjunta, de car\u00e1cter nacional, formando el <em>National Joint Committee for Spanish Relief<\/em>, que qued\u00f3 bajo la presidencia de Katherine Marjory Ramsay, la duquesa de Atholl. Esta eminente representante del partido conservador y partidaria de apoyar el r\u00e9gimen legal espa\u00f1ol, fue otra de las figuras m\u00e1s determinantes en todo el proceso de apoyo y acogida en el exilio. Por su parte, Leah Manning (1886-1977) en el momento de hacerse miembro del <em>National Joint Committee<\/em> (NJC), era ya una experimentada educadora, reformadora social y ex parlamentaria laborista; entre sus actividades m\u00e1s destacadas, se hab\u00eda unido a los movimientos contra la guerra y el fascismo, tomando tambi\u00e9n parte en los comit\u00e9s encargados de enviar, de forma regular, el material sanitario y medicinas a las poblaciones sitiadas de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En abril de 1937, se encontraba preparando un convoy de ambulancias y material sanitario con destino a la capital espa\u00f1ola, cuando recibi\u00f3 la visita de un representante de la Delegaci\u00f3n vasca de Londres, quien le transmiti\u00f3 la necesidad de evacuar urgentemente a miles de personas concentradas en Bilbao, principalmente ni\u00f1os. Ante esta situaci\u00f3n, Manning pospuso el previsto viaje a Madrid y se dirigi\u00f3 a Bilbao, adonde lleg\u00f3 dos d\u00edas antes del bombardeo de Gernika, el 24 de abril. Con la ayuda del c\u00f3nsul brit\u00e1nico, R.C. Stevenson, inmediatamente se puso <!--more-->en contacto con la Presidencia, hablando largamente con el lehendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre sobre el n\u00famero de ni\u00f1os que pensaban evacuar. En los d\u00edas siguientes, se acerc\u00f3 tambi\u00e9n a las oficinas de Asistencia Social para empezar a perfilar el plan de la evacuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la tarde del d\u00eda 26, tuvo un encuentro con los periodistas y corresponsales brit\u00e1nicos, entre ellos Philip Jordan y George L. Steer, que en adelante ser\u00edan dos de sus m\u00e1s firmes apoyos. Al enterarse del bombardeo de Gernika, Leah visit\u00f3 la villa incendiada, pudiendo observar personalmente la muerte y la destrucci\u00f3n que los franquistas hab\u00edan producido. Qued\u00f3 profundamente impresionada por aquella escena de total devastaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Leah Manning se ocup\u00f3 intensamente de los preparativos de la expedici\u00f3n inglesa, trabajando, para ello, en las oficinas de Asistencia Social y discutiendo los diversos aspectos y posibilidades tanto con el lehendakari como con el consejero de Gobernaci\u00f3n. Sus entrevistas con la prensa de Bilbao fueron constantes, reuni\u00e9ndose tambi\u00e9n a menudo con los corresponsales extranjeros. Era consciente de que los vascos no gozaban de gran simpat\u00eda por parte del Home Office y el Foreign Office, pero no se dej\u00f3 arredrar por las dificultades y sigui\u00f3 adelante con sus planes. Como representante del NJC estaba en constante comunicaci\u00f3n con los dirigentes del Comit\u00e9 nacional de Londres. Dado que las autoridades brit\u00e1nicas segu\u00edan insistiendo en la necesidad de que los gastos de mantenimiento fueran cubiertos por entidades privadas, se procedi\u00f3 a la constituci\u00f3n de un <em>Basque Children&#8217;s Committee<\/em> (Comit\u00e9 de Ni\u00f1os Vascos), conformado por ocho diferentes organizaciones de car\u00e1cter humanitario, social y religioso, bajo la presidencia de la duquesa de Atholl: su principal cometido era hacerse cargo de la organizaci\u00f3n de la expedici\u00f3n inglesa y preparar su acogida en el campamento de Stoneham, ocup\u00e1ndose tambi\u00e9n de su cuidado y mantenimiento en el destino, hasta su repatriaci\u00f3n.<\/p>\n<p>D\u00edas antes de embarcar rumbo a Gran Breta\u00f1a, los ni\u00f1os recibieron su correspondiente tarjeta de expedicionarios y fueron sometidos a un reconocimiento m\u00e9dico por parte de los doctores ingleses Andrey E. Rusell y Richard W.B. Ellis.<\/p>\n<p>El d\u00eda se\u00f1alado para el embarque de la expedici\u00f3n fue el 20 de mayo de 1937, de forma que, hacia las diez de la noche, todos los pasajeros estaban instalados a bordo del \u00abHabana\u00bb. La salida de Santurtzi tuvo lugar de madrugada, bajo escolta de la marina de guerra vasca, que cedi\u00f3 su custodia en aguas internacionales a dos fragatas de la Royal Navy. Al frente de la expedici\u00f3n, que fue despedida personalmente por el lehendakari Aguirre, viaj\u00f3 Leah Manning, muy satisfecha por haber podido coronar su obra con un completo \u00e9xito. Llegaron a Southampton el s\u00e1bado 22 de mayo, hacia las seis y media de la tarde, despu\u00e9s de 36 horas de traves\u00eda. Pero no desembarcaron hasta el d\u00eda siguiente, domingo.<\/p>\n<p><strong> &#8216;Leah Manning Home for Basque Children&#8217; (Londres)<\/strong><\/p>\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s de su arribo a Southampton, Leah Manning envi\u00f3 una carta a los padres de los evacuados para decirles que los ni\u00f1os se encontraban en perfecto estado de salud y que \u00abprobablemente el campo de Stoneham quedar\u00e1 vac\u00edo antes de seis semanas\u00bb. Sin embargo, la estancia se alarg\u00f3 m\u00e1s de lo esperado, hasta mediados de septiembre de 1937, momento en que fue clausurado el campo de refugiados.<\/p>\n<p>Desde los primeros d\u00edas de su estancia en Stoneham, grupos de ni\u00f1os fueron saliendo de all\u00ed, de forma gradual, y fueron distribuidos por las diferentes colonias que ya estaban acondicionadas para la acogida. Como se sabe, las casas-residencia estaban repartidas en todo el pa\u00eds, desde Escocia hasta el Sur de Inglaterra, con especial incidencia en Inglaterra y Gales. Al parecer, se organizaron m\u00e1s de un centenar de colonias, pero es muy dif\u00edcil su identificaci\u00f3n en el mapa actual. Las diversas casas-residencia se pueden agrupar en los siguientes apartados o tipos: Las casas de <em>Salvation Army<\/em> y los hogares de las Hermanas de Nazaret; las otras colonias cat\u00f3licas integradas en el organismo <em>The Crusade of Rescue;<\/em> las colonias sostenidas por los comit\u00e9s locales, de forma total o parcial, y las colonias atendidas directamente por el Comit\u00e9 Nacional (<em>National Joint Committee). <\/em>En la imposibilidad de tratar de la vida y organizaci\u00f3n de cada una de estas colonias, solo vamos a hacer una breve menci\u00f3n del centro de <em>Theydon Bois (Essex). Piercing Hill\u00bb, una colonia establecida en el llamado \u00abLeah Manning Home<\/em>, y sostenida por la organizaci\u00f3n <em>London Teachers\u00b4 Association<\/em>. Los cerca de 21 ni\u00f1os y ni\u00f1as acogidos en este edificio, estaban perfectamente atendidos en todos los sentidos: los m\u00e1s peque\u00f1os de la casa recib\u00edan lecciones diarias, tanto de asignaturas preparadas en castellano como en ingl\u00e9s. Los chicos mayores iban a una escuela t\u00e9cnica de los suburbios de Londres. Manning intent\u00f3 crear all\u00ed un verdadero hogar vasco y en gran parte lo consigui\u00f3. Al decir de Flori D\u00edaz, que residi\u00f3 en Theydon Bois, pas\u00f3 all\u00ed los d\u00edas m\u00e1s felices de su vida.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda de Bilbao, muy pronto comenzaron las organizaciones franquistas y los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la Espa\u00f1a Nacional en sus demandas de repatriaci\u00f3n masiva e indiscriminada de los ni\u00f1os exiliados. En esta campa\u00f1a de propaganda particip\u00f3 tambi\u00e9n, de una forma activa, el Secretariado de la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica, con un cierto impacto en los sectores cat\u00f3licos y conservadores. Pero, finalmente se impuso el retorno gradual merced a la oportuna actuaci\u00f3n de las autoridades vascas, el Comit\u00e9 ingl\u00e9s y las propias familias de los ni\u00f1os, que deseaban una reunificaci\u00f3n de las familias, producida con el acuerdo expreso de los padres. A partir de los datos disponibles, al respecto, el a\u00f1o 1937 fueron relativamente pocos los padres que solicitaron el regreso de sus hijos a Bilbao. Entre noviembre y diciembre de este a\u00f1o retornaron de Inglaterra tres grupos, con unos 275 ni\u00f1os en total. Las grandes expediciones de vuelta tuvieron lugar entre 1938 y 1940. A principios de 1939, segu\u00edan residiendo en Gran Breta\u00f1a cerca de 1.700 ni\u00f1os vascos, repartidos en unas cuarenta casas de acogida. El Comit\u00e9 ingl\u00e9s quer\u00eda ir liquidando poco a poco las colonias existentes, y su intenci\u00f3n era repatriar a todos los ni\u00f1os, excepto a aquellos cuyos padres se hallaban en Francia o en paradero desconocido. Hecha oportunamente la investigaci\u00f3n del paradero y situaci\u00f3n de los padres y familiares, se vio que todos pod\u00edan retornar, excepto unos 500 ni\u00f1os, que son los que quedaron en Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>El reconocimiento de su vida y obra<\/strong><\/p>\n<p>Antes de terminar el presente escrito, es justo reconocer la importancia del papel jugado por Leah Manning. Sin su ardiente celo, su habilidad organizativa, sus telegramas y declaraciones, los obst\u00e1culos levantados en Londres para recibir a los ni\u00f1os hubieran sido poco menos que insuperables. Esta es una constataci\u00f3n que se ha hecho a menudo, por diferentes autores. Quiz\u00e1, en este asunto no habr\u00eda que olvidar tampoco la actuaci\u00f3n de la duquesa de Atholl. A\u00fan despu\u00e9s de su viaje a Inglaterra, Manning no pudo resistir mucho tiempo sin volver a la zona republicada: a finales de 1937 se encontraba en Catalu\u00f1a. Tuvo, sin embargo, grandes dificultades para entrar en Espa\u00f1a, una vez terminada la Guerra Civil: no obtuvo el correspondiente pasaporte para visitar el Pa\u00eds Vasco y entrevistarse con los presos.<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del cap\u00edtulo que, en su obra <em>A life for education<\/em> (1970), dedica a la cuesti\u00f3n espa\u00f1ola y a los ni\u00f1os de Euskadi, Leah Manning rese\u00f1a que alg\u00fan d\u00eda le levantar\u00e1n una estatua en el parque de Bilbao con los ni\u00f1os. Al menos, a finales de 2002, y a solicitud de la Asociaci\u00f3n de Jubilados Evacuados de la Guerra Civil, el Ayuntamiento de Bilbao le dedic\u00f3 una bonita plaza de nueva construcci\u00f3n en la zona de Txurdinaga, con el nombre de <em>Jardines de Mrs. Leah Manning<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El puerto de Southampton recibi\u00f3 hace 75 a\u00f1os una gran expedici\u00f3n de ni\u00f1os que escapaban del horror de la guerra. En este art\u00edculo se cuenta su historia<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[23,10213,10212],"class_list":["post-102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-jose-antonio-aguirre","tag-leah-manning","tag-ninos-de-la-guerra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=102"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":105,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions\/105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}