{"id":1022,"date":"2016-10-25T12:51:27","date_gmt":"2016-10-25T10:51:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1022"},"modified":"2016-10-25T12:51:27","modified_gmt":"2016-10-25T10:51:27","slug":"arizmendi-y-aranburu-fusilamientos-sin-respuestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/10\/25\/arizmendi-y-aranburu-fusilamientos-sin-respuestas\/","title":{"rendered":"Arizmendi y Aranburu, fusilamientos sin respuestas"},"content":{"rendered":"<p><em>Ochenta a\u00f1os despu\u00e9s del fusilamiento de \u00c1ngel Arizmendi y Leoncio Aranburu a manos de falangistas en Ibero, muchas preguntas quedan sin contestar y mucho tambi\u00e9n es el esfuerzo de sus familias por mantener viva su memoria<\/em><\/p>\n<p>Texto y fotos de <strong>Xabier Agirre Arizmendi<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">el <\/span>25 de octubre de 1936, los cuerpos sin vida de nuestro aitona, \u00c1ngel Arizmendi Irastorza, y de su amigo, el oiartzuarra, Leoncio Aranburu, fueron abandonados por falangistas de la escuadra del \u00c1guila en el pueblecito navarro de Muniain de Guezalaz. Apenas unas horas antes, hab\u00edan sido puestos en libertad en la prisi\u00f3n de San Crist\u00f3bal. Ochenta a\u00f1os despu\u00e9s, a sus descendientes nos queda la responsabilidad de perpetuar su memoria.<\/p>\n<p>18 de julio de 1936, \u00c1ngel Arizmendi, primer abogado procurador de Donostia y dos veces decano del Colegio de Abogados, se encontraba en Lizarra, adonde se hab\u00eda dirigido como todos los a\u00f1os por esas fechas con su esposa, Juana Ayestaran, que sufr\u00eda de asma y a quien el clima de Lizarra le sentaba muy bien. Desde su habitaci\u00f3n del hotel Larramendi donde se hospedaban, vieron c\u00f3mo llevaban detenido al alcalde nacionalista de Lizarra, Fortunato Agirre, quien fue fusilado el 29 de septiembre de ese mismo a\u00f1o. Al haberse declarado el estado de guerra, no pudieron abandonar Lizarra aquel d\u00eda, aunque s\u00ed lo consiguieron hacer al d\u00eda siguiente, desplaz\u00e1ndose a su casa de verano de Oiartzun donde les aguardaban su hija mayor y la m\u00e1s joven, encontr\u00e1ndose las otras dos en la casa familiar de Donostia.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2016\/10\/22\/import_8869592.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>El 27 de julio, las tropas rebeldes, procedentes de Lesaka entraron en Oiartzun y montaron la comandancia militar en casa de \u00c1ngel Arizmendi, <i>Arizmendi-nea<\/i>, tomando al pie de la letra la inscripci\u00f3n grabada en el dintel de la puerta y que, desde luego, no les iba dirigida: <i>Emen sartzen dana bere etxean dago<\/i>. El d\u00eda 30 de julio, \u00c1ngel Arizmendi fue detenido y pas\u00f3 la noche en los calabozos de la casa consistorial. Al atardecer del d\u00eda de San Ignacio emprendi\u00f3 viaje, a pie, junto con el resto de compa\u00f1eros de infortunio, hasta Bera, para ser posteriormente conducidos en camiones al tristemente c\u00e9lebre fuerte de San Crist\u00f3bal de Pamplona, donde qued\u00f3 recluido en el edificio de la segunda brigada.<\/p>\n<p>A partir de ese momento se sucedieron las gestiones de la familia y amigos ante todo aquel que pudiera tener alguna influencia en aquella situaci\u00f3n, principalmente con gente vinculada a la abogac\u00eda por sus numerosas relaciones profesionales en Donostia e Iru\u00f1ea, y al tradicionalismo, incluso con la ayuda de alg\u00fan militar como el capit\u00e1n Hormaechea Cami\u00f1a, comandante del valle de Oiartzun, que ten\u00eda varios familiares nacionalistas.<\/p>\n<p>Luis Mart\u00ednez Erro, en carta a Hormaechea fechada en Pamplona el 11 de agosto -con membrete de Jos\u00e9 Mart\u00ednez Berasain-, le indic\u00f3 que, <i> puede comunicarles que la Junta Carlista de Guerra del Reino de Navarra se ha pronunciado con todas las decisiones favorables a favor del Sr. Arizmendi, y que, por lo tanto, queda a disposici\u00f3n del Coronel Sr. Beorlegui, que fue quien orden\u00f3 su detenci\u00f3n<\/i>. El 15 de septiembre, en carta mandada a San Crist\u00f3bal, F. Beldarrain le escribi\u00f3: <i>Pensamos renovar dentro de nuestras modestas posibilidades las gestiones a favor de Vds [\u2026] Yo s\u00e9 que Beorlegui, ante las numerosas e influyentes sugestiones para libertarle a Vd, ha contestado reiterando sus \u00f3rdenes de retenci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Denuncia de cuatro vecinos <\/span>Las m\u00faltiples gestiones que siguieron realiz\u00e1ndose, y que constan en la abundante correspondencia, se encontraron aparentemente bloqueadas por Beorlegui. El d\u00eda 23 de septiembre cuatro vecinos de Oiartzun, encabezados por el alcalde nombrado por los sublevados, complicaron a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n presentando esta denuncia:<\/p>\n<p><i>Los que suscriben, Pablo Beiner Nigli, Mart\u00edn Zalacain Eguino, Jos\u00e9 Mar\u00eda Castro Isasa y Jos\u00e9 Mar\u00eda Go\u00f1i Echagoyen, vecinos de Oyarzun (Guip\u00fazcoa), consider\u00e1ndose en la obligaci\u00f3n como buenos espa\u00f1oles, de participarle cuantos hechos conocen sobre la situaci\u00f3n de determinados individuos, con relaci\u00f3n al presente Movimiento Nacional salvador de Espa\u00f1a, tienen el honor de poner en conocimiento lo siguiente: \u00c1ngel Arizmendi Irastorza.- Este individuo, residente en Oyarzun el primer cabecilla y dirigente del movimiento nacionalista o separatista en esta localidad, principalmente desde 1931 a ra\u00edz del advenimiento de la Rep\u00fablica. Su casa, en cuya fachada figuran tallados sobre la piedra dos emblemas separatistas, ha sido el centro de reuni\u00f3n, donde bajo su direcci\u00f3n se controlaban con directivos del Partido Nacionalista Vasco, toda la pol\u00edtica, asistiendo a dichas reuniones tanto el se\u00f1or Alcalde y concejales del anterior Ayuntamiento como los<\/i> <i>elementos m\u00e1s destacados del presente Partido en la localidad. A poco de entrar en esta Villa las tropas nacionales tuvo lugar (seg\u00fan se puede comprobar por el Cabo Pesquera) con asistencia del se\u00f1or Arizmendi una reuni\u00f3n clandestina de dichos individuos en casa del presb\u00edtero don Jos\u00e9 Larra\u00f1aga Urbieta, a la cual asistieron adem\u00e1s, don Feliciano Beldarrain Aguirre, don Leoncio Aramburu y don \u00c1ngel o Daniel (borrado, escrito uno por encima de otro) Urriolabeitia Ibarrola, entre otros destacados cabecillas separatistas, cuyos nombres no recordamos. Adem\u00e1s, el se\u00f1or Arizmendi se destac\u00f3 siempre por su antiespa\u00f1olismo rabioso, manifestando repetidas veces, seg\u00fan se afirma, el deseo de exterminar a todos los que pensaran en espa\u00f1ol y que prefiere estar antes con los rojos que con los requet\u00e9s. En las reuniones celebradas con los directivos nacionalistas en su domicilio, ha ejercido ese individuo verdadero cacicato sobre quienes asist\u00edan a ella, siendo su influencia muy destacada sobre todo cuanto en ellas se trataba, pero muy especialmente acerca de las normas directrices de la pol\u00edtica local. Se dice que por indicaciones suyas tomaron armas contra el ej\u00e9rcito varios muchachos de la localidad. Siguiendo las indicaciones y avisos dados por el Frente Popular, <\/i>c<i>oloc\u00f3 su aparato de radio varios d\u00edas en el balc\u00f3n exterior de su casa a la m\u00e1xima potencia, para transmitir al p\u00fablico las \u00f3rdenes e instrucciones dadas con relaci\u00f3n a la batalla empe\u00f1ada en Guip\u00fazcoa contra la tropa. Su se\u00f1ora, do\u00f1a Juana Ayestaran fue hace cinco a\u00f1os la primera presidenta de las mujeres separatistas Emakume Abertzale Batza y confeccion\u00f3 durante este movimiento, brazaletes para los milicianos separatistas aliados a los rojo<\/i>s.<\/p>\n<p><i>Hay referencias que don Ignacio Aguinagalde y do\u00f1a Flora Kennedy, Vda. de Romero, han trabajado intensamente en Pamplona por la libertad de algunos presos nacionalistas detenidos en Pamplona lo cual a nuestro entender est\u00e1 prohibido por la Junta de Defensa Nacional. Los se\u00f1ores Aguinagalde y viuda de Romero son vecinos de esta Villa. Si V. E. lo cree conveniente podemos darle cuando nos lo pida una relaci\u00f3n completa de los individuos que seg\u00fan nuestras noticias han tomado las armas en esta contra el Ej\u00e9rcito.<\/i><\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Fusilados <\/span>Sobre las 9.00 horas del d\u00eda 25 de octubre de 1936, \u00c1ngel Arizmendi y su amigo Leoncio Aranburu fueron puestos en libertad en el fuerte de San Crist\u00f3bal. Despu\u00e9s de hacerles firmar su libertad, ya a la salida del fuerte, les preguntaron si quer\u00edan confesarse. Extra\u00f1ados por tal hecho, aitona pregunt\u00f3 a sus guardianes si pensaban matarles, porque de ser as\u00ed, s\u00ed deseaba confesarse. Los falangistas de la escuadra del \u00c1guila, bajo el mando del tristemente c\u00e9lebre Galo Eg\u00fc\u00e9s, se hicieron cargo de ellos. Camino de la sierra de Andia, les llevaron a la iglesia de Ibero para que pudieran confesarse ante el p\u00e1rroco. Aitona le dej\u00f3 sus pocas pertenencias para que se las hiciera llegar a su mujer, cosa que hizo, aunque mucho m\u00e1s tarde. Desde Ibero fueron llevados hasta Muniain de Guezalaz, t\u00e9rmino municipal de Ibero, donde los fusilaron.<\/p>\n<p>Aitona dejaba una viuda muy delicada de salud y cuatro hijas; la mayor Mari Teres, nuestra ama, que con 25 a\u00f1os tuvo que hacerse cargo de la situaci\u00f3n ante el estado de salud de su madre; Naty y Carmen, refugiadas en Iparralde, y Corito, de 16 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Tras consumar el crimen, los asesinos volvieron a Ibero para dar cuenta al alcalde de que hab\u00edan dejado tirados dos cad\u00e1veres y que no ten\u00edan tiempo para enterrarlos, pues quer\u00edan asistir a misa por ser la festividad de Cristo Rey. El alcalde, acompa\u00f1ado del m\u00e9dico, se hizo cargo de los cuerpos, llev\u00e1ndolos a enterrar a poca distancia, en la carretera de Izurzu, punto kil\u00f3metrico 22. La casualidad quiso que el m\u00e9dico reconociera a aitona, a quien conoc\u00eda de sus estancias en Lizarra, y gracias a ello, la familia conoci\u00f3 la noticia de su asesinato y del lugar exacto donde se encontraba enterrado.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">\u00daltima carta <\/span>Entretanto, desconociendo a\u00fan los hechos, el d\u00eda 30 de octubre, su hija Mari Teres le mand\u00f3 una carta de \u00e1nimo, pensando que las gestiones iban por buen camino:<\/p>\n<p><i>Veo que sigues recibiendo las cartas con much\u00edsimo retraso y lo mismo nos pasa a nosotras, la \u00faltima que recibimos fue la del d\u00eda 22.<br \/>\n<\/i><\/p>\n<p><i>Estoy encantada de que te hayas convencido de que todo lo que digo es cierto para que as\u00ed se te haga tu estancia en esa menos penosa y, por lo menos, puedas estar tranquilo.<br \/>\n<\/i><\/p>\n<p><i>[\u2026] Estate seguro de que todo lo que te dec\u00eda de tu situaci\u00f3n es cierto pues estamos muy bien enterados.<\/i><\/p>\n<p>Esta \u00faltima carta fue devuelta al constar que \u00c1ngel Arizmendi hab\u00eda sido <i>liberado<\/i> el d\u00eda 25. Cuando lleg\u00f3 a casa la noticia del asesinato y del lugar del enterramiento, nuestra ama consigui\u00f3 acercarse hasta el lugar y alquilar el trozo de terreno que conten\u00eda los restos de su aita y de Leoncio Aranburu, procediendo a instalar un cerco para evitar que se labrara el lugar. El precio del alquiler fue de 100 ptas. anuales, como consta en los recibos. Pero, la pesadilla no hab\u00eda acabado. Todos los bienes de \u00c1ngel Arizmendi fueron incautados y, adem\u00e1s, se le impuso una multa de 50.000 ptas. despu\u00e9s de haberle matado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la batalla para el traslado del cad\u00e1ver y su inscripci\u00f3n en el registro de defunciones no hab\u00eda hecho m\u00e1s que empezar. Todas las peticiones de autorizaci\u00f3n para el reconocimiento de su muerte y el traslado a Donostia del cad\u00e1ver fueron sistem\u00e1ticamente denegadas. Ya terminada la guerra, la casualidad hizo que, ante la ausencia del juez titular, su sustituto fuera un conocido de la familia. Este, Ignacio Orue, autoriz\u00f3 la exhumaci\u00f3n y traslado de los restos, aunque todo ello con la m\u00e1xima discreci\u00f3n: ni esquelas ni funerales, conducci\u00f3n directa al pante\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>Ama, acompa\u00f1ada de su mejor amiga, que vino con su cu\u00f1ado m\u00e9dico, fueron a Izurzu donde exhumaron los cad\u00e1veres, encontr\u00e1ndose intacto y perfectamente reconocible el de su aita, que llevaba un rosario al cuello. El 18 de diciembre de 2008 muri\u00f3 ama a los 97 a\u00f1os. Ella siempre nos educ\u00f3 en el rechazo a cualquier tipo de odio, aunque ella misma viviera traumatizada por el drama experimentado. En sus \u00faltimos instantes de vida, el mismo d\u00eda de su muerte, nos sigui\u00f3 preguntando \u201c\u00bfpor qu\u00e9 le mataron?\u201d Pero, realmente, hay muchas preguntas que quedar\u00e1n para siempre sin respuesta: \u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 el asesinato? El coronel Beorlegui hab\u00eda fallecido un mes antes. \u00bfLa liberaci\u00f3n de Arizmendi y Aranburu pudo ser real y, al enterarse, puede que los matones fueran en su busca? La hora del asesinato no fue la habitual para las sacas, y s\u00ed parece una hora m\u00e1s normal para una liberaci\u00f3n real. \u00bfPuede que fuera en venganza por la primera muerte en el frente de un ciudadano de Ibero, el 6 de octubre? \u00bfPudo influir el juramento el 7 de octubre de Jos\u00e9 Antonio Agirre, amigo de la familia y cuyo hermano Juan Mari era novio de la hija mayor de \u00c1ngel Arizmendi? Nunca lo sabremos.<\/p>\n<p><i>No nos ser\u00e1 posible durante much\u00edsimo tiempo sustraernos al relato de hechos que muestran, con caracteres que estremecen, cu\u00e1l fue el esp\u00edritu que empap\u00f3 la rebeli\u00f3n militar espa\u00f1ola y cu\u00e1l el af\u00e1n de exterminio que nubl\u00f3 el coraz\u00f3n de los generales que la dirigieron. <\/i>(G. I\u00f1urrrategi &#8211; 1945)<\/p>\n<p>Sin justicia ni reparaci\u00f3n, solo nos quedan la memoria y la responsabilidad de perpetuarla.<\/p>\n<p>Agur eta ohore aitona! Agur eta ohore zuri ere, ama.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ochenta a\u00f1os despu\u00e9s del fusilamiento de \u00c1ngel Arizmendi y Leoncio Aranburu a manos de falangistas en Ibero, muchas preguntas quedan sin contestar y mucho tambi\u00e9n es el esfuerzo de sus familias por mantener viva su memoria<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[89871,89870,89873,11285,89872],"class_list":["post-1022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-aranburu","tag-arizmendi","tag-falangistas-en-ibero","tag-fusilamientos","tag-xabier-agirre-arizmendi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1022"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1023,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1022\/revisions\/1023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}