{"id":1040,"date":"2016-12-19T12:06:48","date_gmt":"2016-12-19T11:06:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1040"},"modified":"2016-12-19T12:06:48","modified_gmt":"2016-12-19T11:06:48","slug":"las-olvidadas-de-la-guerra-civil-fusiladas-y-encarceladas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/12\/19\/las-olvidadas-de-la-guerra-civil-fusiladas-y-encarceladas\/","title":{"rendered":"Las olvidadas de la Guerra Civil fusiladas y encarceladas"},"content":{"rendered":"<p><em>El dictador Franco fusil\u00f3 a 64 vascas y abri\u00f3 dos c\u00e1rceles para mujeres en Amorebieta y Durango<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">Desapercibidas<\/span> a\u00f1os atr\u00e1s para los historiadores, olvidadas por la sociedad. A\u00fan 80 a\u00f1os despu\u00e9s son pocas las investigaciones existentes sobre la mujer vasca en las c\u00e1rceles durante la Guerra Civil y el franquismo. Comienzan a ver la luz, pero bien es cierto que tras dejar escrito primero la de los hombres. \u201cLas mujeres vascas fueron tan protagonistas como los hombres, pero de una forma diferente. La mayor\u00eda no estuvo en el frente, pero sufrieron persecuci\u00f3n, castigo, encarcelamiento en lugares expresos para ellas, incautaci\u00f3n de bienes, exilio, rapados de pelo, pase\u00edllos por la calle tras tomar aceite de ricino,&#8230;\u201d, enumera Ascensi\u00f3n Badiola (Bilbao, 1961), doctora en Historia Contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2016\/12\/19\/import_8990438.jpg\" alt=\"\" \/><br \/>\nBadiola es autora de diferentes libros y de la tesis de 2015 titulada <i>La represi\u00f3n franquista en el Pa\u00eds Vasco. C\u00e1rceles, campos de concentraci\u00f3n y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra<\/i>. En ella da cuenta de que en Bizkaia hubo dos \u2018almacenes humanos\u2019 de mujeres: la c\u00e1rcel de Durango y la de Amorebieta. En la frontera costera anexa a Ondarroa, tambi\u00e9n existi\u00f3 la tristemente famosa de Saturraran, aunque ya en suelo guipuzcoano.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas mujeres sufrieron prisi\u00f3n? La pregunta a juicio de Badiola es incontestable. Los archivos de las c\u00e1rceles de Amorebieta y Durango han desaparecido. Solo existe el archivo de Saturraran desde 1938 hasta 1944, y salvo documentos perdidos, \u201cquedan a d\u00eda de hoy m\u00e1s de dos mil expediente, si bien algunos nombres son repetidos porque hubo mujeres que fueron trasladadas m\u00faltiples veces y cada vez que regresaban a Saturraran se les abr\u00eda un expediente nuevo\u201d, aporta la investigadora bilbaina.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, como el hombre, la mujer tambi\u00e9n muri\u00f3 fusilada. De los \u00faltimos listados publicados por el Gobierno vasco sobre mujeres pasadas por las arma en este territorio, se contabilizan 64 desde 1936 hasta 1940: 34 en Gipuzkoa, 22 en Bizkaia y ocho en Araba. \u201cEn un libro cita que en Bilbao fueron 19 de 9.000 prisioneros. El periodo de posguerra fue largo y tambi\u00e9n el encarcelamiento en sus diferentes fases. Yo solo he estudiado un periodo muy corto\u201d.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es cu\u00e1les eran las razones para que los antidem\u00f3cratas, a la postre franquistas, fusilasen a estas mujeres. \u201cSiempre las mismas, el delito de rebeld\u00eda, que inclu\u00eda persecuci\u00f3n a gente de derechas, o injurias al Glorioso ej\u00e9rcito, como fue el caso de Juanita Mir, la periodista\u201d.<\/p>\n<p>En las c\u00e1rceles vascas hubo mujeres de toda procedencia. Lo mismo en las prisiones de fuera de Euskadi. Badiola mantiene que el territorio franquista fue una c\u00e1rcel para enemigas y enemigos del r\u00e9gimen, independientemente de su procedencia y d\u00f3nde abundaron los traslados de una c\u00e1rcel a otro como castigo y para evitar la reorganizaci\u00f3n del marxismo y del rojo-separatismo, as\u00ed como para derribar psicol\u00f3gicamente al enemigo vencido en la guerra.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">dos c\u00e1rceles<\/span> En la comunidad vasca, por un lado, permanecieron abiertas las prisiones provinciales de las tres capitales (Bilbao, Donostia y Gasteiz) que fueron \u201clugares de paso hasta el sumar\u00edsimo y hubo c\u00e1rceles de cumplimiento de pena\u201d. En Bizkaia hubo dos, en Amorebieta y Durango. La zornotzarra tuvo como director a un Machado, en este caso, Francisco, hermano mayor de los poetas Antonio y Manuel, quien tambi\u00e9n escrib\u00eda, enviaba versos a Unamuno por si ten\u00eda las calidad po\u00e9tica de sus familiares.<\/p>\n<p>El edificio se ubicaba en lo que hoy es el colegio El Carmelo, que funcion\u00f3 entre 1938 y 1947. Junto a las mujeres se mantuvo encerrados en el penal a decenas de ni\u00f1os de corta edad, algunos de ellos nacidos y muertos en cautiverio, es el caso de Jos\u00e9 Humanes Aznar, que solo vivi\u00f3 diez meses. Terrible final padecieron tambi\u00e9n algunas madres procedentes de Albacete, Badajoz, Castell\u00f3n, Ciudad Real, Girona, Madrid, M\u00e1laga o Toledo. Manten\u00edan la pol\u00edtica penitenciaria de dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>La zornotzarra Marina Garc\u00eda -fallecida en mayo de 2012- era entonces un beb\u00e9. Era hija de una reclusa, a la que se la arrebataron de sus pechos, como los de la mujer del cuadro <i>Guernica<\/i> de Picasso. En Santurtzi, las Hijas de la Cruz le prohib\u00edan a Marina decir que su madre estaba en la c\u00e1rcel con las Carmelitas. La mayor alegr\u00eda fue cuando liberaron a su madre despu\u00e9s de que el m\u00e9dico diagnosticara a la ni\u00f1a la \u201cenfermedad de la tristeza\u201d, como se denominaba entonces a la depresi\u00f3n. Pero san\u00f3 junto a su progenitora, quien pese a que los franquistas le privaron de tres viviendas, recuper\u00f3 su plaza de maestra, esta vez en Ea.<\/p>\n<p>Badiola enfatiza que las presas sufr\u00edan \u201caislamiento en celda, y todo tipo de vejaciones de las monjas\u201d. Tambi\u00e9n en Durango. El a\u00f1o pasado se cumplieron 75 redondos a\u00f1os del sufrimiento de la c\u00e1rcel de mujeres presas del totalitarista Franco en la villa vizcaina. Al cargo de las monjas de la Caridad -cualidad de la que estas religiosas nunca hicieron gala ni en la villa ni, por ejemplo, en la prisi\u00f3n de Saturraran- el almac\u00e9n humano se ubicaba en un edificio que hoy no existe y solar sobre el que en la actualidad se levanta el colegio Nevers.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">\u2018la dinamitera\u2019<\/span> En aquel penal convivieron presas como la guerrillera madrile\u00f1a e hist\u00f3rica Rosario S\u00e1nchez, <i>La Dinamitera,<\/i> o la madre de Edurne Gorosarri, duranguesa fallecida en agosto de 2014. Vicenta Garnika era una joven madre afiliada a UGT que no hizo nada para que sus propias vecinas le denunciaran y resultara encarcelada primero en el bilbaino Chal\u00e9 de Orue y, despu\u00e9s, en Durango. Un consejo de guerra le conden\u00f3 a doce a\u00f1os de prisi\u00f3n por ser sindicalista y haber votado al Frente Popular. \u201cYo ten\u00eda 12 a\u00f1os y no entend\u00eda nada\u201d, enfatizaba Edurne a\u00f1os atr\u00e1s a DEIA. Meses despu\u00e9s lleg\u00f3 el mejor d\u00eda al reencontrarse ambas. Vicenta regresaba \u201cflaquita\u201d, con poco pelo, de hab\u00e9rselo cortado, antes, al cero. \u201cSupe, luego, que la comida que le llevaba a diario lo compart\u00eda con otras presas\u201d, subrayaba Gorosarri.<\/p>\n<p>La fronteriza c\u00e1rcel de Saturraran merece un cap\u00edtulo aparte. \u201cEs de la \u00fanica que hay datos y no fue solo para mujeres guipuzcoanas o vizca\u00ednas, sino para mujeres rojas y rojo separatistas. Hubo madrile\u00f1as, andaluzas, catalanas, castellano leonesas y manchegas, tinerfe\u00f1as&#8230;\u201d, cita Badiola. Una de ellas, que tambi\u00e9n pas\u00f3 por Durango, es la hist\u00f3rica Rosario S\u00e1nchez <i>Dinamitera<\/i>: la guerrillera que qued\u00f3 sin mano derecha con 17 a\u00f1os, la cerillera, la miliciana, la del estanco en el franquismo, la comunista, la madre\u2026 la glosada en el poema de Miguel Hern\u00e1ndez que la hizo internacional. Pas\u00f3 once meses en la prisi\u00f3n duranguesa.<\/p>\n<p>La guerrillera madrile\u00f1a regres\u00f3 a Saturraran, donde solo queda una pared de aquel penal que antes fuera seminario, cuando el Gobierno vasco rindi\u00f3 homenaje a las 4.000 mujeres presas en aquel enclave de Mutriku. Fue el 2 de abril de 2007. Falleci\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el 17 de abril de 2008, cuatro d\u00edas antes de poder cumplir 89 a\u00f1os. La duranguesa Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Gorosarri le dedic\u00f3 un documental tras entrevistar a <i>Dinamitera<\/i> en su casa de Madrid.<\/p>\n<p>Tras la Guerra Civil, lleg\u00f3 el franquismo y las mujeres tambi\u00e9n lo sufrieron. \u201cLos a\u00f1os peores fueron hasta 1944. A partir de 1940 se empezaron a revisar penas y, aunque muchas mujeres fueron condenadas a cadena perpetua, sus penas fueron muy rebajadas y salieron de la c\u00e1rcel para 1947 con los \u00faltimos indultos que hubo. El problema persisti\u00f3 despu\u00e9s en sus pueblos donde fueron apaleadas, detenidas una y otra vez, se les impidi\u00f3 trabajar, etc\u00e9tera\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dictador Franco fusil\u00f3 a 64 vascas y abri\u00f3 dos c\u00e1rceles para mujeres en Amorebieta y Durango<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1040"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1041,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1040\/revisions\/1041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}