{"id":1046,"date":"2017-01-09T13:57:28","date_gmt":"2017-01-09T12:57:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1046"},"modified":"2017-01-09T13:57:54","modified_gmt":"2017-01-09T12:57:54","slug":"el-lehendakari-que-nunca-estuvo-en-suecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/01\/09\/el-lehendakari-que-nunca-estuvo-en-suecia\/","title":{"rendered":"El lehendakari que \u2018nunca\u2019 estuvo en Suecia"},"content":{"rendered":"<p><em>En la estancia del lehendakari Aguirre en Suecia, previa a su traslado a Am\u00e9rica, no falt\u00f3 ning\u00fan ingrediente digno de una novela de espionaje y guerra, pero descarnadamente real<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>\u00d3scar \u00c1lvarez Gila<\/strong><\/p>\n<p>SI esto lo supieran en Hollywood, hace tiempo que habr\u00edan hecho una pel\u00edcula\u201d, me dec\u00eda un colega del Latinamerikainstitutet de la Universidad de Estocolmo, cuando le explicaba las vicisitudes por las que pas\u00f3 el primer lehendakari del Gobierno vasco, Jos\u00e9 Antonio Aguirre, para escapar de la Europa ocupada por los nazis. Las conocemos gracias al libro que public\u00f3 en 1943 la Editorial Ekin de Buenos Aires (De Gernika a Nueva York pasando por Berl\u00edn), y m\u00e1s recientemente por la edici\u00f3n comentada por I\u00f1aki Goiogana de su diario personal, publicada por Sabino Arana Fundazioa en 2010. El periplo que llev\u00f3 al lehendakari desde B\u00e9lgica, donde fue copado tras la capitulaci\u00f3n de Francia en mayo de 1940, hasta su reaparici\u00f3n p\u00fablica en Uruguay en octubre de 1941, tiene todos los ingredientes de un buen guion cinematogr\u00e1fico: persecuci\u00f3n y clandestinidad, con todo un sistema de ayuda gestionado desde Nueva York por Manuel de Ynchausti, en el que se involucraron miembros de diversos cuerpos diplom\u00e1ticos, as\u00ed como personas de buena voluntad que permitieron al lehendakari evitar ser capturado y remitido a la Espa\u00f1a franquista. Bien cabe imaginarse que le habr\u00eda esperado all\u00ed un destino muy similar al de Llu\u00eds Companys, presidente de la Generalitat, entregado en agosto y fusilado en octubre de 1940.<\/p>\n<figure style=\"width: 439px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/01\/09\/aguirre_9884.jpg\" alt=\"Aguirre y Persson con sus familias, en G\u00f6teborg, en junio de 1941. Foto: Sabino Arana Fundazioa\" width=\"439\" height=\"284\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Aguirre y Persson con sus familias, en G\u00f6teborg, en junio de 1941. Foto: Sabino Arana Fundazioa<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de Suecia como punto de partida para su traslado a Am\u00e9rica era la m\u00e1s l\u00f3gica, dado que no pod\u00eda usar ning\u00fan puerto de las oficialmente neutrales Espa\u00f1a y Portugal; y m\u00e1s a\u00fan cuando el estallido de la guerra entre Alemania y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el 22 de junio de 1941 hizo imposible la primera opci\u00f3n que hab\u00eda barajado: cruzar toda Siberia hasta el Pac\u00edfico y, desde all\u00ed, embarcarse hacia Estados Unidos. As\u00ed, tras obtener un visado de tr\u00e1nsito en la embajada sueca en Berl\u00edn, el 22 de mayo de aquel mismo a\u00f1o pudo viajar a G\u00f6teborg, en la costa atl\u00e1ntica, a fin de tomar el primer barco con destino a Am\u00e9rica. No obstante, lo que se estimaba que pudiera llevarles apenas unos d\u00edas acab\u00f3 por alargarse hasta fines de julio. Aguirre documenta en su libro y diario la vida familiar y sus impresiones sobre la sociedad sueca, al tiempo que desgrana las gestiones que debi\u00f3 hacer para conseguir tanto un pasaje en un barco, como los oportunos visados para su destino. Finalmente, el 31 de julio abandonar\u00edan Europa a bordo del Vaxholm, con destino a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>IDENTIDAD FALSA <\/strong>Seguir los pasos del lehendakari durante su estancia en Suecia es casi tan dif\u00edcil como les fue a sus perseguidores dar con su paradero durante aquellos duros meses. En primer lugar, porque oficialmente Aguirre nunca estuvo en Suecia: entr\u00f3 y sali\u00f3 del pa\u00eds usando la identidad falsa del paname\u00f1o Jos\u00e9 Andr\u00e9s \u00c1lvarez Lastra (y su esposa bajo otra identidad igualmente supuesta: la venezolana Mar\u00eda Arrigorriaga, viuda de Guerra, y sus dos hijos). Y son estas dos identidades las que dejar\u00edan un rastro en la burocracia estatal sueca. En el Archivo Nacional (Riksarkivet) pudimos localizar, gracias a la ayuda del personal de documentaci\u00f3n, diversos testimonios de su paso por Suecia en los fondos de la States Utl\u00e4nningskommission (Comisi\u00f3n Estatal de Inmigraci\u00f3n): en concreto, tres expedientes marcados espec\u00edficamente con los nombres con los que viajaba el matrimonio Aguirre-Zabala.<\/p>\n<p>Los dos primeros expedientes datan entre junio y julio de 1941 y vienen a confirmar el relato aportado por el propio lehendakari que hasta ahora constitu\u00eda la \u00fanica fuente con la que cont\u00e1bamos para conocer estos dos meses de su biograf\u00eda. Son dos solicitudes cursadas por la agencia de viajes Nordiska Resebyr\u00e5 de G\u00f6teborg, de 4 de junio y 10 de julio respectivamente, dirigidas a la Socialstyrelsen (Agencia de inmigraci\u00f3n), pidiendo la pr\u00f3rroga del visado temporal expedido en Alemania al matrimonio.<\/p>\n<p>Ambas las firma Ingve Persson, el empleado de la agencia encargado de gestionar el viaje del lehendakari y, si nos remitimos a lo que el propio Aguirre recoge en su diario, una persona muy pr\u00f3xima, y de las pocas que tuvo conocimiento de su verdadera identidad. A las cartas se a\u00f1aden los formularios de solicitud firmados por los propios interesados. El formalismo de la burocracia nos deja entrever algunas cosas interesantes. En ambas solicitudes, por ejemplo, se indica como domicilio el hotel Kung Karl en G\u00f6teborg, y se registra como persona de referencia en Suecia, nada menos que al c\u00f3nsul de la Rep\u00fablica Dominicana, Erik Hultgren. El motivo que aduce Persson es en los dos casos muy similar: los pasajeros tomar\u00e1n un transatl\u00e1ntico a Nueva York, dice en la primera carta; saldr\u00e1n del puerto de G\u00f6teborg en cosa de 10 a 14 d\u00edas, dice en la segunda. La incertidumbre era la norma desde el inicio de la guerra.<\/p>\n<p>Suecia, como pa\u00eds neutral, hab\u00eda tenido que firmar un acuerdo con brit\u00e1nicos y alemanes regulando las condiciones de su tr\u00e1fico naval con Am\u00e9rica, limitando el tonelaje y caracter\u00edsticas de los productos que Suecia pod\u00eda importar, \u00fanicamente para su abastecimiento. Adem\u00e1s, incluso con bandera neutral, algunos barcos suecos hab\u00edan sido hundidos en el Atl\u00e1ntico. Reci\u00e9n llegado al pa\u00eds, el 30 de mayo Aguirre recog\u00eda en su diario c\u00f3mo hemos le\u00eddo en sueco que un vapor de G\u00f6teborg ha sido torpedead\u201d, y se preguntaba sobre su viaje: \u00bfhabr\u00e1 dificultades? Ciertamente las hubo: los planes urdidos por Persson y financiados por Ynchausti ca\u00edan presa de las cancelaciones y los retrasos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda antes de su partida, el peri\u00f3dico local G\u00f6teborgs Handels- och Sj\u00f6ftarts- tidning confirmaba a toda plana el hundimiento en abril en el Atl\u00e1ntico norte de otro barco sueco que viajaba hacia Brasil, el Venezuela, dejando al menos 49 muertos. Aguirre no menciona en su diario esta noticia, no sabemos si por desconocimiento o, simplemente, por la feliz perspectiva de su pr\u00f3xima salida. Y el contexto internacional tampoco ayudaba: Suecia se hallaba en aquellos meses de 1941 en plena Midsommarkrisen (la demanda por parte de Alemania de dejar pasar tropas por su territorio para luchar contra la URSS, bajo la velada amenaza de la conquista del pa\u00eds).<\/p>\n<p>ESP\u00cdAS ALEMANES Los expedientes incluyen informes de la polic\u00eda criminal de G\u00f6teborg, que tras confirmar la veracidad de las solicitudes (Nordisk Resebyr\u00e5 ha recibido 2.000 d\u00f3lares de un banco americano para abonar los pasajes tan pronto como se retornen aqu\u00ed los pasaportes), a\u00f1aden algunas pinceladas sobre la estancia de los Aguirre-Zabala. Por ejemplo, se menciona su religi\u00f3n, ya que con los dos hijos de ella acuden regularmente a la \u00fanica iglesia cat\u00f3lica de la ciudad, la S:t Joseph Katolska Kyrka de la calle Spannm\u00e5lsgatan. Adem\u00e1s, la prensa local que Aguirre mismo dec\u00eda consultar a pesar de las dificultades idiom\u00e1ticas explica en parte la decisi\u00f3n que tomaron, en dos ocasiones, de trasladarse a poblaciones tur\u00edsticas del sur de Suecia: primero a B\u00e5stad, del 9 al 16 de junio, y despu\u00e9s a V\u00e4stra Bodarna, del 16 al 26 de julio. Era temporada alta en el calendario tur\u00edstico sueco, pero con las problemas econ\u00f3micos y la guerra europea los hoteles estaban casi vac\u00edos, raz\u00f3n por la cual Aguirre, siguiendo el consejo de Persson, opt\u00f3 por desplazarse en busca de un alojamiento m\u00e1s barato. Adem\u00e1s G\u00f6teborg no era el lugar m\u00e1s seguro para un fugitivo: al poco de llegar a Suecia, la prensa informaba, precisamente, del desmantelamiento de una red de espionaje alem\u00e1n en la ciudad.<\/p>\n<p>El documento final de esta primera serie, sin embargo, nos deparaba una sorpresa. El 10 de febrero de 1944 la Socialstyrelsen informaba al ministro de Asuntos Exteriores sueco S. Hellstedt del env\u00edo de los dos expedientes de visado, a solicitud de su ministerio. \u00bfCu\u00e1l era el motivo de este requerimiento? El tercer expediente nos ofrece algunas explicaciones y plantea nuevas preguntas.<\/p>\n<p>Efectivamente un d\u00eda antes, el 9 de febrero, el ministro hab\u00eda demandado informaci\u00f3n de un ciudadano venezolano, de Guerra, que habr\u00eda llegado a Suecia el 23 de mayo de 1941 procedente de Alemania o Dinamarca, acompa\u00f1ado de su esposa y dos hijos menores de edad. Se aclaraba, adem\u00e1s, que la familia posiblemente hab\u00eda arribado a Suecia bajo el nombre de \u00c1lvarez Lastra -la esposa de Arrigorriaga. Se inclu\u00edan datos precisos, como el a\u00f1o de nacimiento y, sobre todo, el nombre del barco y fecha de partida desde G\u00f6teborg. Como puede deducirse, aunque en parte err\u00f3neas \u2013la carta asume que Guerra era el apellido real del lehendakari\u2013, las informaciones de que dispon\u00eda el ministro eran muy exhaustivas.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas m\u00e1s tarde, una vez aclarado el verdadero nombre del lehendakari, el ministro en persona escrib\u00eda al embajador sueco en Alemania, Arvid Richet: Hermano. Sobre tu carta del 3 de febrero relativa al expresidente Aguirre te pido que me remitas la informaci\u00f3n de la concesi\u00f3n del visado. El embajador se tom\u00f3 su tiempo para replicar. El 22 de febrero responde que nunca fui consciente de que tras \u00c1lvarez Lastra se escondiera, de hecho, el expresidente Aguirre, y a\u00f1ade:\u201cs\u00ed que recuerdo una visita que me hicieron algunos embajadores sudamericanos, quiz\u00e1 fueran dos, respecto a lo que en su opini\u00f3n era un asunto muy importante sobre un visado; y que ellos, como suele ser com\u00fan entre los sudamericanos, eran muy habladores.<\/p>\n<p>Uno de los alumnos de doctorado del Latinamerikainstitutet, especialista en historia diplom\u00e1tica, confirm\u00f3 mis sospechas sobre el tono de la carta: el embajador estaba intentando echar balones fuera. \u00bfPor qu\u00e9 y hacia d\u00f3nde? Lo intrincado del sistema archiv\u00edstico del ministerio sueco de Asuntos Exteriores, unido a la falta de accesibilidad de su correspondiente espa\u00f1ol, nos impiden por ahora pasar del terreno de las hip\u00f3tesis, aunque \u00e9stas sean muy sugerentes.<\/p>\n<p>Recordemos la cadena de acontecimientos: en 1943 Aguirre relata en su libro las diversas etapas de su huida, con nombres, fechas y lugares; entre ellos la menci\u00f3n al embajador Richet quien por su orden personal le con cediera el visado que les permiti\u00f3 abandonar Alemania. Y al poco tiempo de su publicaci\u00f3n, el gobierno sueco se ve en la obligaci\u00f3n de iniciar una indagaci\u00f3n interna a fin de saber si \u00e9ste hab\u00eda actuado de forma deliberada o, como adujo en su defensa, si hab\u00eda sido mal informado. Sin duda, debi\u00f3 llegar de alg\u00fan modo una protesta, o una exigencia de explicaciones, bien de parte de Espa\u00f1a o, quiz\u00e1, de la propia Alemania; una requisitoria que, todav\u00eda en 1944, cuando la guerra a\u00fan no estaba decidida, no pod\u00eda dejarse a un lado.<\/p>\n<p>Esperamos que futuras investigaciones puedan aclarar \u00e9ste y otros aspectos, a\u00fan oscuros, sobre la aventura sueca de Aguirre en su escape hacia la libertad. M\u00e1s de cien a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento, la figura del primer lehendakari sigue todav\u00eda ofreciendo interesantes v\u00edas para seguir indagando en el conocimiento de una biograf\u00eda que, en gran medida, es el reflejo de toda una importante etapa en la historia del Pa\u00eds Vasco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la estancia del lehendakari Aguirre en Suecia, previa a su traslado a Am\u00e9rica, no falt\u00f3 ning\u00fan ingrediente digno de una novela de espionaje y guerra, pero descarnadamente real<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[89858,475],"class_list":["post-1046","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-lehendakari-aguirre","tag-suecia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1046"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1047,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1046\/revisions\/1047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}